Billy Diego Falcón Quicaño (Prom. 2010, Administración de Empresas) es propietario de dos restaurantes; e impulsor de la iniciativa Beca Gratitud, que ya tiene a su primer beneficiario. Exalumnos de las distintas promociones de Lima y Piura pueden unirse para generar más oportunidades de estudios para jóvenes talentos del país.

Publicado el en Nº 90.

Estudió en Campus Lima. Al egresar, trabajó en diversas empresas; pero, al enfermar su mamá, decidió ayudarla, en el restaurante que tenía en Characato (Arequipa) y se quedó allí. “Tengo dos empresas de gastronomía y pensamos expandirnos hacia Tacna, Chile y el resto del Perú”, comenta.

Su fuente de ingresos cuando estudiaba era la atención en el restaurante de su mamá (La Benita) en sus vacaciones de verano y medio año: gestionarlo, aumentar las ventas, reducir costos. “Ha sido un entrenamiento maravilloso que ahora puedo aplicar con más herramientas”.

La Benita, que tiene 32 años, despegó más al ganar el “Cuyazo” (concurso que premia al chef que cocina mejor el cuy), en Mistura 2013. Actualmente, Billy dirige a más de 50 trabajadores en sus dos empresas y está convencido de que el dialogar y saber escuchar marcan la diferencia por lo que tiene reuniones constantes con su equipo de trabajo.

Destaca que lo más importante que recibió de la UDEP fue la formación humana. “Llevamos 7 cursos de Marketing, 7 de Finanzas, otros de Excel, tablas dinámicas y otros; pero yo me quedo con Gobierno de Personas y Teología Moral, cursos claves para dirigir personas, empresas y negocios”.

La Beca Gratitud

Su experiencia en la UDEP fue tan grata y enriquecedora que Billy buscaba la forma de retribuirla y devolver también la beca parcial que tuvo casi toda su carrera. Le comentó al doctor Antonio Mabres, su mentor, su intención: “Para mí, estudiar en la UDEP fue una bendición y me gustaría que más jóvenes vivieran lo que yo viví aquí”. Surgió así la idea de otorgar una beca.

El rector Mabres, quien lo guio y asesoró mientras era estudiante, le sugirió llamarla “Beca Gratitud”. En adelante, Billy espera que haya muchos voluntarios para dar este tipo de becas.

La iniciativa, concretada en Campus Piura, a comienzos del 2018, cubre las pensiones académicas, mientras dure la carrera que sigue el becario. Este había sido seleccionado rigurosamente: Aarón López, de Máncora, uno de los alumnos más destacados de la primera promoción del Colegio de Alto Rendimiento (COAR Piura), quien ha terminado el primer ciclo de Ingeniería Mecánico Eléctrica; luego de cursar el ciclo introductorio.

Hace poco, Billy conoció Campus Piura y visitó a Aarón y su familia. “Pensaba que con la Beca solo se apoyaba al becario, pero ahora veo que toda la familia siente la ayuda. Es una inspiración para todos. No solo hemos conversado sobre la Beca Gratitud sino de lo que ellos pueden hacer  a futuro para generar más recursos”, comenta entusiasmado.

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