Alumno de Administración de Empresas. VIII ciclo, Piura.

Publicado el en Nº 88.

Entrenar tenis de mesa es una de las cosas que más amo hacer. Al practicarlo, hago lo que me gusta y mantengo un buen estado físico y mental. Ser deportista no es complicado, solo se necesita voluntad y organización efectiva del tiempo, para que haya un equilibrio entre el estudio y los entrenamientos.

El tenis de mesa me ha ayudado a ser disciplinado en lo que realizo y a no rendirme ante los obstáculos. Las horas de entrenamiento diario me ayudan a fortalecer mi carácter, a tener autocontrol, a gestionar mi tiempo y a empeñarme más para alcanzar mis metas.

Con los partidos ganados supe de lo que soy capaz de hacer, con respecto a mí mismo no del otro competidor, y cuán lejos puedo llegar. Los partidos perdidos me sirvieron de lección y, a la vez, como retos para mejorar como deportista, estudiante universitario y como persona.