El guion en las palabras compuestas

Por , publicado el 12 de marzo de 2018

Las palabras compuestas en nuestra lengua pueden ser univerbales (sordomudo, aguanieve…) o pluriverbales. Estas últimas suelen estar separadas por un espacio (llave inglesa, perro guía…) o unidas por guion (teórico-práctico, enseñanza-aprendizaje).

El guion (ahora escrito así, sin tilde) es un signo ortográfico auxiliar, de menor tamaño que la raya y aparece «a media altura sobre la línea de escritura» (Ortografía de la lengua española, 2010: 402). Sirve, básicamente, como signo de división de palabras a final de línea, pero también, como acabamos de señalarlo, como signo de unión entre palabras u otros elementos gráficos independientes (Ibid.); así, puedo utilizar el guion para unir nombres de pila (Juan-Mateo López distinto de Juan Mateo López, en donde López es el apellido en el primer caso, mientras que Mateo lo es en el segundo caso), apellidos (Silva-Santisteban, Cerrón-Palomino, Sánchez-Cano), topónimos (Castilla-La Mancha, comunidad autónoma española), adjetivos relacionales (teórico-práctico, peruano-ecuatoriano), sustantivos (director-presentador, lectura-escritura), onomatopeyas que indican sucesión continua (ta-ta-ta-ta para la metralleta), etc.

En el caso de los adjetivos relacionales caben dos posibilidades: que se use el guion (bucal-dental, infantil-juvenil, sádico-masoquista, social-cultural) o que se prefiera una forma modificada terminada en -o que se une directamente al segundo elemento compositivo: bucodental, infantojuvenil, sadomasoquista, sociocultural, etc. La norma señala que suele ser más frecuente elegir la escritura univerbal; en cambio, se opta por el guion cuando la forma plena del adjetivo termina en -o: físico-químico, léxico-semántico, teórico-práctico, etc.

Dentro de los adjetivos relacionales están los llamados gentilicios (peruano, piurano, limeño…) que, o bien pueden aparecer unidos por guion cuando cada uno mantiene su referencia independiente, en donde solo el último componente mantiene la concordancia de género y número con el sustantivo ([relaciones] peruano-ecuatorianas, [conflicto] peruano-ecuatoriano); o bien cuando los componentes aparecen unidos porque han perdido su referencia independiente y se siente más la unidad ([escritor] hispanofrancés, [guerra] francoprusiana).

En el caso de los sustantivos, la presencia del guion es obligatoria cuando los dos componentes están en el mismo nivel semántico: profesor-tutor, cazador-recolector, escritora-periodista, enseñanza-aprendizaje… En este tipo de estructuras, la concordancia se mantiene en ambos sustantivos (La directora-presentadora acudió a la cita, Los directores-presentadores acudieron a la cita). Si bien se usa el guion, cabe precisar que algunas veces suele reemplazarse por la conjunción copulativa y: La directora y presentadora acudió a la cita; Los directores y presentadores acudieron a la cita.

Asimismo, se suele colocar guion en lugar de preposiciones o conjunciones cuando «se desea expresar de forma sintética la relación que se establece entre las entidades designadas por los sustantivos vinculados» (OLE, 2010: 418). Esta relación puede ser fija (calidad-precio, coste-beneficio) o circunstancial (encuentro Perú-Chile, acuerdo Gobierno-municipalidades, binomio espacio-tiempo, etc.). En todos estos casos pudo aparecer el conector: relación establecida entre calidad y precio, encuentro entre Perú y Chile, acuerdo entre el Gobierno y las municipalidades, etc.

Finalmente, señalamos que cuando el compuesto aparece unido con guion o separado por el espacio en blanco, la acentuación gráfica se mantiene para cada elemento (teórico-práctico, director-presentador), así como la mayúscula inicial si se trata de nombres propios (Asociación Ítalo-Peruana, diálogo Iglesia-Estado).

Eliana Gonzales Cruz

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