En mayo, 244 titulados, veinte magísteres y 658 bachilleres recibieron las insignias académicas que los distinguen como graduados y titulados de la Universidad de Piura. Este año, solo falta la titulación en Campus Lima, que será el 1 de agosto, cuando nuevos profesionales se unirán a los más de 13 000 alumni de la UDEP.

Publicado el en Nº 82.

Es gratificante, dijo el rector Sergio Balarezo, a los titulados y graduados de posgrado (el 19 de mayo, en Piura), en medio de las circunstancias difíciles que vive el país, y particularmente, nuestra región, “asistir a esta ceremonia que es un ejemplo del triunfo de la fortaleza y esfuerzo sobre las dificultades y los problemas”.

Graduaciones bachilleres LIMA (9)

Los bachilleres

Primero fue en Campus Lima. Doscientos cincuenta y ocho egresados recibieron las insignias que simbolizan el grado obtenido. El acto académico estuvo presidido por el vicerrector de Campus Lima, doctor César Calvo; lo acompañarán los decanos de las facultades de Ingeniería y Derecho, doctores Isabel Chiyón y Ernesto Calderón, respectivamente; y la directora de estudios de Campus Lima, Nancy del Águila.

En Piura, la graduación de bachilleres fue el 20 de mayo. La majestuosidad de un desfile acompañado por la Coral y el Grupo Orquestal, dirigidos por los maestros Arturo Hernández y Alfredo Carrasco, respectivamente, marcó el inicio de una nueva etapa para los graduandos.

En su saludo, el vicerrector de Investigación, Dr. Antonio Mabres, los exhortó a mantenerse atentos a los problemas del entorno y de los demás. La Universidad, dijo, “habrá tenido un verdadero éxito si ustedes apuestan por el servicio y el trabajo bien hecho; si confían y creen que el Perú es un país con esperanza, una nación capaz de cambiar y de enfrentar el futuro con decisión. Bien saben que no hay tareas imposibles, sino hombres incapaces”.

En su discurso, el MBA Rafael Zavala Batlle, director de Relaciones Institucionales del PAD, compartió con los titulados, algunas “ideas para gestionar un mundo imperfecto”. Les dijo que el futuro pertenece a la gente que acepta y gestiona la incertidumbre que es el hábitat natural del ejecutivo. Indicó que el futuro será mejor si se gestiona mejor el presente. Los animó a seguir adelante, señalando que se debe luchar ‘hasta el pitazo final, sin darse por vencidos un cuando lo estén.