Mariana Corbacho Pachas.Alumna de segundo año de Medicina.

Publicado el en Nº 86.

El año 2017 significó mucho para mí, pues ingresé a la Universidad de Piura y empecé la carrera que siempre había soñado: Medicina. Se preguntarán por qué quería estudiar esta carrera que demanda gran esfuerzo y muchos años de estudio. Porque está al servicio de la sociedad –como todas– pero se diferencia, y eso me atrae, porque ayuda a las personas enfermas, a las que quiero servir. Para hacerlo, me brinda los conocimientos necesarios en ciencias básicas, en ciencias médicas y clinicoquirúrgicas, en humanidades y salud pública, así como en investigación, que empezamos ya desde el primer ciclo.

Estudiar en la UDEP es un gran reto y un privilegio. Es un reto porque pertenezco a la primera promoción que tiene la gran responsabilidad de lograr un excelente nivel profesional, un gran sentido humano y ético a través del esfuerzo, la voluntad y el sacrificio. Somos los primeros; primeros en estudiar biología y anatomía, en dar exámenes y en equivocarnos y, aunque nos cueste aceptarlo, al hacerlo, aprendemos.

Además, la UDEP nos da una formación integral de verdad, de alta calidad y muchos valores. Nuestros profesores tienen un gran nivel académico y siempre están dispuestos a ayudarnos, también en temas personales. Nos alientan a emprender e innovar, a buscar soluciones a nuestras dificultades diarias.

Pero no todo es estudio. Hemos vivido nuestra primera semana de la Medicina y las Olimpiadas. A pesar del examen de neuroanatomía de la víspera, con nuestros profesores demostramos que aunque éramos solo 60 alumnos podíamos con todo. Y esta unidad se notó porque seguimos alentando hasta el final. Nos dimos cuenta de que con organización se puede ganar, pues obtuvimos un sexto lugar de siete, con lo que nos sentimos orgullosos y animados para competir los próximos años.

Este primer año ha estado lleno de retos y alegrías gracias a una buena organización que me ha ayudado a mejorar mi método de estudio, mi vida cotidiana y la práctica de valores como la fortaleza, la amistad y la perseverancia… Así, vamos descubriendo qué es una carrera de servicio. En un futuro no lejano, queremos ver en nuestros pacientes una gran sonrisa, muestra de su alegría y agradecimiento, y sentir la satisfacción de haber ayudado al otro; esa será la prueba de que los años de estudio y los esfuerzos vividos no fueron vanos.