Chifa y chaufa

Por , publicado el 26 de marzo de 2012

Es muy difícil encontrar palabras procedentes del lejano Oriente en el diccionario, lo que refleja la escasa relación que el mundo hispánico mantuvo con toda esa inmensa parte del mundo. Incluso inventos y frutas procedentes de aquellas lejanas tierras, como la pólvora, el papel o los cítricos, recibieron nombres latinos, aunque “naranja” y “limón” se tomaron del sánscrito de la India, a través del persa y del árabe en tiempos medievales. Solamente “mandarina” -cuya derivación adjetiva se aplica a una variedad de naranja, aunque ya funciona como sustantivo pleno- pone de manifiesto su origen chino. Y la frase “naranjas de la China” sirve familiarmente para negar con un énfasis divertido.

El mismo nombre de “China” no se difundió sino hasta tiempos modernos y nunca se usó oficialmente hasta la fundación de la República de China en 1912. Parece una creación occidental derivada del nombre del primer emperador, Quin Shi Huang, quien unificó por primera vez el país en el siglo III antes de Cristo. No sería hasta el siglo XVIII cuando los misioneros portugueses (un siglo antes los había acompañado un santo jesuita español, Francisco de Javier), descubrieron a los occidentales que China era aquel reino de Catay visitado por Marco Polo y al que nunca pudo llegar Colón.

La lejanía produce estereotipos a veces injustos. La fraseología del español registra “cuentos chinos”, “hablar en chino”, “engañar a uno como a un chino” o “trabajo de chinos”, y no puede ocultarse el matiz despectivo que se les atribuye, como también el desconocimiento e ininteligibilidad que rodea a nuestra experiencia común con el mundo asiático, por lo mismo que se dice “chino” a todos los orientales indistintamente. En cambio, es coincidencia el término “chino” aplicado al amigo o al muchacho, que procede del quechua.

Cerca de un centenar de chinos llegaron a Cañete en 1849, contratados para trabajar en las haciendas de la costa, las islas guaneras y en la construcción de las vías ferroviarias. La mayoría provenía principalmente de la ciudad china de Cantón, de donde proceden dos palabras que el castellano del Perú ha aportado al diccionario, que son “chifa” y “chaufa”, difundidas desde los legendarios restaurantes de la limeña calle Capón, cuya entrada principal fuera donada por el gobierno de Taiwan en 1971.

En realidad son palabras nacidas en la replana capitalina, porque “chifa” no significa ‘restaurante‘ en chino cantonés (lengua hablada por 55 millones de personas en Hong Kong, Cantón y Macao, una minoría respecto de la inmensa comunidad del chino mandarín), en donde se trata en realidad de una frase compuesta de dos palabras: chi-fan según unos “comer” y “arroz”, según otros “comer” e “ir”. Aunque ahora significa una preparación culinaria (protagonista absoluto del chifa), parece que “chau-fan” tendría un origen similar. Se dice además “como pato de chifa” al que está esquilmado, como registra Martha Hildebrandt.

He visto en Miraflores un restaurante que ofrece “comida china” para distinguirse del chifa tradicional, por lo que hay que reconocer que el significado que damos al término también es criollo: el chifa no es el restaurante chino propiamente dicho, sino el restaurante peruano heredero de una tradición cantonesa que ha sabido mezclar métodos e ingredientes orientales y americanos en una fusión deliciosa.

Fue en el año 1919 cuando Antonio Graña plantó por primera vez naranjas sin pepa en la hacienda Huando, de donde se crea un nombre de origen quechua para un cítrico de origen oriental. El tangelo procede de un híbrido entre el “pomelo” y las naranjas “tangerinas” llamadas así por la ciudad norteafricana de Tanger. Sabemos que los mejores limones vienen de Chulucanas pero diferenciamos el limón “sutil” del “rugoso” sin mencionar su procedencia. En tiempos del Inca Garcilaso eran “limas dulces” o “agrias” y esta fruta originaria de China acabó pintada en el escudo de la ciudad que ya el cuzqueño consideraba horrible, aunque para muchos no lo sea, debajo de las tres coronas de su emblema.

Miguel Ugarte Chamorro registra un uso peruano efímero de mediados de siglo XX, que se decía “hacer un viaje a la China” cuando alguien perdía el tiempo en una gestión infructuosa. Hoy por hoy nadie pensaría que viajar a China sea inútil, más cuando una conocida institución bancaria lo ofrece en un comercial. La globalización ha hecho que ningún rincón del mundo nos sea lejano y no hay duda de que el acercamiento transformará profundamente nuestro mundo, aunque el diccionario permanezca sin inmutarse demasiado.

Carlos Arrizabalaga Lizarraga

8 comentarios

  • David Julián Silva Ledesma Tejada dice:

    Las palabras en Cantonés son Chi Fan, Chi significa cocinar y Fan significa arroz, dado que en la cultura China el arroz es sinónimo de comida es el equivalente de poner un letrero que diga Comida, el termino chaufa proviene de dos palabras Chan Fan, el Chan es un utensilio de cocina que se utiliza para saltear la comida, su significado en Cantonés sería arroz saltado esto se lo menciono por ser Chef de profesión y trabajar al costado de un restaurante oriental en Montreal donde el cocinero es Cantones y el vivió un tiempo en Perú, espero que la información le pueda servir

  • MIGUEL VEGA dice:

    GRACIAS, BUEN APORTE…..

  • Juan Pérez Nomás dice:

    Esta entrada recién la leo y como antigua que es, no la voy a comentar. Ya es tarde.
    .
    Sin embargo, hay algo que siempre me ha confundido, el lejano Oriente mencionado enl la primera línea.
    Este es un detalle de cómo Europa se adueño del saber. El Oriente y hasta el medio Oriente son desde su punto de vista. Y más tarde la remataron diciendo “Japón, el país del Sol Naciente”.
    Para nosotros, en América, el Oriente es Europa, pero eso nadie lo dice.
    Alguien de antaño, no sé quien, se enteró que había más tierras a lo que llamaban Sur y así dibujaron todos los mapas con el Norte arriba. Pero, con la Tierra que gira, el Este y el Oeste no son tan estáticos o absolutos como el Norte y el Sur.
    Hoy España sigue mandando y diciéndonos cómo debemos hablar y escribir con la misma autoridad de decir que Japón es el país del Sol Naciente. Para nosotros Poniente.

  • TuNutriWeb dice:

    Llevo un rato largo buscando algo de este estilo, mil gracias por tu artículo, me lo guardo a favoritos.

    https://tunutriweb.com/

  • ahiris dice:

    Hola, gracias por el artículo, es muy interesante. Solo quería corregir el comentario del compañero.
    Chi fan 吃饭 significa comer. “chi” 吃 significa comer,”fan” 饭 se puede traducir por arroz/cereal; o comida. En China uno de sus usos es para llamar a comer ¡chifan! como nuestro ‘a comer!. Es como un uso en imperativo ¡come! ¡a comer!. ya sabeis que los verbos no se declinan así que depende de la frase lo pueden usar para hablar de pasado, presente, futuro, mediante adverbios y otras partículas auxiliares.La transcripción de la pronunciación cantonesa (en jyutping) sería hek3 faan6.
    Chaofan 炒饭 significa arroz salteado. “chao” 炒 significa saltear (stir-fry; sauté), “fan” 饭 ya lo hemos mencionado antes. La transcripción de la pronunciación cantonesa (en jyutping) sería caau2 faan6. ¡Un saludo!

  • Flor de Maria dice:

    Que suerte de encontrarme con tan buen articulo me encanto .

  • Flor de Maria dice:

    Buscaba el significado de chifa por que justo hoy dia apreciaba tan delicioso plato y miren lo que hallé,me gusto el artículo.

  • Jc dice:

    Que les parece que el nombre no es ni chino ni peruano, hay un plato frances llamado Chiffonade, que es como un saltado

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