Apuntes sobre los pronombres de cortesía

Por , publicado el 10 de junio de 2019

De los quince casos de descortesía que Eustaquio Barjau menciona en su libro Elogio de la cortesía (2006, pp. 17-18), la mayoría se relaciona con el uso del idioma: tutear al rector de la universidad, no contestar con alguna fórmula amable cuando te han pedido excusas por algo, no saludar cuando te encuentras con alguien conocido, no dar las gracias cuando te dan algo o cuando hacen algo por ti, etc. Ser cortés «lingüísticamente hablando» no cuenta con estrictas reglas gramaticales u ortográficas, es más bien un tema pragmático y sociocultural.

Según Catalina Fuentes (La gramática de la cortesía en español /LE/, 2010, p. 17), «la cortesía es un factor pragmático que afecta a la conversación, al intercambio comunicativo en tanto que relación social entre individuos». Mediante distintos aspectos del contexto sociocultural, los hablantes determinan si una situación es cortés: «familiaridad, poder o solidaridad, acercamiento o distancia social, formalidad o informalidad». (Fuentes, 2010, p. 18). Por otro lado, una vez valorada la situación comunicativa, se toman del idioma los elementos que permitan una comunicación cortés, entre los que destaca el pronombre usted.

Uno de los factores que más influye en la elección de este pronombre es el desconocimiento o distancia entre los interlocutores. Según Fuentes (2010, p. 60), en la América tuteante (Cuba, México, Puerto Rico, Santo Domingo y Perú, que es predominantemente tuteante) «se usa usted de respeto por mayor edad o desconocimiento». Pero la percepción de estos aspectos es muy subjetiva. Se insiste, por tanto, en que el uso de usted (o de ) está más condicionado por factores contextuales que por reglas estrictas del idioma: «En España, el tuteo se ha extendido mucho últimamente, incluso entre personas que no se conocen (vendedor y cliente, por ejemplo), sobre todo si no hay gran diferencia de edad: si el cliente es joven, o lo es el camarero» (Fuentes, 2010, p. 62): Por favor, ¿me vendes un kilo de manzana? En ese mismo país se prefiere el usted en relaciones sociales de poder, por ejemplo, entre los profesores y los alumnos: No recuerdo si usted dijo que el examen era mañana o la próxima semana.  En cambio, en Argentina, según esta autora, los jóvenes, incluso en situaciones formales, suelen tratar de vos (cercanía) a los adultos.

Las investigaciones sobre la elección de los pronombres de cortesía coinciden en que estamos viviendo una fuerte extensión en el uso de los pronombres y vos en Hispanoamérica. Hummel, Kluge y Vásquez (editores de Formas y fórmulas de tratamiento en el mundo hispánico, 2008, p. 773) mencionan, como ejemplo de ello, que en la ciudad de México: «se observa que los jóvenes utilizan el tuteo en más situaciones que los adultos […] la escolaridad de los hablantes también incide en la frecuencia de uso del pronombre tú, siendo las personas con estudios universitarios quienes lo emplean más».

Incluso, para algunos hablantes, el uso de usted puede representar una referencia despectiva a otra persona como mayor o anciano (Fuentes, 2010).  No son pocas las experiencias de personas que al tratar de usted por respecto a su interlocutor, han recibido de respuesta: ¿Por qué me tratas de usted? Me haces sentir mayor.

El uso del pronombre usted como muestra de cortesía tiene límites poco claros: «llegando al punto de producir fenómenos aparentemente opuestos como el usted de distancia, el usted de enojo, el usted de cariño y el usted de confianza» (Hummel, Kluge y Vásquez, 2008, p. 16). Mi postura es que para no arriesgarnos a ser descorteses en una situación formal y de distancia o desconocimiento de nuestro interlocutor, primero debemos tratarlo de usted hasta que, tal vez, nos diga: «Trátame de tú».

Paola Celi Arellano

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