¿Corrijo o no?

Por , publicado el 27 de agosto de 2018

¿Debo decir laceado o laciado, geráneo o geranio, inflacción o inflación, sandiya o sandía? El escribir correctamente se convierte, en ocasiones, en una de las principales preocupaciones de quienes desean demostrar su dominio del idioma; sin embargo, en ese afán de corregir y querer seguir las reglas se puede pecar por exceso cuando el cuidado se convierte en el temido error.

Uno de los llamados vicios de la lengua y que proviene de ese “pecar por exceso” es la ultracorrección, también llamada hipercorrección o sobrecorrección, que consiste en escribir mal una palabra creyendo, equivocadamente, que se está corrigiendo un error inexistente. Así, en lugar de la forma correcta laciado, en el sentido de ‘alisar el cabello ondulado o rizado’ (DiPerú, 2016), escribimos o decimos laceado por analogía con el verbo pelear, en el cual lo correcto es peleado y no *peliado. Lo mismo sucedería en el caso de laciar por lo que se cree que el término adecuado será *laceado y no laciado (correcto).

Mientras que laceado (del verbo lacear) se registra en el DLE (2014) como ‘adornado con lazos’, laciado (del verbo laciar), de uso común en Perú (en el ámbito de la peluquería) no se encuentra registrado en el diccionario académico, pero sí lo recoge el Diccionario de americanismos (2010), con ese mismo significado, aunque no como usado en Perú sino en Cuba. El DLE registra, con el significado de ‘poner lacio algo’, el vocablo enlaciar, poco o nada utilizado en nuestro medio.

Volviendo al tema de la ultracorrección, este fenómeno de regularización que orienta a algunos hablantes debe su nombre al hecho de que hay una intención implícita de “corregir en extremo”, con el fin de evitar un uso indebido del idioma. Este fenómeno de corregir innecesariamente las palabras puede darse en cualquiera de los niveles lingüísticos (fonético, morfológico, sintáctico y léxico).

Se produce ultracorrección fonética cuando se adiciona un fonema, como en *sandiya por sandía. En este caso, el hablante considera que, al ser un error el quitar la “ll” ([y]) cuando está entre vocales y en contacto con “i” acentuada, como en *mantequía (mantequilla), al encontrarse con sandía (término correcto) recupera erróneamente el inexistente sonido [y] que da como resultado *sandiya. Lo mismo sucede en *tortía (en analogía con sandía) en lugar de tortilla.

Otro de los fenómenos causados por ultracorrección fonética se da cuando el hablante, con el fin de corregir la tendencia del español (sobre todo americano) a convertir los hiatos en diptongos (*peliar por pelear, *linia por línea), cambia todos los diptongos correctos en hiatos y así se pronuncia *vacear en lugar de vaciar, *embreagado en lugar de embriagado, etc.

El fenómeno más extendido causado por ultracorrección desde el punto de vista morfológico es el dequeísmo; es decir, la utilización de la preposición de cuando es innecesaria: *pienso de que (pienso que), *me ha comentado de que (me ha comentado que), *afirma de que (afirma que). De igual manera al intentar evitar el dequeísmo se puede caer en el queísmo, omisión errónea de la preposición de en casos como *me alegro que (me alegro de que), *me percaté que (me percaté de que), *me olvidé que (me olvidé de que), etc.

La ultracorrección sintáctica, en un caso de concordancia nominal, la podemos evidenciar en el uso de este agua en lugar de esta agua, pues agua al ser un sustantivo femenino que empieza por a tónica debe acompañarse con el artículo el para evitar cacofonía (el agua); pero, al cambiar por el demostrativo (esta) ya no se produce mal sonido (cacofonía) porque la fuerza de voz recae en es– y no en –ta por lo que lo correcto es esta agua; sin embargo, por ultracorrección, el hablante duda y prefiere generalizar la regla del artículo y decir este agua.

Asimismo, se podría considerar un problema de ultracorrección, en concordancia verbal, cuando se pluraliza el verbo haber en oraciones de tipo Hubieron cinco alumnos ausentes, pues el hablante confunde el objeto directo (cinco alumnos ausentes) con el sujeto y por eso prefiere *hubieron en lugar de hubo, que sería lo correcto.

Ortográficamente, la ultracorrección se produce más por analogía. Así, si lo correcto es aflicción, habría que agregar una c más a inflación dando como resultado *inflacción. Lo mismo pasa en *excéptico (en consonancia con excepto) por escéptico.

En su libro Las conjunciones: clases y usos (2007), Carmen Galán Rodríguez afirma que la ultracorrección “se produce con frecuencia en los niveles socioculturales medios, pues los hablantes tienden a imitar a los grupos sociales más prestigiosos”.

Por todo lo señalado, estimado lector, hay que tener cuidado al momento de aplicar las reglas, pues la ultracorrección está bastante extendida, debido principalmente al purismo extremo de algunos hablantes, que los lleva a corregir… lo que ya es correcto.

Lady Noelia Olivares Mauricio

Referencia de la imagen: “Vulgarismos, barbarismos y ultracorrecciones” (2015) en En el corazón de las palabras (blog). Disponible en http://enelcorazondelaspalabras.blogspot.com/2015/12/vulgarismos-barbarismos-y.html

15 comentarios

  • javier dice:

    Laciar (laciado) se usa también en México, aunque más común es alisar . Muy buen artículo, felicitaciones.

  • Anónimo dice:

    Una pregunta, se plantea que una forma de decir geráneo o geranio es incorrecta, y no lo dudo.
    Pero, igual que con las otras dudas, ¿cuál de las dos fue primero y cómo fue que una de ellas se definió como correcta?

  • Santiago RM dice:

    El término correcto es geranio.
    Geranium: nombre genérico que deriva del griego: geranion, que significa “grulla”, aludiendo a la apariencia del fruto, que recuerda al pico de esta ave.

  • Anónimo dice:

    Santiago RM, no me cabe duda que el término correcto es geranio, seguro porque así comenzó a usarse.
    No tengo idea cómo se pronuncia en griego geranion y tampoco cómo se traduce al castellano.
    Supongamos que se hubiera comenzado a llamarlo geráneo, hoy sería lo correcto.
    Así con otras palabras.

  • Miguel Tudela dice:

    Más que comentario, es una pregunta: ¿Se puede llamar también ultracorrección o sobrecorrección a lo que hacen algunos, por ejemplo, jefes administrativos que mandan a corregir palabras o frases de comunicasiones simples administrativas, que son correctas pero que a creencia del corrector piensan que mejor estarían de otra forma y deben ser cambiadas? A veces corrigen nuevamente lo corregido o advierten nuevos cambios al escrito que no percibieron al inicio y también se equivocan en colocar palabras que no corresponden lo que cuesta mucho hacerlos entender inclusive cuando se trata de una materia que no es su especialidad.

  • Anónimo dice:

    A propósito de errores y correcciones …y dudas.
    Del siguiente titular: “Se reportan dos fuertes sismos en Japón”. ¿Es “se reportan” o “se reporta”?

  • Paco (con ñ) dice:

    Hola Anónimo:
    En España no es común usar el verbo “reportar” con el sentido de transmitir o comunicar una noticia, por lo que al no estar familiarizado con él dudo de la validez de mi opinión, pero no creo que “reportar” se pueda usar como pronominal, y que los sismos ‘se’ puedan reportar, sino que tendrá que ser alguien quien reporte de ellos, y entonces la frase se tendría que construir de otra manera.
    Al igual que tú quedo a la espera de que Castellano Actual o cualquier otro compañero nos pueda sacar de dudas.
    Saludos y gracias.

  • Castellano Actual dice:

    Estimado Paco:
    El verbo reportar puede usarse como pronominal. El Diccionario de americanismo (2010) recoge el término reportarse con el sentido de ‘comunicarse con alguien, especialmente el jefe o el cónyuge, para informarle de la actividad que realiza, el lugar donde se está o la hora de regreso’. Se trata de una voz propia del registro coloquial de la lengua, común en territorios como Honduras, Nicaragua, Colombia, Venezuela, Ecuador.
    Saludos cordiales,
    Castellano Actual

  • Carlos GN dice:

    En cuanto a la pregunta de Anónimo: ¿Es “se reportan” o “se reporta”?, sugiero consultar la diferencia entre las oraciones pasivas reflejas y las oraciones impersonales con “se”. Ello aclarará esta duda y sabremos cuándo usar el plural o el singular.

  • Anónimo dice:

    Algo parecido a “hubo temblores” o “hubieron temblores”; “se reportan accidentes” o “se reporta accidentes”; “se produjeron camisas” o “se produjo camisas”.

  • Carlos GN dice:

    Así es, Anónimo, salvo que en “hubieron temblores” sería incorrecto porque el verbo “haber” es impersonal (no tiene sujeto) y por tanto, en este ejemplo, sería “hubo temblores” (siempre en tercera persona del singular). Pienso que todos los demás son posibles.

  • Anónimo dice:

    Sí, del hubo y hubieron no tengo dudas. Si la noticia dice “Se reporta temblores” en que el sujeto es gaseoso o impersonal, ¿estaría bien? Diferente que “Las autoridades reportan temblores”.

  • Anónimo dice:

    Carlos GN, cómo me gustaría que más participaran en este forzado tema. Sobre todo los que con decenas de intervenciones siguen preguntando si se dice “haber donde pongo eso” o ” A ver donde pongo eso”; “Me tomo un vaso de agua o con agua” y otros.

  • Ana Laurindo dice:

    Muy interessante el artículo. Pero, regla es regla. La gramática debe ser seguida.

  • Castellano Actual dice:

    Estimado lector:
    Es correcto Se reportan dos fuertes sismos en Japón, ya que se trata de una oración pasiva refleja (o pasiva con se). Así, en esta construcción, es posible el intercambio del pronombre átono (se + verbo principal) con la forma pasiva (son reportados), lo que permite que el sujeto (Dos fuertes sismos) concuerde en número plural con el verbo (se registraron).
    Saludos cordiales,
    Castellano Actual

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