“La Biblia no es un libro de ciencias naturales”

El Comercio conversó con el P. Mario Arroyo, capellán de Campus Lima, a propósito de su libro "Ciencia y fe. ¿Un equilibrio posible?”.

Entrevista aporelP. Mario Arroyo El Comercio, en El Comercio.

¿La ciencia está por encima de la fe religiosa o viceversa? ¿Son elementos irreconciliables? Para el sacerdote mexicano Mario Arroyo, capellán de la Universidad de Piura, la brecha entre ambas posiciones no tiene lugar en la actualidad. Afirma que se complementan.

¿Cuál es el conflicto entre la ciencia y la religión?
Los conflictos entre ciencia y fe son filosóficos. Es decir, cómo yo interpreto los datos científicos y los religiosos. Por ejemplo, ¿debo interpretar la Biblia al pie de la letra? Hay que entender que la Biblia no es un libro de ciencias naturales. En la Biblia deben buscar verdades para la salvación. Cuando se escribió el Génesis, no estaba claro el concepto de naturaleza.

Ese mismo conflicto estuvo detrás del caso de Galileo Galilei, condenado a arresto domiciliario de por vida por la Iglesia.
El motivo de fondo de la condena de Galileo –por su teoría heliocéntrica– es que iba en contra de una interpretación literal de las escrituras. Su estudio mostraba que el modo de entender las escrituras en esa época estaba equivocado. Sin embargo, no pudo demostrarlo convincentemente. Pensó que en las mareas estaba la prueba definitiva de que la Tierra se movía alrededor del Sol.

La evolución ha marcado también otro punto de inflexión…
La Pontificia Academia de la Ciencia aceptó esta teoría porque hay un conjunto suficiente de datos científicos que la sustenta. La única cuestión que escapa de la evolución es el tema del alma espiritual, que es creada por Dios y por eso no puede ser fruto de ningún tipo de evolución.

¿Qué pistas tenemos de que realmente poseemos un alma espiritual?
La pista principal es lo que se conoce como el problema duro de la consciencia: ¿por qué hay un ser consciente? Y es que el universo tal como lo conocemos es perfectamente compatible con la ausencia de consciencia. La toma de consciencia no necesariamente nos da una ventaja evolutiva; todo lo contrario, hay gente que se deja morir por un fracaso sentimental o profesional. Eso quiere decir que el universo no la necesita, entonces, por qué la tenemos, cómo se forma. Eso algo que no está resuelto todavía.

¿Puede haber equilibrio entre la ciencia y la fe?
Pienso que se puede y debe. La racionalidad puede purificar las formas patológicas de la religión, como el fundamentalismo, la superstición y el fanatismo. Del mismo modo, la religión puede complementar a la ciencia para evitar que esta caiga en absolutismos y que olvide cuál es su fin: beneficiar al hombre y a la humanidad.

Se ha considerado a la religión como la herramienta para llenar vacíos que la ciencia todavía no puede resolver.
El Dios tapa agüeros. Históricamente hay algo de eso, pero eso funciona en religiones primitivas. Aplicar eso en el cristianismo es un gran abuso. En una mentalidad primitiva, la religión te da respuestas rápidas a problemas concretos. El judeocristianismo ha desarrollado la filosofía y la teología para evitar ese abuso. Se ha dicho: no necesariamente que pase algo malo significa que es un castigo divino. La teología le da un sustento racional a la fe y demuestra que no es absurda.

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