Desmenuzando la lengua

Por , publicado el 2 de diciembre de 2019

«Quizá mañana, jueves, podamos hacer la fantástica y sencilla receta con kiwi que vimos ayer a las ocho en el excelente programa de cocina que dirige Beatriz Valle Aguirre». En esta oración se pueden distinguir todos los grafemas y dígrafos que representan en la escritura los distintos fonemas con que se expresa un hablante en español. Conviene aclarar, sin embargo, qué se entiende por fonema, grafema y dígrafo, que, aunque se relacionan entre sí, no son términos equivalentes.

En primer lugar, empecemos por el fonema, dado que toda lengua en su origen es oral (y algunas solo conocen esa modalidad hasta hoy). Así, los fonemas son abstracciones de los sonidos ideales de las lenguas. Esto es, un intento por representar ese sonido, vocálico o consonántico, con que se construyen los distintos mensajes en una lengua. Se trata, pues, de la unidad mínima, indivisible y sin significado con que, en el plano fónico, se puede analizar una lengua. En el ámbito especializado, los fonemas se representan entre barras. Así, en la oración inicial se distinguen los 5 fonemas vocálicos: /a/, /e/, /i/, /o/,/u/ y los fonemas consonánticos: /b/,/d/, / f/, /g/, /x/, /l/, /ll/, /m/, /n/, /ñ/, /p/, /r/, /rr/, /s/, /t/, /z/. Conviene, no obstante, hacer algunas precisiones respecto de estos últimos:

  1. El fonema /b/ representa tanto el sonido de la b (Beatriz) como de la v (Valle) y, en algunos casos, el de la w (wolframio /bolfrámio/). Esto es, en español la be y la uve suenan igual, por lo que se representan con el mismo fonema: /b/.
  2. El fonema /x/ representa el sonido de la jota (como un recuerdo del castellano medieval) y de la g ante e/i, como en jueves /xuébes/ o dirige /diríxe/.
  3. El fonema /k/ representa el sonido de c+a, c+o, c+u; k; y qu+e, qu+i: cocina /kosína/ o /kozína/, fantástica /fantástika/, kiwi / /kíui/ o /kígui/, quizá /kisá/ o /kizá/, que /ke/.
  4. El fonema de la /s/, en el español de América y parte de España, representa el sonido de la s, de la C+e, c+i y de la z; esto es, un solo fonema representa tres letras distintas (lo que se llama técnicamente seseo). Así, en quizá, hacer, sencilla, receta, Beatriz la s, c y z se pronuncian con el sonido de /s/: /kisá/, /asér/, /sensíya/, /rreséta/, /beatrís/. En cambio, en gran parte de España (excepto Canarias y Andalucía) se mantiene la distinción original entre el sonido de /s/ y de /z/, por lo que se pronunciarán /kizá/, /azér/, /senzíya/, /rrezéta/, /beatríz/. Es este sonido de /z/ (interdental, porque al pronunciarlo la lengua queda entre los dientes) es tal vez el rasgo más llamativo para un hablante hispanoamericano y el que permite diferenciar fácilmente el acento americano del peninsular (con las salvedades ya hechas).
  5. Otro par de fonemas que se realizan de forma diferente según la zona geográfica es el de la /ll/ y de la /y/. En gran parte de Hispanoamérica y España, la /ll/ y la /y/ se pronuncian de la misma forma: como /y/ (fenómeno conocido como yeísmo); mientras que en algunas zonas americanas (andinas, sobre todo) y peninsular se mantiene la distinción entre ambos (lleísmo). De este modo, el hablante yeísta pronuncia ayer, sencilla, Valle igualando al sonido de /y/ las dos letras diferentes: /ayér/, /sensíya/, /báye/; el lleísta, en cambio, diferencia ambos fonemas: /ayér/ frente a /sensílla/ y /báye/.
  6. En dirige y Aguirre se encuentra las dos realizaciones del fonema de la erre: como vibrante simple en la primera y como vibrante múltiple, en la segunda. Esto es, la lengua vibra suavemente cuando el fonema de la erre está entre vocales (/diríxe/), al lado de una consonante (/prográma/) o al final de sílaba (/ayér/), pero también puede producir una vibración más prolongada solo si está entre vocales (/agírre/) o en posición inicial de palabra (/rrósa).
  7. El sonido de la x se representa de dos formas: como /s/, si está al inicio de la palabra (xilófono: /silófono/), o como dos fonemas juntos /ks/ si la x se halla en final de sílaba, entre vocales o seguida de consonante (taxi: /táksi/; fax: /fáks/; experto: /ekspérto/, excelente /ekselénte/). En España, sin embargo, en este segundo caso también es frecuente que se pronuncie /s/ (/tási/, /tésto/).

Luego están los grafemas, grafías o lo que comúnmente llamamos letras. Estas vienen a ser la representación material de los sonidos ideales de una lengua. Por tanto, los grafemas corresponden solo al plano de la escritura y varían en cada lengua según el tipo de escritura que se emplee. El español sigue una escritura alfabética, por lo que sus signos gráficos están contemplados en el alfabeto o abecedario. En él se hallan los 27 signos gráficos con que cuenta actualmente el español: a, e, i, o, u (grafemas vocálicos), b, c, d, f, g, h, j, k, l, m, n, ñ, p, q, r, s, t, v, w, x, y, z (grafemas consonánticos).

Si se compara el número de fonemas con el de grafemas, se verá que no son iguales, pues, como se ha visto, en español algunas letras se representan con el mismo fonema (b, v, w = /b/; s, c, z = /s/; y, ll= /y/; c, k, q = /k/; g[+e/i], j= /x/); en otros casos, una letra se puede representar con más de un fonema (c: /s/ o /z/ y /k/, g: /g/ o /x/, w: /b/, pero también /u/ o /g/, como en web > [uéb]/ [guéb]); otra agrupa dos fonemas (x: /ks/) o incluso hay letra sin que haya fonema. Tal es el caso de la hache, que en español es “muda”, por lo que no tiene sonido (excepto cuando se trata de extranjerismos, donde sí se pronuncia, aspirada, cercana al sonido de la jota: en hámster, por ejemplo).

Por último, los dígrafos, denominados así por constar de dos letras que se escriben siempre juntas, pero que representan un solo sonido. El español cuenta con cinco dígrafos: ch (ocho), gu (Aguirre), ll (Valle), qu (quizá), rr (Aguirre). De estos, la che y la elle tenían su propio apartado en el diccionario; sin embargo, desde 1994 se acordó incluirlos dentro de las letras C y L, respectivamente. Así, desde la vigesimosegunda edición del diccionario académico (2001), las palabras con che inicial se incluyen dentro de la letra C (después de la combinación ce con e y antes de la combinación ce con i), y las que inician con elle, dentro de L (entre li– y lo-). Asimismo, la Ortografía de la lengua española vigente excluye a estos dos dígrafos del alfabeto: «A partir de este momento los dígrafos ch y ll dejan de ser considerados letras del abecedario español, lo que no significa naturalmente, que desaparezcan del sistema gráfico (…). El cambio consiste, simplemente, en reducir el alfabeto a sus componentes básicos, ya que los dígrafos no son sino combinaciones de dos letras, ya incluidas de manera individual en el inventario» (OLE, 2010: 64).

En cuanto al dígrafo gu (que se valen de la letra u, carente de sonido), permite diferenciar el sonido de la ge del de la jota cuando esta va seguida de las vocales e/i: en girasol la g tiene sonido de jota /xirasól/, mientras que en Aguirre, pagué, gato, goma y gula, suena /g/. El dígrafo qu, por su parte, también se vale de la u, que combinada con e/i, representa el sonido /k/, como en que

Por último, el dígrafo rr (erre doble) solo se emplea en posición intervocálica y permite diferenciar el sonido de la vibrante simple del de la vibrante múltiple, como en pero/ perro.

En resumen, el español cuenta con 19 fonemas (o 17 según la zona hispanohablante), 27 grafemas (grafías o letras) y 5 dígrafos.

Shirley Yanuaria Cortez González

Un comentario

  • Jorge Ibañez Mantilla dice:

    Excelente. Mi pregunta es por el dictado SH existe? Porque en nuestro Perú existen los fonemas shambar, Shorey Sheyla etc.

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