¡Claro, cómo no!

Por , publicado el 11 de junio de 2020

Bajo el principio pragmático de cooperación, los hablantes elaboran construcciones para confirmar el sentido del mensaje, para mantener abierto el canal comunicativo o para recalcar las respuestas brindadas. Dentro de este último grupo, se encuentra la expresión cómo no, que —a pesar de estar constituida por un adverbio de negación— sirve para asentir de manera expresiva y enfática.

La construcción cómo no está formada por el adverbio exclamativo cómo más el adverbio de negación no; sin embargo, ambos términos no funcionan por separado, sino que forman una unidad con carácter de interjección. De allí que den lugar a una locución interjectiva cuyo significado equivale al de desde luego, claro que sí, por supuesto. El uso de esta expresión está extendido tanto en el español peninsular como en el americano, aunque prima en este último: ¿Conoce el camino? Claro, cómo no; ¿Me recoges esta tarde? Cómo no, será un placer. Asimismo, en el ámbito oral, acepta la duplicación para remarcar aún más el contenido de lo dicho: Se lo presentarás al jefe, ¿verdad? Cómo no, cómo no, siempre cumplo lo que digo; ¿Puedo tomar una más? ¡Cómo no, cómo no! Una y todas las que quieras.

 Como se observa en los ejemplos anteriores, la construcción cómo no acompaña a respuestas de carácter cortés donde se intensifica la carga enfática de la afirmación. El Diccionario panhispánico de dudas (2005) explica que «en realidad, se trata de una construcción abreviada de enunciados exclamativos más amplios en los que cómo tiene valor causal»: ¿Conoce el camino? Claro, cómo no [voy a conocer el camino]… si yo mismo lo llevé; ¿Me recoges esta tarde? Cómo no [voy a ir a recogerte esta tarde], será un placer; Se lo presentarás al jefe, ¿verdad? Cómo no [voy a presentárselo al jefe], siempre cumplo lo que digo; ¿Puedo tomar una más? ¡Cómo no! [vas a poder tomar una más]. Una y todas las que quieras.

Esta construcción puede no formar parte de ninguna respuesta, pero sigue manteniendo su carga de asentimiento o confirmación, y su significado conserva el valor de las expresiones ciertamente, sin duda, naturalmente: Pagaba, ¡cómo no!, hasta el último centavo; Hablaba, cómo no, de sus interminables viajes; Se presentó impecable, cómo no, con los zapatos bien lustrados.

Asimismo, diremos que esta expresión es un claro ejemplo de la riqueza y los matices de la lengua. Así como se usa para enunciar las más rotundas y enfáticas afirmaciones, también puede expresar negaciones categóricas. Gracias a la variedad geográfica del español, solo en América, la construcción cómo no también sirve para indicar que el hablante discrepa radicalmente de lo expuesto por su interlocutor. En este uso, adquiere un carácter irónico o sarcástico que no se puede determinar atendiendo a criterios lingüísticos, sino a elementos pragmáticos tales como la entonación, el contexto, los gestos, etc.:

Prefiero que no vaya.

 —¡Que no vaya! ¡Cómo no! ¿Acaso tú lo vas a reemplazar?;

 —¿Me quedo con la propina?

—¡Cómo no! [= de ninguna manera].

Como vemos, queridos lectores, la construcción cómo no puede encerrar significados dispares y matices diversos de acuerdo con el contexto. Por eso, con este artículo espero, cómo no, ayudar a resolver algunas dudas de nuestro idioma.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

6 comentarios

  • Anónimo dice:

    ¡Cómo no! ¿no será el apócope de ¡Cómo negarlo! ?

    Como es la música lo que hace a la canción, me parece que la forma duplicada del ¡Cómo no! , es una forma, con sorna, de negar o advertir.
    ¿Puedo tomar una más?
    ¡Cómo no, cómo no! y verás lo que te pasa.

    Al castellano escrito le faltan signos ortográficos (o musicales) para graficar lo que se quiere decir.

  • Mao dice:

    Quiero seguir resolviendo cada vez mas dudas , cómo no, leyendo sus interesantes artículos, Castellano Actual.

  • Paco (con ñ) dice:

    Hola:
    En España, y con el sentido que le da Castellano Actual a sus dos últimos ejemplos, diríamos:

    —Prefiero que no vaya.
    —¡Que no vaya¡ ¡Cómo que no! ¿Acaso tú lo vas a reemplazar?

    —¿Me quedo con la propina?
    —Como que no. [= de ningunamanera].

    Nota: Adviértase la diferente acentuación gráfica y el uso de exclamaciones entre ambos ejemplos.

  • Anónimo dice:

    Sí, pero por ejemplo:

    —Prefiero que no vaya. (Enérgico, como una orden)
    —Prefiero que no vaya. (Dudando)
    —Prefiero que no vaya. (Con asco)

  • Paco (con ñ) dice:

    Hola, Anónimo, y a todos los demás:
    Realmente no es lo mismo hacerse entender de forma escrita —ya que no podemos ayudarnos de gestos y entonación—, que cuando lo hacemos vis a vis; por lo que mi recomendación sería que antepusieras una interjección a la frase, o si no, que cambiaras el verbo o el tiempo de este, para que así, de esta manera, transmitieras el mensaje con la intención que realmente deseas.
    Saludos.

  • Anónimo dice:

    Paco (con ñ), justo esos signos que sugieres colocar, son los que digo que le faltan al castellano.
    Si no, ¿cómo lo expresarías?

    (Al margen, el corrector del sistema me advierte que la pregunta debe iniciarse con mayúscula, pero el caso es que sigue a una coma. ¿Cómo, qué, cuál es lo correcto?)

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