En el marco de las Bodas de Oro, más de 100 trabajadores pudieron conocer las experiencias de los primeros años de la UDEP, relatadas por Isabel Gálvez, Beatriz Podestá y Carmela Aspíllaga.

Publicado el en Nº 91.

“El espíritu que anima a la Universidad contado por las pioneras” se llamó el coloquio del 25 de abril. Hubo diversas anécdotas sobre los inicios y el propósito educativo y social del fundador de la Universidad de Piura, san Josemaría Escrivá, en cuanto a la formación de las personas.

Carmela Aspíllaga, exdecana de las facultades de Comunicación y Ciencias de la Educación, recordó haber escuchado hablar a san Josemaría sobre “el bien que se haría a tantas personas”, con la creación de una universidad; y que les pedía a los iniciadores del proyecto que trabajaran con gran rectitud e hicieran las cosas por amor a Dios.

Beatriz Podestá, secretaria del primer Rector, expresó: “Cuando me detengo delante del edificio principal, en ese primer tramo, pienso: esto es gracias al sí de un hombre, el sí que san Josemaría dio un 2 de octubre de 1928 a lo que Dios le pedía”, agregó.

Por su parte, Isabel Gálvez, ex vicerrectora, recordó que llegó a Piura en 1969: “todo era arena”. Destacó que lo obtenido en estos 50 años por la UDEP son mejores personas, mejores profesionales. “Ustedes tienen que hacer todo lo posible para aportar a la sociedad y a la formación de los alumnos”, dijo.