Patricia Curay Sánchez. Educación Inicial, X ciclo, Campus Piura

Publicado el en Nº 92.

Escoger Educación no fue fácil. La mayoría cree que no vale la pena ser maestro, porque no está bien remunerado en nuestro país; y, como coloquialmente dicen, “me moriría de hambre”. Pero, había algo en mí que iba más allá de lo que pudiera recibir. Sabía que quizá no cambiaría la realidad educativa del país, pero sí la de los niños que tuviera a cargo, en mi practica pedagógica. ¡Eso me bastaba!

Ahora, con mi práctica preprofesional en curso, puedo decir que esta ha sido la mejor decisión de mi vida. Amo y disfruto lo que hago, y eso me motiva a seguir preparándome y crecer como persona.

Frente a una sociedad inestable, la desvalorización de la familia, los crecientes y nuevos –ismos y toda la problemática evidenciada a diario, se necesitan docentes comprometidos, apasionados por lo que hacen y, sobre todo, con vocación, que quieran servir a otros, a su comunidad; dispuestos a brindar una educación de calidad, con la cual no solo impartan conocimientos, sino que eduquen para la vida, ese es el desafío de un maestro, ¡ese es mi gran desafío!