Mons. Ricardo García García

La Universidad de Piura ocupa un espacio muy importante de mi vida. Estuve dos períodos: 1976 a 1981 como estudiante de Ingeniería y docente universitario. Posteriormente tuve una corta estancia del 91 al 92, como Capellán de la Facultad de Ingeniería.

Llegué trasladado desde una universidad de Lima y me tocó estar entre dos promociones, medio año con unos y medio con otros, porque caí entre el 5º y 6º ciclo. Sentí que dejé de ser un número y pasé a ser una persona. Nos conocíamos todos y el profesor sabía quién era cada uno. Formábamos un grupo, no un conglomerado de gentes. Rápidamente me sentí acogido e integrado.

Recuerdo con cariño como el Ing. Jorge Vargas después de sus clases por la noche nos subía a casi todos en su camioneta pick-up y se daba una vuelta hasta el centro y nos iba dejando en el camino. La promoción era pequeña en número, pero con gente muy homogénea en rendimiento. Nos reuníamos en la casa del “Marciano” a estudiar: César Angulo, Beto Guanilo, el “choro” Giménez, el “Colorado” Baca, “La Perica” Garcés, La “Burra Atkins” y muchos más. Me acuerdo como Gino Zazalli paseba durante todo el semestre un libro bajo el brazo, decían que a lo mejor “por ósmosis” se le transmitían los contenidos. Eramos una promoción muy unida. Gente sana. Estudiábamos duro y nos reíamos mucho. El Ing. Estartús, el Dr. Mabres, Ing. Mugica, Ing. Samper, Ing. Azzaroli, Ing. Maeda eran algunos de nuestros excelentes profesores.

En esa época yo ya era miembro del Opus Dei, por supuesto que intentaba acercar a Dios a todos estos amigos, con resultados diversos. Con el tiempo, la semilla sembrada en UDEP ha dado frutos y se nota en el modo de enfocar la vida, la familia, la educación de los hijos, es decir, las cosas importantes.

En los últimos años de carrera trabajé como ayudante del Ing. Miguel Ferré en la Facultad de Empresas, enseñaba Algebra, Análisis y luego un poco de computación, que se me daba bastante bien. Pude también ahí hacer varios amigos: Riki del Castillo, Marcelo Bazán, Carlos Lavalle entre otros. Mi proyecto era hacer un MBA en el IPADE de México, postulé e ingresé a una maestría, pero el Prelado del Opus Dei me preguntó si estaba dispuesto a ordenarme sacerdote. Dije que sí y cambié de maestría… En 1981 me fui a Roma a terminar los estudios de Teología. En 1983 me ordenó Juan Pablo II en esa ciudad, junto con otros 36 de la Obra. Luego permanecí otros 2 años en Pamplona, haciendo un Doctorado en Teología. En 1985 volví a Lima.

Mis 21 años de sacerdote han pasado rápido. Además de trabajar en las labores de la Obra en torno a los Centros Universitarios en Lima, Piura y Arequipa he podido tratar a muchos sacerdotes.

Una labor no muy conocida de la Obra es la que se hace con sacerdotes diocesanos. Cuando se dice que el Opus Dei es de “pitucos” es hablar con un desconocimiento total. Hay mucha gente de la Obra que vive en zonas muy difíciles: Yauyos, Abancay, Cusco, Chota, Huancavelica, etc. Podría enumerar decenas de pueblitos en esas zonas en donde el párroco es del Opus Dei, y que trabajan en una pobreza tremenda, con gente sencillísima, sembrando el amor a Dios. Parte de mi trabajo durante casi 15 años ha sido atender a esos sacerdotes. La Obra brinda una atención espiritual, a través de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.

En mis años de sacerdote, si bien es cierto no he sido el típico párroco, tampoco piensen que he estado tranquilo en mi casita. He podido conocer a muchos sacerdotes de muchas partes del Perú y tratarlos a fondo. También he conocido de cerca seminarios y seminaristas de varios sitios del país.

Cuando el Papa me ha pedido, que asuma el cargo de Obispo de Yauyos, la verdad es que me he sentido corto. Sería una presunción decir “me siento capaz”. Tengo que aprender muchas cosas, son muchos los temas que desconozco. Felizmente voy a tener un clero excelente, con gente preparada, con doctrina segura y con un objetivo claro: construir la Iglesia de Jesucristo. Es un grupo de sacerdotes muy unido, en donde todos se quieren y no hay que estar cuidándose la espaldas.

¿Qué pienso hacer cuando tome posesión del cargo? seguir lo que han hecho los predecesores. Como enseñaba San Josemaría: “Hay que continuar a partir de donde llegaron los anteriores”. He tenido unos predecesores que han sido unos verdaderos pastores: Mons. Ignacio Orbegozo, Mons. Luis Sánchez-Moreno y Mons. Juan Antonio Ugarte que han hecho las cosas muy bien, y han dejado la vida por su gente, pido a Dios que yo no desentone. Tengo que conocer bien la Prelatura y a las personas. Mi prioridad serán los sacerdotes, el seminario, las religiosas y seguir empujando las diversas iniciativas que ya se realizan en beneficio de los más necesitados. Por supuesto, también velar para que los fieles estén muy bien atendidos. El Obispo es como un director de orquesta que lleva la batuta y debe hacer que los músicos toquen lo que deben, él sólo no puede hacer nada.

Pero a un obispo le debe preocupar no sólo su jurisdicción, los Obispos formamos un Colegio Episcopal y hemos de velar por la Iglesia Universal. Haré lo que esté en mis manos para procurar la unidad de la Iglesia en el Perú.

Quiero terminar pidiendo a todos los de la UDEP la limosna de su oración, porque la necesito. Como he dicho a varios amigos: la mitra me queda un poco grande, más que acomodarla a mi tamaño, yo debo acomodarme a ella, necesito dar un gran salto en santidad para ser un fiel sucesor de los apóstoles. A cada uno le pido que al menos rece por mi un Avemaría cada día y eso ya será una gran ayuda.

Una bendición a toda esa gran familia UDEP: profesores, alumnos, empleados, obreros y exalumnos.


Mons. García García nació en la ciudad de Lima el 13 de marzo de 1955. Es hijo del Arqto. Julio García-Baudouin y Leonor García Quiñones, ya fallecidos. Es el segundo de ocho hermanos. Estudió en Lima en el Colegio Champagnat (1960-1971). Siguió estudios de Ingeniería (1972-1978), se graduó como Ingeniero Industrial en la Universidad de Piura (1979).

Desde 1974 es miembro del Opus Dei. Los estudios eclesiásticos los realizó en Roma, en el Seminario de la Prelatura Opus Dei. Fue ordenado sacerdote por el Papa Juan Pablo II el 12 de junio de 1983 en Roma, en la Basílica de San Pedro. Es Doctor en Teología por la Universidad de Navarra- España (1985). Está incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei

Sus estudios Primarios los realizó en el Colegio Champagnat (HH. Maristas) de Miraflores (1960-1966). Los secundarios en el mismo colegio (1967-1971).

Los estudios Universitarios de 1972-1975 en la Pontificia Universidad Católica del Perú en el Programa de Estudios Generales y Programa Académico de Ingeniería Industrial-Mecánica. De 1976-1979 en la Universidad de Piura, Facultad de Ingeniería Industrial. Obtuvo el Título de Ingeniero Industrial graduandose el año 1980, con la tesis: “Aplicación del Computador a la Contabilidad de la Universidad de Piura”.

De 1977-1981 fue Subdirector de la Residencia Universitaria Tangará (U. De Piura). De 1979-1981 Profesor de Análisis Matemático en la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad de Piura (UDEP) y de 1980-1981 de Diseño e Implementación de sistemas informáticos contables, en UDEP.

Realizó sus estudios de Filosofía de 1976-1980 en el Studium Generale del Opus Dei, en Lima. Los de Teología de 1981-1983 en el Seminario de la Prelatura Opus Dei (Roma). Obtuvo la Licenciatura en Teología de 1983-1984 en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y el Doctorado en Teología de 1984-1985 en la misma Facultad. Doctor en Sgda. Teología, especialidad en Teología sistemática, siendo su Tesis: “Historia de los apologistas españoles del siglo XIX” (1985).

En Lima (1985-1990) fue Capellán del Club Juvenil Saeta (Lima) y diversos Centros de la Prelatura Opus Dei. Capellán y promotor del Colegio Alpamayo (Lima) (1987-1990). En Piura (1991-1992), Capellán de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura, Profesor de T. Moral y de T. Sacramentaria en UDEP (Piura). Capellán y Promotor del Colegio de Aplicación Turicará (Piura). En Lima (1993-1996) fue Capellán del Centro Cultural Universitario Tradiciones, trabajó en la Atención sacerdotal a través de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, al clero diocesano de Huancavelica, Abancay y Cusco, con viajes periódicos a esas localidades. Dirigió cursos de formación permanente al clero diocesano de Lima, Chiclayo, Chota, Cañete, Huancavelica, Abancay, Cusco, etc. organizados por la Prelatura Opus Dei y la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.

En Arequipa (1997-2004) ha sido Capellán del Centro Cultural Universitario Andahua y Centro Cultural Wayrana, realizando tareas de dirección espiritual, clases de formación, retiros a universitarios, profesionales, amas de casa y empleadas del hogar. Ha realizado Asistencia sacerdotal al clero diocesano en Abancay y Cusco, con viajes periódicos. Colaborador en la dirección espiritual del Seminario Diocesano San Jerónimo de Arequipa (1999-2004). Ha dirigido, en repetidas oportunidades, retiros al clero de la diócesis y al seminario.

En los años 1985-2003 ha dictado cursos de Teología Dogmática, Teología Moral y Teología Sacramentaria en el “Studium Generale” de la Prelatura Opus Dei. Ha predicado innumerables cursos de retiro a diversos públicos, laicos y clérigos.

La Prelatura de Yauyos-Cañete fue confiada a sacerdotes del Opus Dei desde el año 1957. Comprende un territorio de 15,516 Km2 y unos 296,000 habitantes, el 97% de la población profesa la fe católica. El anterior Obispo ha sido Mons. Juan Antonio Ugarte Pérez, actualmente Arzobispo del Cusco. La Prelatura de Yauyos-Cañete cuenta con cerca de 40 sacerdotes, la mayoría peruanos. Son más de 60 las religiosas que trabajan en la prelatura. Tiene un seminario con 50 candidatos al sacerdocio. Son numerosas las iniciativas de promoción social que se desarrollan en esa zona.

El nuevo obispo, de acuerdo al derecho canónico, tiene un plazo de tres meses para tomar posesión de su cargo. Hace casi un año que la Prelatura de Yauyos esperaba a su nuevo pastor.