El 2018 fue testigo del espíritu de voluntariado que caracteriza a los estudiantes; quienes, demostrando su total disposición para ayudar, pusieron en marcha nuevos proyectos de ayuda social.

Publicado el en Nº 90.

Estos se sumaron a Cuna Armatambo, Casa Magia, Proyecto Hogar, Dando+, Navidad Univas y Educando con el arte (Hogar Transitorio San Luis); y a los proyectos de voluntariado asistencial que se llevan a cabo en los colegios de Chapairá, Molino y el albergue infantil de Chulucanas (Piura). Asimismo, continuaron las campañas de proyección social “Apadrina un niño” y “Unisalud”.

En Piura, se llevó a cabo una campaña de donación de útiles escolares y la Semana Univas, cuya finalidad fue reclutar a nuevos voluntarios, hacer una colecta mediante un festival de postres e integrar a la comunidad UDEP. También surgió, “Descubriendo talentos”, una iniciativa de estudiantes que cursaron el High Potencial Program, que benefició a hijos de trabajadores UDEP.

En tanto, Cima, el grupo de voluntarios profesionales en Ciencias del Medio Ambiente, concretó diferentes iniciativas, entre ellas: enseñó a elaborar compostajes en Nuevo Santa Rosa km 980, y se unió al voluntariado de la Municipalidad de Piura para el cuidado del ambiente.

Iniciativas en Lima

El panorama fue bastante novedoso pues 1300 estudiantes se movilizaron para brindar su tiempo, sus conocimientos y para participar en actividades de recaudación económica a través de la Copa Univas y la “Carrera Solidaria 8k”, realizadas en la Semana Univas.

Además, surgieron 6 nuevos proyectos de voluntariado: UTK (United Technology for Kids), el cual consiste en enseñar a escolares tecnologías que podrán aplicar en proyectos de impacto social; “Centro Baltazar y Nicolás”, que permitirá a niños y a padres de familia estrechar vínculos a través del juego; y “Llapay”, un voluntariado de reforzamiento escolar a niños de dicha comunidad.

Asimismo, surgió “The Mission”, proyecto de reforestación en zonas altas de extrema pobreza; “Amigos”, para asistir a personas de la tercera edad; y “Techo”, un voluntariado de construcción de casas prefabricadas.