Amor es más laberinto de Sor Juana Inés de la Cruz y Juan de Guevara

Por , publicado el 30 de septiembre de 2019

Esta comedia habría sido representada el 11 de enero de 1689 como parte de las celebraciones por el cumpleaños del virrey Gaspar de la Cerda y Mendoza, conde de Galve, quien solo dos meses antes había comenzado su gobierno en la Nueva España. A diferencia de la otra comedia de tema profano de Sor Juana (Los empeños de una casa), Amor es más laberinto recibió inicialmente menos atención por parte de la crítica. A continuación, me referiré solo a dos motivos de dicha postergación: por una parte, se trata de una comedia escrita en colaboración; por otra, se inscribe dentro del subgénero de la comedia mitológica.

La primera y la tercera jornadas de Amor es más laberinto, así como la loa (una pieza teatral breve que se representaba antes de la misma comedia), fueron escritas por la monja jerónima; mientras que la segunda jornada tiene como autor al canónigo Juan de Guevara. La escritura en colaboración fue una práctica bastante frecuente en el teatro del Siglo de Oro. Por ejemplo, Pedro Calderón de la Barca escribió diferentes comedias en colaboración con otros poetas de su tiempo: con Antonio Coello compuso El prodigio de Alemania; con Antonio Mira de Amescua y Juan Pérez de Montalbán, Polifemo y Circe; con Francisco de Rojas Zorrilla y el mencionado Coello, El jardín de Falerina; etc. Un caso llamativo dentro de la escritura de comedias en colaboración es Algunas hazañas de las muchas de don García Hurtado de Mendoza, marqués de Cañete, en cuya composición intervinieron nueve dramaturgos, encabezados por Luis de Belmonte. En el caso de Amor es más laberinto esta condición afectó inicialmente su recepción crítica como lo puede evidenciar su edición en las Obras completas de Sor Juana, publicadas por el Fondo de Cultura Económica de México. El texto de la segunda jornada, escrita por Guevara, aparece impreso con una letra de un tamaño llamativamente menor al de las otras dos jornadas.

A diferencia de la comedia de capa y espada, el subgénero de la comedia mitológica no tiene su origen en el siglo XVII, sino que este marbete fue fijado posteriormente por la crítica, exactamente por Marcelino Menéndez Pelayo en su edición y clasificación de las comedias de Lope de Vega entre 1890 y 1902. Pero el polígrafo español también calificó a estas comedias como meros divertimentos cortesanos, en los que el aparato escénico dejaba al texto en un segundo plano (Calderón y su teatro, Madrid, 1844, pp. 365 y ss.). Ciertamente el aspecto espectacular de la comedia mitológica es central y está en consonancia con sus temas y con que su primer receptor fuese la corte y el mismo rey; sin embargo, los mitos en la época recibían también una lectura moralizadora, por lo que, a la vez que divertían a sus nobles espectadores, las historias de estas comedias podían tener una trasfondo moral y político.

Amor es más laberinto se inspira en el mito de Teseo y el laberinto de Creta. Como venganza por la muerte de su hijo Androgeo, Minos había asaltado Atenas y la había condenado a entregarle un tributo anual de catorce jóvenes. Estos, encerrados en el laberinto, morían a manos del Minotauro. En la tercera entrega de este tributo, es incluido Teseo, hijo del rey de Atenas. Cuando el príncipe llega a Creta, su belleza cautiva a las dos hijas de Minos: Fedra y Ariadna. El afecto de Fedra es rápidamente correspondido por Teseo en el primer diálogo entre ambos, el cual, siguiendo una convención de la comedia nueva, es imitado por sus respectivos criados, los graciosos Laura y Atún, pero paródicamente: “Laura: ¿Qué querrá / el señor Atún? Atún: Querré / que este escabeche de atún / lo aderece tu laurel”. A pesar de que Ariadna se percata de la afinidad entre Teseo y su hermana, ella decide ayudar al ateniense a sortear el peligro del Minotauro. Sin embargo, en la comedia de Sor Juana y Guevara, ninguna escena tiene lugar en el famoso laberinto ni en ningún momento se asoma el violento Minotauro, porque, como su mismo título lo anuncia, el laberinto es aquí el amor. Fedra y Ariadna son pretendidas por dos príncipes respectivamente: Lidoro, príncipe de Epiro, y Baco, príncipe de Tebas. Estos, al enterarse del desplante de las hijas de Minos, harán lo posible por enamorarlas. Pero el amor del valiente Teseo y la constante Fedra se impondrá no solo sobre las trazas de sus rivales, sino también sobre la ira del vengativo Minos. Al final de la comedia, el ejército ateniense invade Creta para liberar a su príncipe. Con el reino bajo su control, Teseo demuestra ante Minos la clemencia que este no había mostrado antes con los atenienses y solo reclama al vencido anciano la mano de Fedra.

Amor es más laberinto puede ser leída en la edición de Celsa Carmen García Valdés (Cátedra, Letras Hispánicas). Otra opción es la edición de Alberto Salceda (en el cuarto volumen de la antes mencionada edición del Fondo de Cultura Económica).

José Elías Gutiérrez Meza

Imagen tomada de  http://elbibliote.com/dnn_bibliotecom/RinconDelDocente.aspx?seleccionado=Teatro&roomId=9&Categoria=0000000113

 

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