En mayo, la Universidad difundió un estudio que muestra que el nivel de partículas sólidas que contiene el aire es casi el triple de lo permitido por la regulación ambiental. Las partículas son solo uno de los factores contaminantes de la atmósfera.

Publicado el en Nº 82.

La iniciativa fue del Laboratorio de Ingeniería Sanitaria (LIS) de la UDEP. El objetivo, señala Felipe Campos, director del Calidad del LIS, era tener información técnica actual de la calidad del aire en Piura, después del Niño costero.

Las muestras se tomaron en el centro comercial Open Plaza, de gran afluencia de público. Los resultados evidenciaron la urgente necesidad de atender este tema para evitar más enfermedades; y la de una evaluación ambiental sistemática  en temas de calidad del aire, por ejemplo.

El muestreo se realizó, con el apoyo del laboratorio capitalino acreditado Analitycal. Los resultados arrojaron un valor no deseado en partículas PM-10, que supera el máximo valor permitido y reglamentado por la legislación ambiental.

El estudio tiene gran importancia, más cuando este año la Organización Mundial de la Salud (OMS) “estimó que una de cada nueve muertes en todo el mundo es el resultado de condiciones relacionadas con la contaminación atmosférica. Los contaminantes más relevantes para la salud son el material particulado (PM) con un diámetro de 10 micras o menos, que pueden penetrar profundamente en los pulmones e inducir la reacción de la superficie y las células de defensa” (Más información en: www.paho.org).

Los médicos Carlos Ruesta y Norvil Mera, del Policlínico de la UDEP, coinciden en afirmar que en los últimos meses, cuando el polvo invade la ciudad, se incrementaron los casos de pacientes con inflamación en las vías aéreas superiores.

“Las partículas de polvo, usualmente, no causan inconvenientes graves, pero si la concentración es muy elevada puede asociarse a la inflamación crónica de las vías aéreas respiratorias y a mayor riesgo de fibrosis pulmonar”, anota Ruesta.