Hacia una economía global

Ashok Kotwal, PhD
Professor and Director of the Bachelor of International Economics Program. Vancouver School of Economics, University of British Columbia.
Piura, 26/04/2014
Lima, 23/04/2014

No son solamente los graduandos quienes están entrando a un nuevo mundo. Todos nosotros lo estamos haciendo.  Este es un mundo rápidamente globalizado. (…) De alguna manera, ahora todos somos ciudadanos del mundo. Y aun así, sentimos un vínculo fuerte con nuestro país natal, su idioma, y su cultura.

Antes de todo, les pido disculpas por no poder hablar en su hermoso idioma. He escuchado que el español, el italiano y el bengalí son los tres idiomas más envolventes y agradables de escuchar, y lamentablemente no hablo ninguno de ellos.

En primer lugar quisiera agradecerle al Rector, el Dr. Balarezo, por brindarme el honor y el privilegio de dirigirme a ustedes en este entorno maravilloso. Este es el día de apertura del año académico, pero también es el día de graduación. Mientras que los profesores, personal administrativo y estudiantes anticipan un nuevo año de estudios, un cohorte de estudiantes salen a enfrentarse al mundo real. Quisiera dirigirme a ambos, a la comunidad universitaria y a los graduandos, acerca de los retos que enfrentan los países emergentes como Perú en este mundo globalizado.

Permítanme primero felicitar a los graduandos y a sus padres y representantes quienes pueden atribuirse algún mérito por su éxito. Supongo que al igual que en el resto del mundo, hay muchos padres y representantes aquí presentes que han trabajado arduamente y se han apretado el cinturón para que sus hijos e hijas puedan recibir una educación de esta prestigiosa casa de estudios.  Este es el momento de mostrar su gratitud. Tómenlos de la mano y díganles “gracias”.

Me imagino que han tenido cinco años grandiosos en esta maravillosa universidad llenos de trabajo duro, pero también de mucha diversión. Sin embargo, han esperado con ansiedad este momento en el que creen que entraran a un nuevo mundo libre del estrés de los exámenes y de las restricciones de tiempo. ¿Cómo será este nuevo mundo?

Lo interesante es que no son solamente los graduandos quienes están entrando a un nuevo mundo. Todos nosotros lo estamos haciendo.  Este es un mundo rápidamente globalizado. Consideren lo que está sucediendo. Yo nací y crecí en India. Estudié Ingeniería Eléctrica en India y luego trabajé para IBM en India. Posteriormente me mudé a Estados Unidos para realizar mis estudios de postgrado en Ingeniería Eléctrica y una vez graduado trabajé en la industria de Computadoras. Más adelante empecé a preguntarme por qué mi país natal era tan pobre y decidí regresar a la universidad para estudiar Economía en Estados Unidos. Actualmente enseño Economía de países emergentes en una Universidad canadiense y ahora estoy en Perú dando un discurso. En resumen, no solamente he cambiado el país en el que vivo, sino que también he cambiado mi profesión varias veces. De alguna manera, ahora todos somos ciudadanos del mundo. Y aun así, sentimos un vínculo fuerte con nuestro país natal, su idioma, y su cultura. Es inevitable que le hagamos barra a nuestra selección de fútbol, o incluso al Bayern Munich cuando juega Claudio Pizarro.

La globalización va acompañada de cambios rápidos. Países que históricamente han sido dominantes en el escenario mundial están perdiendo su lugar bajo el sol. Países históricamente sepultados bajo el peso de su pasado feudal, como Perú e India, están emergiendo en el escenario mundial con esperanza fresca y aspiraciones sin límites. Por supuesto que India es mucho más pobre que Perú. Su nivel de ingreso per cápita es la cuarta parte que el de Perú. Sin embargo, algunas cosas son iguales. Es un país multicultural con mucha desigualdad y con un gran porcentaje de la población desvinculada de la economía formal. Durante las tres últimas décadas, tanto India como Perú han crecido a tasas aceleradas. Lo que diré a continuación se basa en mi entendimiento de que Perú e India comparten algunas características en común y por lo tanto algunas lecciones de India pueden ser transferibles a Perú.

La globalización definitivamente ofrece muchas oportunidades para países como India y Perú. Primero, facilita la difusión de tecnología y conocimientos de tal forma que los países emergentes no tienen que reinventar la rueda. Segundo, pueden combinar la tecnología que han absorbido con mano de obra barata en sus países para ser competitivos internacionalmente. Tercero, encuentran mercados existentes en los países desarrollados para sus exportaciones. El crecimiento de India fue generado por la exportación de software al Oeste. Perú está exportando minerales, productos agrícolas, y bienes manufacturados. Así es como crecen los países emergentes.

La élite que controla la elaboración de políticas tiene poco interés en mejorar la calidad de bienes públicos o en expandir el acceso a estos. (…) Esto debilita a la sociedad en su conjunto y crea condiciones propensas para altos niveles de insatisfacción e incluso conflictos sociales.  A largo plazo, no favorece a la élite ignorar el bienestar del resto.

Sin embargo, los países emergentes necesitan instituciones funcionales para poder aprovechar las oportunidades que se presentan con la globalización. ¿Qué quiere decir instituciones funcionales? Necesitamos un buen sistema legal para que los derechos de propiedad estén claramente definidos y los desacuerdos contractuales sean resueltos sin dificultad. Necesitamos buenos sistemas educativos y de salud para que el nivel de capital humano sea alto. Necesitamos un buen gobierno en todos los niveles para que la calidad de los bienes públicos ofrecidos sea buena. Además, necesitamos instituciones para que las ganancias de estas nuevas oportunidades sean percibidas por todos. Necesitamos que las instituciones sean incluyentes. Esto nos trae al desafío más grande de nuestros tiempos.

En India, los ingresos crecieron rápidamente para aquellos con una educación universitaria, elevando sus ingresos casi a los niveles europeos mientras que gran parte de la población permaneció estancada en niveles muy bajos. Parecía que solamente un pequeño segmento del país se beneficiaba de las ganancias de la globalización. La razón principal es que los pobres no tienen acceso a buena educación ni a servicios sanitarios de calidad; la economía formal no tiene mucho uso para personas con bajo capital humano. De hecho, después de 30 años de crecimiento la economía está atravesando una etapa complicada dado que existe una escasez de mano de obra cualificada mientras que la gran mayoría del país permanece sin entrenamiento ni educación.

Si exploramos en mayor profundidad las causas de esto, encontramos la respuesta que la élite que controla la elaboración de políticas tiene poco interés en mejorar la calidad de bienes públicos o en expandir el acceso a estos. ¿Acaso no se supone que India es una democracia? Formalmente si lo es. Se realizan elecciones y las tasas de participación son más altas que en países desarrollados. Sin embargo, en India encontramos que estructuras formalmente democráticas todavía trabajan exclusivamente para servir a la élite. Esto debilita a la sociedad en su conjunto y crea condiciones propensas para altos niveles de insatisfacción e incluso conflictos sociales.  A largo plazo, no favorece a la élite ignorar el bienestar del resto. Aparte de todo lo demás, es desagradable vivir en este tipo de sociedad.

Lo que observo en India me genera sentimientos mixtos. Es bueno ver al país prosperar y ver una disminución en la pobreza. Pero es decepcionante ver una cierta presunción o incluso arrogancia que parece haber consumido a la nueva élite. Es como si superioridad inherente finalmente ha sido reconocida. Existe un mayor desdén que nunca hacia aquellos que no fueron elevados con el boom. Son despectivos con las políticas diseñadas para ayudar a los pobres. De hecho, la nueva élite realiza una campaña active en contra de políticas diseñadas para aliviar la pobreza. Junto con un auge de fortuna económica, también estamos presenciando una disminución en la sensibilidad hacia los miembros menos afortunados de la sociedad.

Si la historia nos ha enseñado algo, es lo siguiente: cuando la élite gobernante crea las instituciones de tal manera que puedan extraer las mayorías de las ganancias para sí mismos, dicha sociedad está destinada a fracasar en algún momento. En un libro leído por muchos llamado “¿Por qué fracasan los países?”, dos grandes académicos de nuestra época — Acemoglu y Robinson – explican a qué se debe esto utilizando varios ejemplos. El ejemplo más relevante para ustedes quizás sea la diferencia en la calidad de vida actual entre aquellos que viven en América del Norte y aquellos que viven en América del Sur. Los europeos colonizaron ambas zonas continentales ricas en recursos naturales. En el Sur, crearon estructuras jerárquicas para extraer ganancias mineras y agrícolas utilizando a esclavos o a aquellos que prácticamente eran esclavos como mano de obra. En el Norte, fracasaron en crear estructuras similares. Necesitaron agricultura basada en un sistema de granjas familiares. Como consecuencia, la verdadera democracia llegó temprano al Norte. Los recursos públicos fueron utilizados para un sistema sanitario y de educación masiva, creando una buena base de capital humano y una sociedad industrializada. Cuando se presente una oportunidad para industrializar, la podrían aprovechar con mayor facilidad.

De hecho, el desafío más grande para economías emergentes es crear instituciones incluyentes para que la mayoría de la población pueda participar en el proceso de crecimiento. (…) La única solución es crear una generación de élite con espíritu de servicio público.

De hecho, el desafío más grande para economías emergentes es crear instituciones incluyentes para que la mayoría de la población pueda participar en el proceso de crecimiento. El libro de Acemoglu y de Robinson nos dice porque instituciones incluyentes son importantes pero no nos dice como crearlas. Resulta importante reconocer primero que una fuente de poder que tiene la élite es su acceso único a información. Si personas ordinarias tuvieran acceso a la misma información, la dominancia de la élite se debilitaría. En India, algunos estados están tratando de utilizar tecnología de la información para que la información sea lo más transparente posible. Por ejemplo, si una cierta cantidad de dinero ha sido asignada para algún esquema, la información se coloca inmediatamente en la página web para que los oficiales locales no puedan pretender lo contrario. Adicionalmente, el parlamento ha aprobado la “Ley de Derecho a la Información” para que un ciudadano ordinario pueda exigir información del gobierno. Ellos pueden rastrear el camino de los fondos y se pueden mantener informados acerca de lo que les corresponde. Si individuos analfabetos no pueden hacerlo, organizaciones civiles lo pueden hacer en su nombre. Estas medidas pueden ayudar, pero solo parcialmente. La única solución es crear una generación de élite con espíritu de servicio público.

Con estos antecedentes, permítanme dirigirme ahora directamente a los graduandos.

Deberían de considerarse afortunados. Todo parece indicar que Perú es una economía floreciente. A diferencia de otros países prósperos como Estados Unidos o el Reino Unido, existe esperanza aquí para jóvenes graduados universitarios. Después de haber luchado durante mucho tiempo contra la desigualdad históricamente heredada y contra las instituciones extractivas dirigidas por la élite, para la élite, por fin pueden decir que ha llegado la hora de aceptar un nuevo futuro mejor. Los ingresos están creciendo, la pobreza está disminuyendo, y la desigualdad de ingresos se está estrechando. Junto con los sectores primarios (ej., minería, agricultura, y pesca), las manufacturas y los servicios también crece a un ritmo acelerado. La creación de nuevas industrias es frecuentemente acompañada por la creación de nuevos trabajos para graduados universitarios. La economía necesitará muchos ingenieros, gerentes, profesores, personal administrativo, abogados, personal sanitario, doctores, y científicos sociales. Y para producir más graduados universitarios como ustedes se necesitarán más profesores universitarios. Espero que algunos de ustedes planeen realizar estudios de postgrado y convertirse en académicos y profesores. Según todos los indicios, sus perspectivas laborales son excelentes.

De hecho, serán la nueva élite de Perú, y las élites tienen responsabilidades. Probablemente les sorprende que les llame “élite” cuando muchos de ustedes se consideran “clase media”. Pero en países como India y Perú, un porcentaje muy pequeño de personas obtienen títulos universitarios. Ellos pasan a ocupar cargos importantes en el gobierno, en las empresas, y en los medios de comunicación. Por supuesto, ellos también son los intelectuales. Son personas influyentes en formar el destino de la nación. Por eso les afirmo, ustedes serán la élite en el Perú del mañana. Espero que no olviden que han tenido algo de suerte para alcanzar el estatus de élite. Tuvieron suerte al nacer en familias que los ayudaron a alcanzar dicho estatus. Hay muchas personas que no tienen la misma fortuna. Tengan eso presente cuando sea su turno de ejercer influencia. Mi ferviente esperanza es que leerán “¿Por qué fracasan los países?” y no seguirán el ejemplo de la élite de India.

También es bueno tener presente que nada es para siempre. Los periodos de boom van y vienen. El mundo globalizado es un mundo enrevesado. Para mí hubiese sido difícil dar un discurso optimista en Canadá o en Estados Unidos. Los graduados universitarios se enfrentan a un futuro muy incierto. En los Estados Unidos, la clase media ha sido vaciada. El sector de manufacturas se ha encogido a medida que países con salarios bajos, como China, han empezado a producir cada vez una mayor proporción de los bienes manufacturados. Para poder competir, las empresas han invertido cada vez más en maquinaria que desplaza mano de obra. Muchas empleos rutinarios están siendo externalizados a países de bajos ingresos.  Consecuentemente, existe una polarización extrema de ingresos. Es posible que hayan escuchado acerca del resentimiento sobre el movimiento de Wall Street después de la Crisis Financiera. El “1%” se ha convertido en un blanco de abuso en este contexto de resentimiento creciente. Las investigaciones más recientes muestran que incluso los trabajos más cualificados están siendo creados fuera de los Estados Unidos. El hijo o la hija de un élite cualificado en los Estados Unidos tiene dificultad para encontrar un trabajo cualificado similar hoy en día.

Hay otros que nacen ordinarios pero aprovechan al máximo lo que tienen para llevar vidas maravillosas y significativas. Lo más extraordinario de estas personas es que no se colocan a sí mismas en el centro del universo. (…) Frecuentemente pasan todas sus vidas sin ser descubiertos. Aun así, para mí, estas personas son el ejemplo ideal a seguir.

La idea no es que Perú estará en condiciones similares dentro de unos años, pero que existen fuerzas que están fuera de nuestro control y que pueden aparecer y sorprendernos. Ni siquiera sabemos qué tipo de empleos serán altamente demandados en los próximos diez años. Tampoco sabemos si es que van a trabajar en este país o en otro, o si van a cambiar de carrera una o dos o varias veces en sus vidas.

La tecnología de la comunicación, particularmente el teléfono celular y el internet, han hecho al mundo más pequeño. La mayoría de las cosas eran concebidas, diseñadas, y fabricadas bajo un solo techo en un solo país. Ya no es así. Tomemos a los iPads como ejemplo. Fueron concebidos y diseñados en los Estados Unidos, pero están siendo manufacturados en China y usados en todo el mundo. Incluso muchos servicios como por ejemplo investigación contable o legal, que durante mucho tiempo fueron consideradas actividades no-intercambiables, ahora están siendo externalizadas a Brasil, o India, u otros países asiáticos. Pero a medida que los salarios aumenten en Brasil, China e India, las mismas actividades pueden ser externalizadas a otro lugar. En este escenario dinámico, las percepciones sobre la rentabilidad de empleos y carreras también son de corta duración. Lo que es verdad hoy puede que no sea verdad mañana. Uno tiene que encontrar su camino en este futuro tan incierto.

¿Cómo se enfrentaran ustedes a esto? No hay una respuesta perfecta. Yo creo que lo más valorado será la habilidad de aprender nuevas destrezas. Es posible que algunas de las habilidades que han adquirido se vuelvan obsoletas o redundantes. Puede que tengan que aprender nuevas habilidades a medida que progresan. Sin embargo, ustedes podrán enfrentar este reto mejor que aquellos que no tuvieron la fortuna de asistir a la universidad. En escuelas técnicas, te enseñan habilidades específicas. En una Universidad, tienen el privilegio y la oportunidad de afinar su habilidad de aprender. Espero que hayan aprendido a leer ampliamente, a escribir persuasivamente, a resolver problemas difíciles, y a formar juicios de valor cuando se enfrentan a dilemas morales. Es probable que no hayan aprendido todo esto en aulas de clase, sino que lo aprendieron compartiendo todos estos años formativos junto a otros jóvenes inteligentes – quizás incluso debatiendo con ellos mientras se tomaban una cerveza. Estas son las herramientas con las que han sido equipados para enfrentarse al cambio.

Sin embargo, el éxito material no es suficiente para llenarnos de satisfacción mental. Como seres humanos no podemos evitar la búsqueda de “significados” – el significado de la vida, el significado de la muerte, etc. Incluso personas con mucho éxito en sus carreras empiezan a sentirse vacíos si no encuentran significado en lo que hacen. Frecuentemente tratan de barrer estas preguntas debajo de la alfombra debido a exigencias profesionales y familiares. Pero llega un momento en el que estas preguntas nos enfrentan y no podemos seguir huyendo.  Los individuos expertos en resolver problemas prácticos en situaciones laborales se sienten confundidos cuando se enfrentan a las preguntas de “significado”.  Aquí es cuando miran a sus ejemplos a seguir o a sus héroes en busca de inspiración.

Todos tenemos héroes. No podemos evitar adorar a nuestros héroes. Algunos de ellos, especialmente nuestros héroes deportivos, tienen talentos superlativos. Nos hacen sentir bien. Nos hacen sentir orgullo al traerle gloria a nuestro país. Es verdad, cuando Claudio Pizarro anota un gol se sienten eufóricos. Cuando Kina Malpartida gana otro título mundial de boxeo ustedes piensan que el triunfo es vuestro. Pero ustedes saben que no pueden ser ni Claudio ni Kina. Los talentos de ellos son regalos de la naturaleza, y por lo tanto resulta fácil admirar a estos héroes pero difícil de emularlos. No pueden ser nuestros ejemplos a seguir.

Por otro lado, hay otros que nacen ordinarios pero aprovechan al máximo lo que tienen para llevar vidas maravillosas y significativas. Lo más extraordinario de estas personas es que no se colocan a sí mismas en el centro del universo.  Se enfocan en el trabajo que han elegido. Al contrario de ser celebridades, frecuentemente pasan todas sus vidas sin ser descubiertos. Aun así, para mí, estas personas son el ejemplo ideal a seguir.

Ellos buscan el significado de la vida en sus propias acciones. Sus vidas, a pesar de estar llenas de adversidad, tienen significado, y por lo tanto son exitosas. Esto es una receta para la felicidad. Espero que sus vidas sean como las de ellos – llenas de significado y por lo tanto llenas de éxito y felicidad.

Como yo nací y fui criado en India, mis ejemplos son de India. Para ser más específico, de los alrededores de Mumbai – la gran metrópolis Hindú – donde crecí.

Anoo Varde primero fue un trabajador municipal y luego un MLA (Miembro de la Asamblea Legislativa) de Bandra – un pequeño suburbio de Mumbai. Su electorado tenía algunos de las favelas más grandes del mundo. La vida de los pobres en India está casi siempre a pocos centímetros de una gran catástrofe. Vientos fuertes o lluvias torrenciales pueden destrozar sus viviendas precarias. Una enfermedad familiar los podría llevar a la bancarrota. Incluso los servicios públicos como las clínicas a las que legalmente tienen derecho resulta que solo son accesibles en papel. En Bandra, ante cualquier dificultad todos corrían al hogar de Anoo Varde. Luego de trabajar como profesor universitario durante la mañana, pasaba el resto del día trabajando para sus electores. Su puerta siempre estaba abierta para ellos. Tenía la reputación de que si había un incendio en las favelas de Bandra, él llegaba antes que los bomberos. Resulta interesante saber que es uno de los hombres más felices que he conocido. Su felicidad proviene de una sensación de logro. Su entusiasmo y espíritu, e incluso su felicidad eran contagiosos. Él era mi héroe.

Jhelum Paranjape es una bailarina clásica y una profesora de danza en Mumbai. Ella está apasionadamente enamorada de Odissi – la danza más estéticamente agradable de India Oriental. Las danzas clásicas tradicionales de India son muy ortodoxas. Los profesores son reacios al cambio. Todos los temas son de la literatura clásica Sanscrita. Jhelum desafió a la ortodoxia. Ella fue una de las primeras en incorporar temas y música contemporánea en Odissi. Ella tuvo que enfrentarse a mucha oposición, pero perseveró. Además, la danza clásica siempre ha sido un privilegio de la aristocracia, o al menos de la clase alta. Jhelum fundó su escuela de danza en las favelas de Mumbai. Muchos chicos de las favelas se han convertido en artistas del estilo clásico. Esto también fue algo inédito. Ella es mi héroe.

Mukund Kulkarni es un doctor. Da la impresión que casi todos en Bandra son sus pacientes, y no es que sea el único doctor en Bandra. Se debe a que es un excelente doctor y hace todo lo posible por ayudar a sus pacientes. Aquellos que no pueden pagar reciben atención gratuita. Su dispensario se encuentra abierto pasado la media noche frecuentemente. Él es único. Él es mi héroe.

Dipti Raut es un joven periodista de televisión. La corrupción en India es abundante y los políticos se comportan como patrones feudales enriqueciéndose a costa de la sociedad. Necesitamos a periodistas sin miedo que los hagan rendir cuentas. Algunos de los políticos más temerosos no han podido someter a Dipti. Ella no puede ser comprada ni intimidada. Ella es mi héroe.

Estoy seguro de que si miran a su alrededor encontraran este tipo héroes. A nivel un poco superior tienen a Gaston Acurio y a Rafael Estartus como ejemplos. El Sr. Acurio inició una revolución culinaria en Perú que ha convertido su gastronomía en un fenómeno mundial. Lo impresionante es que en el camino, él nos ha enseñado una lección sobre el crecimiento incluyente y saludable para la economía en su conjunto. De manera similar, consideren los logros asombrosos de Rafael Estartus, quien formó una universidad en el medio del desierto, e hizo que el desierto floreciera. El profesor Estartus le enseñó a una generación de estudiantes no solamente como ser buenos ingenieros, pero como ser buenos seres humanos. Con este tipo de ejemplos a seguir no se pueden equivocar.

¿Qué tienen en común estos individuos? No son santos. No nacieron con talentos supernaturales. De hecho, son seres humanos falibles. No siempre tienen éxito. Cuando fracasan, se levantan y lo vuelven a intentar. Ellos aprecian la vida con los ojos abiertos y trazan su propio camino. Es su pasión por la vida que los define. Ellos se preocupan apasionadamente por algo que no sean ellos mismos. Incluso sus sueños van más allá de su propia gloria, y ellos aspiran a convertir a sus sueños en realidad. Sus vidas fluyen como manantiales de montañas y nunca se vuelven charcos de agua estancada. Ellos buscan el significado de la vida en sus propias acciones. Sus vidas, a pesar de estar llenas de adversidad, tienen significado, y por lo tanto son exitosas. Esto es una receta para la felicidad. Espero que sus vidas sean como las de ellos – llenas de significado y por lo tanto llenas de éxito y felicidad.

¡Les deseo mucha suerte!

It is not just the graduating class who are entering the new world. We all are. This is a rapidly globalizing world. (…) In some sense, we are all citizens of the world now. And yet, we are strongly bonded with our country of birth, its language and culture.

Before I say much, let me apologize for not being able to speak in your beautiful language. I have heard that Spanish, Italian and Bengali are the three sweetest sounding languages in the world and it is my misfortune that I cannot speak any of them.

I would first like to thank headmaster, Dr. Balarezo, for giving me this honor and privilege to speak to you at this wonderful setting. This is the opening day of the academic year as well as the convocation day. As the faculty and students look forward to the new year of studies, one cohort of students is making their way into the real world. I would like to speak to both — the university community and the graduating class, about the challenges faced by emerging countries like Peru in this globalizing world.

Let me first congratulate the graduating class and also their parents and guardians who can take some credit for their success. I imagine that like everywhere else, there are many parents and guardians here who have worked extra hard and tightened their own belts so that their sons and daughters could get education in this prestigious university. This is the occasion to show your gratitude. Take their hands in your hands and say “Thank You!”.

I imagine that you have had five great years at this wonderful university, albeit filled with hard work but also with lots of fun. Yet, you have looked forward to this day when you believe that you will enter a new world free from exam anxieties and constraints on your time. What is this new world going to be like?

Interestingly, it is not just the graduating class who are entering the new world. We all are. This is a rapidly globalizing world. Consider what is happening here. I was born and raised in India. I studied Electrical Engineering in India and then worked for IBM in India. Later I went to the U.S. to do my post-graduate work in Electrical Engineering and after my graduation I worked in the Computer industry. Later on I started wondering why the country of my birth was so poor and decided to go back to school and study Economics also in the U.S.. Presently, I am teaching Economics of Developing Countries in a university in Canada and now giving a convocation address in Peru. In short, I have changed not just the countries I lived in but also my professions a few times. In some sense, we are all citizens of the world now. And yet, we are strongly bonded with our country of birth, its language and culture. We can’t help but cheer for our own football team or even for Bayern Munich if Claudio Pizarro is playing.

Globalization ushers in rapid change. Countries long dominant on the world stage are losing their place in the sun. Countries long buried under the weight of their feudal past, like Peru and India, are emerging on the world stage with fresh hope and boundless aspirations. India is of course far poorer than Peru. Its per capita income is one fourth that of Peru. Yet, some things are the same. It is a highly inegalitarian, multiethnic country with a large segment of its population delinked from the formal economy. Over the last three decades, India like Peru has been growing fast. My comments below are based on my understanding that Peru and India do share some common characteristics and therefore some lessons from India may be transferrable to Peru.

Globalization certainly offers countries like India and Peru lots of opportunities. First, it facilitates easy diffusion of technology and knowledge so that developing countries do not have to reinvent the wheel. Second, they can combine the technology they have absorbed with cheaper labor in their countries and become internationally competitive. Third, they find ready made markets in the developed countries for their exports. Indian growth was propelled by software exports to the West. Peru is exporting minerals, agricultural goods as well as manufactured goods. Such is the process of growth for developing countries.

The elite who dominate the policy making have little interest in improving the quality of public goods or expanding the access for the vast majority. (…) This weakens the society as a whole and creates conditions for wide spread dissatisfaction and even social strife. In the long run, it is not even in the interests of the elite to ignore the welfare of the rest.

However, developing countries need well functioning institutions to be able to take advantage of the opportunities presented by globalization. What do we mean by well functioning institutions? We need a good legal system so that property rights are well defined and contract disputes are smoothly resolved. We need good educational and health systems so that the level of human capital is high. We need good governance at levels so that the quality of public goods provided is good. Moreover, we need institutions so that the gains from the expanded opportunities are widely shared. We need the institutions to be inclusive. And this brings us to the greatest challenge of our times.

In India, the incomes grew rapidly for those with quality university education raising their income levels almost to the European levels while a large segment of the population remained stranded at very low levels. It was almost as if just a small segment of the country got to partake the gains from globalization. The main reason for this is that the poor have no access to quality education or healthcare; the formal economy has little use for people with low human capital. In fact, after 30 years of growth the economy is now experiencing serious difficulties as it is falling short of skilled manpower while a vast majority of the country remains uneducated and unskilled.

If we probe further as why is this the case, we get the answer that the elite who dominate the policy making have little interest in improving the quality of public goods or expanding the access for the vast majority. But isn’t India a democracy? Yes, formally so. Elections take place. Voter turn out is much bigger than that in developed countries. Yet, in India we find formally democratic structures still working exclusively in the service of the elite. This weakens the society as a whole and creates conditions for wide spread dissatisfaction and even social strife. In the long run, it is not even in the interests of the elite to ignore the welfare of the rest. Apart from everything else, it is unpleasant to live in such a society.

What I observe in India gives me mixed feelings. It is good to see the country prosper and to see the poverty decline. But it is dismaying to see a certain cockiness or even arrogance that seems to have come over the new elite. It is as if their inherent superiority has finally been recognized. There is a greater disdain than ever before toward those who have not been swept up with the boom. They are contemptuous of the government schemes designed to help the poor. In fact, the new elite actively campaign against poverty alleviation schemes. With a high tide of economic fortunes, we are also witnessing diminished sensitivity toward the less fortunate members of the society.

If history teaches us anything it is this: when the ruling elite set up the institutions in a way they can extract most of the gains for themselves, that society is doomed to fail at some point in time. In a highly readable book called ‘Why Nations fail?’ two great scholars of our day — Acemoglu and Robinson – explain why this is so by giving many examples. An example most relevant to you would be the difference in the present standards of living between the North and South Americas. Europeans set up their colonies in both of these naturally rich continental areas. In the South, they set up hierarchical structures to extract profits from the mines and plantations using slave or near slave labor. In the North, they failed to set up similar structures. They had to have agriculture based on a system of family farms. Consequently, true democracy came early to the North. Public resources were used for mass education and healthcare creating a good base of human capital and an industrialized society. When an opportunity to industrialize came, they could take advantage of it more easily.

Indeed, the greatest challenge for emerging economies is to create inclusive institutions so that most of the population gets to participate in the growth process. (…) The only real solution is to generate a generation of elites who are public spirited.

Indeed, the greatest challenge for emerging economies is to create inclusive institutions so that most of the population gets to participate in the growth process. Acemoglu and Robinson’s book tells us why inclusive institutions are important but does not tell us how to go about creating them. It is important to recognize first of all that one source of power the elite have is their sole access to information. If ordinary people can have the same information, the hold of the elite is weakened. In India, an effort is being made in some states to make the information as transparent as possible through a clever use of information technology. For example, if a certain amount of money has been allocated for a certain scheme, the information is made available immediately on the website so that the local officials cannot pretend otherwise. In addition, the parliament has passed ‘Right to Information Act’ so that an ordinary citizen can demand information from the government. They can track the path of the funds and can stay informed about what they are entitled to. If illiterate villagers cannot, civil society organizations can do that on their behalf. These measures can help but only partially. The only real solution is to generate a generation of elites who are public spirited.

With this as the background, let me now speak directly to the graduating class.

You should consider yourselves lucky. Peru is showing every sign of a booming economy. Unlike many countries, including prosperous countries like the U.S. and the U.K., there is hope in the air here for young university graduates. Having long struggled against the historically inherited inequality and extractive institutions run by the elite for the elite, you can say that time has come to welcome the dawn of a brighter future. Incomes are growing, poverty is declining and income inequalities are diminishing. Along with the primary sectors (i.e., mining, agriculture and fishing), manufacturing and services are also growing at a brisk pace. Setting up new industries is often accompanied by the creation of new jobs for university graduates. The economy will need many more engineers, managers, teachers, administrative personnel, lawyers, healthcare workers, doctors and social scientists. And, to produce more university graduates like you, more university professors will be needed. I hope that some of you have plans to go to graduate schools and become scholars and professors. By all accounts, your job prospects are excellent.

In fact, you will be the new elite of Peru, and elites have responsibilities. You are probably surprised at my calling you ‘elites’ when many of you think of yourselves as just ‘middle class’. But in countries like India and Peru, a very small percentage of people get university degrees. They go on to occupy important positions in the government and business and media. They are, of course, also the intelligentsia. They are influential in shaping the destiny of the nation. Yes, you will be the elite in the Peru of tomorrow. I hope that you will not forget that luck has played a part in your reaching the elite status. You were lucky enough to be born in families who could help you get there. There are many who were not so lucky. Keep that in mind when it is your time to wield influence. My ardent hope is that you will read ‘Why Nations Fail?’ and not follow the example of the Indian elite.

It is also good to bear in mind that nothing is forever. Boom periods come and go. The globalizing world is a topsy-turvy world. I would have had tough time giving an optimistic convocation speech in Canada or the U.S.. University graduates are looking at a very uncertain future. In the U.S., the middle class has been hollowed out. The manufacturing sector has shrunk as low wage countries like China have started producing a larger and larger share of the manufactured goods. In order to be able to compete, firms have started investing more and more in labor displacing machinery. Many routine jobs are being outsourced to low wage countries. As a result, there is extreme polarization of incomes. You may have heard about the resentment of the Wall Street movement in the aftermath of the Financial Crisis. ‘The 1%’ has become a target of abuse in this atmosphere of surging resentment. The most recent research shows that even the most skilled jobs are no longer being created in the U.S.. The son or the daughter of a skilled elite in the U.S. is struggling to find an equally skilled job today.

There are others who are born ordinary but make the most of what they have to lead wonderful and meaningful lives. The most extra-ordinary thing about them is that they don’t put themselves at the center of the universe. (…) They often remain undiscovered through their lives. Yet, for me, such people make ideal role models.

The point is not that Peru will be in a similar boat a few years from now but that there are forces beyond our control that can show up and surprise us. We don’t know, for that matter, what occupations will be at a premium even ten years from now? Or, even whether you will be working in this country or some other country – or whether you will be changing your occupations once or twice or multiple times in your life.

Communication technology, especially the Cellphone and Internet have made the world smaller. Most things used to be conceived, designed and manufactured under one roof in one country. No more. TakeiPads for instance. They were conceived and designed in the U.S. but are being manufactured in China and used everywhere in the world. Even many services such as accounting or legal research, for long considered as non-traded activities, are now being outsourced to Brazil or India and other Asian countries. But as wages go up in Brazil, China and India, the same activities may move somewhere else. In this rapidly shifting scenario, the perceptions about the relative lucrativeness of jobs and occupations are also short lasting. What is true today may not be true tomorrow. You have to find your way through such uncertain future.

How will you deal with this? There is no pat answer. I believe that the greatest premium is going to be on the ability to learn new things. Some skills that you have now acquired may become obsolete or redundant. You may have to learn new skills as you go along. But you will be able to cope with this better than others who were not fortunate enough to go to a university. In trade schools, they teach you specific skills. In a university, you have the privilege and opportunity to hone in your ability to learn. Hopefully, you learned to read widely, write persuasively, solve difficult problems, and form value judgments when confronted with moral dilemmas. You would not have gotten all this through classroom lectures but more likely through spending these formative years in the company of other intelligent young people – perhaps arguing with them over beer. These are the things that have equipped you to cope with change.

Material success however is not sufficient to give us mental satisfaction. As human beings we can’t help but search for ‘meaning’ — the meaning of life, the meaning of death and so on. Even people quite successful in their careers start feeling empty if they fail to see meaning in what they do. Often they try to push these questions under the rug due to the exigencies of career and family. But at some point these questions raise their ugly head and they can’t run away from them anymore. Individuals adept at solving practical problems in their work situations feel nonplussed when they face the ‘meaning’ questions. This is when they look at their role models or heroes for inspiration.

We all have our heroes. We can’t help but worship our heroes. Some of them, especially the sports heroes, have superlative talents. They make us feel good. They make us proud by bringing glory to our country. Yes, when Claudio Pizarro scores a goal, you feel elated. When Kina Malpartida wins yet another title in boxing you think it is your triumph. But you know that you cannot be either Claudio or Kina. Their talents are the gifts of Nature, and as such these heroes are easy to admire but hard to emulate. They cannot be our role models.

On the other hand, there are others who are born ordinary but make the most of what they have to lead wonderful and meaningful lives. The most extra-ordinary thing about them is that they don’t put themselves at the center of the universe. Their focus instead is on their chosen work. Far from being celebrities they often remain undiscovered through their lives. Yet, for me, such people make ideal role models.

 They search for the meaning of life in their own actions and nowhere else. Their lives though full of adversity are meaningful, and therefore successful. It is also a recipe for happiness. I hope that your lives will be like theirs – meaningful and therefore successful and happy.

Since I was born and raised in India, my examples come from India. Not just from India but from the surroundings of Mumbai – the great Indian metropolis — where I grew up.

Anoo Varde was first a municipal corporator and then an MLA from Bandra – a small suburb of Mumbai. His constituency had some of the biggest slums in the world. The lives of the poor in India are almost always an inch away from a major catastrophe. Strong winds or heavy rains can sweep away their ramshackle houses. A family illness could bankrupt them. Even the government services like health clinics that they are legally entitled to turn out to be accessible only on paper. In Bandra, when a difficulty struck, they ran to Anoo Varde’s home. After doing a college instructor’s job in the morning, he spent the whole day working for his constituents. His door was always open for them. He had the reputation that if a hut in the slums of Bandra caught fire, he would reach there before the fire truck. Interestingly, he was one of the happiest men I have known. His happiness came from a sense of fulfillment. His zest and spirit and even happiness were contagious. He was my hero.

Jhelum Paranjape is a classical dancer and a dance teacher in Mumbai. She is passionately in love with Odissi – the most aesthetically pleasing dance form from Eastern India. The traditional classical dance forms in India are very orthodox. The teachers are resistant to change. The themes are all from the classical Sanskrit literature. Jhelum defied the orthodoxy. She was one of the first ones to bring contemporary themes and music into Odissi. She had to face a lot of opposition but she persisted. Moreover, classical dance training has always been a prerogative of the aristocracy or at least the well to do. Jhelum started her dance school in the slums of Mumbai. Many a slum kid has now become a performing artist in a classical style. This too was a first. She is my hero.

Mukund Kulkarni is a doctor. It seems that almost everyone in Bandra is his patient and that is not because there are no other doctors in Bandra. It is because he is a wonderful doctor and spares no effort to help his patients. Those who cannot pay are treated free. Often his dispensary is open even past midnight. He is one of a kind. He is my hero.

Dipti Raut is a young TV journalist. Corruption in India is rampant and the politicians behave like feudal lords enriching themselves at the expense of the society. We need fearless journalists who will hold these politicians accountable. Some of the most fearsome politicians have not been able to subdue Dipti. She cannot be bought or intimidated. She is my hero.

Narendra Dabholkar spent his life fighting religious superstition in India. India is steeped in superstition and is rife with exploitation in the name of religion. He challenged the claims of the so-called God men to miraculous powers. It was an uphill battle. He was harassed all his life but never gave up. He is my hero.

Ashwini Kulkarni runs a NGO that helps to fight corruption in the government schemes. The money sanctioned for the benefit of the targeted beneficiaries seldom reaches them. It is siphoned off on its way. Ashwini has spent a long time getting to know how things work at the ground level and has devised ways to fix the system. She travels incessantly through Indian villages like a person possessed, holding camps for villagers to make them aware of their rights and to advise them on how to secure them. She too is my hero.

I am sure that if you look around you will find many such role models. At a somewhat grander level, you have Gaston Acurio and Rafael Estartus for instance. Mr. Acurio launched a food revolution in Peru that has led your beloved cuisine to become the toast of the world. What is remarkable is that in the process he has also taught us a lesson for inclusive and healthy growth for the whole economy. Similarly, consider the mind-boggling achievements of Rafael Estartus who set up a university in the middle of a desert and made the desert bloom. Professor Estartus taught a generation of students not only to become good engineers but also influenced them to be good human beings. With such role models, you cannot go wrong.

What is common across these people? They are not saints. They are not born with super natural talents. In fact, they are fallibly human. They don’t always succeed. When they fail, they get up and start again. They look at life with eyes wide open and chart their own course. It is their passion for life that defines them. They care deeply for something other than themselves. Even the dreams they dream have something other than just their own glory, and they strive to make their dreams come true. Their lives flow like mountain springs and never become stagnant pools. They search for the meaning of life in their own actions and nowhere else. Their lives though full of adversity are meaningful, and therefore successful. It is also a recipe for happiness. I hope that your lives will be like theirs – meaningful and therefore successful and happy.

Best of Luck!

Secured By miniOrange