¿Existe la sinonimia?

Por , publicado el 23 de octubre de 2017

Los significados de las palabras están conectados por diferentes tipos de relaciones y una de ellas es la relación de identidad que nos permite afirmar que, por ejemplo, cárcel y prisión son equivalentes, lo mismo que jalar, reprobar, desaprobar y suspender. Esta relación de identidad, que los hablantes reconocemos como sinonimia es un recurso léxico que ha causado controversia y ha sido analizado desde diferentes puntos de vista llegando a la conclusión de que no existe una relación sinonímica absoluta entre las palabras. Así, Manuel Seco afirma que «son sinónimos dos o más palabras que en un mismo contexto son intercambiables sin que se altere el sentido de éste, pero no es frecuente la sinonimia absoluta» (Antología de la lexicología española, 1982: 41). El mismo DLE (2014) define sinónimo como ‘Dicho de una palabra o de una expresión: Que, respecto de otra, tiene el mismo significado o muy parecido, como empezar y comenzar.

Se puede distinguir, entonces, entre sinónimos conceptuales o absolutos que son aquellos cuyo significado denotativo coincide plenamente y que puede intercambiarse sin modificar el sentido de la expresión: cárcel / prisión, marido / esposo, etc.; y sinónimos contextuales o parciales que se refieren a las palabras que actúan como sinónimos dependiendo del enunciado en el que aparezcan. Por ejemplo, en la expresión El hombre desciende del mono es posible remplazar desciende por proviene; pero no por baja; aunque bajar y descender sean sinónimos; pero sí son intercambiables en Bajó por la escalera y Descendió por la escalera.

Existen también sinónimos connotativos que serían términos que funcionan como sinónimos no por su significado denotativo (objetivo) sino por sentido connotativo (figurativo): Fue elegido cabeza del equipo / Fue elegido líder del equipo (cabeza y líder funcionan como sinónimos). En este caso, para que cabeza sea sinónimo de líder se ha pasado por un proceso metafórico; y lo mismo pasa en Perdí la cabeza equivalente a Perdí la razón (juicio).

Sean absolutos o contextuales (en su mayoría) los sinónimos son un importante recurso de cohesión textual que evita repeticiones excesivas, ayuda a mantener la progresión temática y hace dinámico y legible un texto. Este tipo de palabras evidencian una relación de equivalencia, por lo que no es posible usarlos en contraposición si no queremos correr el riesgo de ser tachados de incoherentes como sucedió en la famosa frase del gerente de Infraestructura Vial de Emape (Empresa Municipal Administradora de Peaje de Lima): «El puente no se cayó, solamente se desplomó» en donde es muy claro que caerse y desplomarse funcionan como sinónimos que al contraponerse hacen que la expresión sea ilógica.

Otra es la historia en la frase que ha utilizado el abogado del hombre que agredió a su pareja en Miraflores: «No la arrastró, solo la jaloneó» en este caso arrastrar y jalonear son sinónimos; pero jalonear tiene una carga significativa menor que la de arrastrar y el abogado la usa con el fin de restarle importancia a las acciones del agresor.

Como vemos, hablar de sinónimos y usarlos es más complicado de lo que parece, pues no basta con hacer corresponder significados, sino que también es necesario considerar variaciones contextuales que no solo tienen que ver con lo que el hablante quiere expresar sino también con diversos factores. Las variedades diatópicas son un ejemplo de ello, así pues, lo que en Perú es sinónimo es posible que no lo sea en otros países de habla hispana: guagua en Perú es sinónimo de bebé y en Cuba es sinónimo de autobús. En el nivel sociocultural sucede lo mismo: tranca, borrachera, embriaguez, ebriedad, intoxicación etílica son sinónimos, pero no utilizados en el mismo registro de uso con el que cada uno se asocia: embriaguez, ebriedad e intoxicación etílica se relacionan con un registro formal, mientras que tranca y borrachera evocan inmediatamente una situación informal y coloquial.

Por último, no todos los sinónimos tienen la misma intensidad en lo que expresa su significado, así se puede decir: Paula es bonita / Paula es hermosa. Bonita y hermosa son sinónimos, pero no con la misma intensidad, de allí que pueda decir: Paula es más que bonita, es hermosa. Todo lo dicho indica que los parámetros de variación del significado son más amplios, e incluyen, entre otros, factores situacionales, geográficos y sociales que se deben tener en cuenta al momento de elegir los términos del mensaje que se quiere transmitir para evitar equivocaciones, errores o malentendidos: habrá siempre un sinónimo preferible.

Lady Noelia Olivares Mauricio

2 comentarios

  • Juan Pérez Nomás dice:

    Muy interesante la charla que hoy nos dan.
    Me deja pensando, todo lo dicho para la sinonimia ¿valdrá también para la paronimia y otra “…nimias”?

  • Anónimo dice:

    En el simpático arreglo de sinónimos, faltó el muy peruano: Churro.

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