¿Cuál es la etimología de la palabra Huarochirí?

Por , publicado el 14 de marzo de 2016

Yuraccochas_I_Huarochiri

Si revisamos el Diccionario quechua-español-quechua de la Academia Mayor de la Lengua Quechua (2007), leemos las siguientes definiciones: waru es ‛pedregal, pedrería, hacinamiento o montón de piedras’; waru waru, por otro lado, significa ‛camellones usados en la región del Altiplano y la puna para los cultivos’; mientras que, chiri alude a‛frío, estado de baja temperatura’, por ejemplo chiri wayra que significa‘viento frígido’.

Sin embargo, para una mejor explicación del término, hemos recurrido a Cerrón Palomino (Voces del ande. Ensayos sobre onomástica andina, 2008) quien nos proporciona como primer indicio la interpretación de Paz Soldán (1887), según el cual este topónimo tiene como origen las voces quechuas wara ‘calzón corto de abrigo’ y chiri ‘frío’. Por su parte, Tauro del Pino (1987), a quien también cita Cerrón Palomino, proporciona como interpretación del término, ‛frío ventoso’. No obstante, la idea de que la voz provenga del quechua, queda aún expuesta a contradicción.

Siguiendo con Cerrón Palomino, se distinguen al menos tres maneras distintas de escribir la palabra en cuestión: Guadacheri, registrado por Hernando de Santillán (1563); Cantos de Andrada (1573) registra las variantes Guadacheri y Guarocheri; y por último, Dávila Briceño (1586) propone la forma Guadocheri. En el manuscrito anónimo de Huarochirí se presentan las variantes Huarochiri y Huarocheri, gracias a las cuales observamos el cambio de la hu en lugar del arcaizante gu (Cerrón Palomino, op. cit., p.171).

Analicemos primero la voz huaro. Se afirma (Cerrón Palomino, ibíd.) que el origen de la palabra posee registros tanto en quechua como en aimara, aunque, en esta última lengua, de manera más temprana. En quechua, según Middendorf (1890: 438), huaru significa ‘andén de piedra en las huertas y campos y en la falda de los cerros’; el aimara Bertonio (1603) define huaru como ‘alto, u hondo’. Otros topónimos como Huaros ‘andenería’, Huaruyoc ‘(lugar) con andenes’, Huarucaca ‘cerro de andenes’ y Huarupampa ‘llanura con andenes’. Finalmente, se puede asumir que waru significa ‘andén’ o ‘camellón’ (Cerrón Palomino, op. cit., p.172).

Para ocuparnos de la forma /čirí/, Cerrón Palomino propone descartar la relación con el significado de ‘frío’. Si dividimos la forma antes vista, -ri, que es marca del participio activo, necesita de una base verbal, para cumplir su función nominalizadora. Dicha base la encuentra en la forma /ča/, morfema compartido por el quechua y el aimara, cuyo significado es ‘hacer, edificar’. Por lo tanto, la forma /waru-či-ri/, después de lo explicado, tendría como significado ‘el que construye andenes’ (Cerrón Palomino, op. cit., p.175).

En cuanto a las variaciones de los sonidos, y por tanto, de las grafías, la forma /waĉu/ (origen de la posterior forma waru), sufre el cambio del aimara al quechua en /ĉ/ > /t/, y luego de /ĉ/ > /r/; por lo tanto, las variaciones de waĉu habrían llegado a ser, de manera competitiva, watu y waru. Con respecto a la variante /u/ > /a/ > /o/, en waru, se puede decir que los inmigrantes europeos confundieron el sonido de /u/ por el de /a/ (Guadacheri), tal vez por una atracción de la vocal /a/ anterior, o por una asimilación con el prefijo “Guad(a)”, habitual en la toponimia española (Guadalajara, Guadalquivir); sonido que más adelante cambiaría a /o/.

Luego de lo explicado, cabe preguntarse ¿para denominar a quién era utilizado el vocablo analizado? Cerrón Palomino nos indica que el término alude al dios andino Huari, cuyo territorio corresponde a la zona central peruana, sierra de Lima, y a quien se le consideraba como el ‘artífice de los imponentes andenes y acueductos que facilitaron el desarrollo de la agricultura de los pueblos andinos’, según lo señala Duvoils (1973 citado en Cerrón Palomino, op. cit., p. 175).

Finalmente, esperemos que el dios Huarochirí imponga su poder sobre la fuerza inclemente de la naturaleza, y alivie los desastres que esta ocasiona actualmente sobre los pobladores que ocupan el territorio de esta provincia limeña.

Regina Victoria Rosas Yamunaqué

Foto: Josue Hermoza (CC BY-SA 3.0)

Un comentario

  • Jorge González dice:

    Esta hipótesis es consistente con las referencias sobrenaturales del arroyo que fluye corriente arriba cerca del nevado Pariacaca situado en Matucana (Huarochirí) según los registros de la extirpación de idolatrías del siglo XVI

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