Publicado el en Nº 91.

“Conocí la Universidad de Piura antes de que empezara a funcionar. Lo que más me llamó la atención de esta aventura fue la misión que se había fijado, como un proyecto de formación integral. Era muy sorprendente el sacrificio de las personas quienes poseían una calidad humana extraordinaria y una calidad profesional de primera. De ellos surgieron los cimientos de la Universidad. En estos 50 años se ha seguido por el camino comenzado, aunque siempre se puede mejorar; pero, lo esencial, Universidad basada en la integridad de la verdad que garantiza la fe cristiana, ¡ya está hecho!”.