Haciendo flashes a los extranjerismos

Por , publicado el 18 de mayo de 2012

“Hoy se juega el clásico entre Universitario de Deportes y Alianza Lima. ¡Arriba la U! ¡Arriba Alianza! se lee en los eslóganes que llevan los fans de ambos clubes. Los periodistas toman posición y esperan captar los mejores flashes del partido. Es la noche del debut: córneres, penaltis, goles… Eso esperan todos: goles”. Comentarios de este tipo aparecen a menudo en la prensa deportiva local, todos ellos cargados de términos especializados y palabras procedentes de otras lenguas o extranjerismos.

Un extranjerismo es el término que tomamos prestado de otro idioma para designar realidades que en muchos casos no podemos expresar con palabras de nuestra lengua. Contamos, así, con préstamos del latín (latinismos: lapsus, déficit, clímax); del francés (galicismos: parqué, chalé, popurrí); del inglés (anglicismos: líder, máster, póster, mánager); del alemán (germanismos: bigote, brindis, vals); del griego (helenismos: reuma, hemorragia); del italiano (italianismos: tutilimundi, parapeto, piloto); del árabe (arabismos: ajedrez, albaca, almohada), etc.

Estos términos enriquecen las lenguas, pero también las empobrecen si se usan indiscriminadamente en lugar de palabras ya existentes en ellas. Por ejemplo: “parking” en lugar de ‘estacionamiento’; “picnic” en vez de ‘excursión’. En español, los extranjerismos se incorporan poco a poco mediante un proceso de castellanización o de adaptación a nuestras normas idiomáticas. La RAE los registra en los diccionarios académicos como términos castellanizados (en letra redonda): máster, chalé, brindis, o como extranjerismos (en letra cursiva) aún no castellanizados: flash.

Según el DPD (2005), las voces extranjeras terminadas en -y precedida de consonante, deben adaptarse gráficamente al español sustituyendo la -y por -i, y forman su plural con -s como los anglicismos: dandi/dandis (‘hombre que se distingue por su extremada elegancia y buen tono’) y penalti/penaltis (‘máxima sanción que se aplica a ciertas faltas del juego cometidas por un equipo dentro de su área’).

Las palabras extranjeras castellanizadas terminadas en -s o en -x, si son monosílabos o polisílabos agudos, forman el plural añadiendo -es: vals/valses; fax/faxes, estrés/estreses. En el resto de los casos, afirma Gómez Torrego (2006), permanecen invariables: los campus, los télex, los estatus. Asimismo, los adjetivos castellanizados unisex y beis no varían en su plural: peluquerías unisex; los colores beis. En cambio, las voces acabadas en -ch, o bien se mantienen invariables en plural: los pech (‘amerindio de origen chibcha’), o bien forman el plural en -es: sándwiches.

Los sustantivos y adjetivos castellanizados terminados en -l, -r, -n, -d, -z, -j, si no van precedidas de otra consonante, forman el plural con -es: píxel/píxeles; máster/másteres; córner/córneres; esmoquin/esmóquines; claxon/cláxones; césped/céspedes; interfaz/interfaces; carcaj/carcajes. Los que acaban en otras consonantes hacen el plural en -s: chip/chips; debut/debuts; cómic/cómics, bloc/blocs. Se exceptúan de esta regla la palabra inglesa club, que admite dos plurales: clubs y clubes, y el latinismo álbum, cuyo plural asentado es álbumes. Otros, terminados en grupo consonántico, forman el plural con -s: iceberg/icebergs; récord/récords. Son excepciones, por ejemplo: test, que sería difícil de pronunciar con -s final, y los anglicismos lord y milord, cuyos plurales en español son lores y milores, según señala el DPD (2005).

Ha sonado el silbato, el árbitro indica que acabó el primer tiempo del clásico Universitario de Deportes-Alianza Lima, han transcurrido los primeros 45 minutos sin goles. Ahora nos vamos a una pausa para volver después de los comerciales. No se pierda el flash.

Susana Terrones Juárez

2 comentarios

  • roberto adame diaz dice:

    Excelente informacion en esta pagina ,gracias por compartirla.

  • Carlos A. Gainza dice:

    La inclusión de extranjerismos en un idioma, en concreto en el castellano, me parece que es algo que a nadie le debe molestar ni se debe oponer. La larga lista que dan es muestra de esto. Hay que tener cuidado al rechazarlos, por ejemplo: Picnic difiere bastante de excursión.

    Con los plurales me deben una respuesta. Penal – Penales, flan – flanes, y otros, pero ¿Qué mecanismo nos lleva a decir “fans” en vez de “fanes” y “Leds” por “Ledes”, si nos es común decir panes y redes?

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