Publicado el en Nº 91.

“Lo que ayer vimos como una semilla, hoy ya es un árbol frondoso. Cuando todo empezó no teníamos nada; sin embargo, nos parecía que todo estaba hecho: trabajábamos, hacíamos universidad y no nos planteábamos si teníamos medios o no. Nada se nos ponía por delante. Estábamos seguros de que era un proyecto interesante para el Perú y la región norte. Estos 50 años permiten notar cuál es el ideario de la UDEP, su misión e identidad. Es lo que la fortalece para que, a pesar de todos los desastres, siga firme y fiel a su espíritu”.