Interrogativas directas: las interrogativas parciales

Por , publicado el 20 de mayo de 2019

En anteriores artículos se ha tratado sobre las interrogativas directas retóricas y las interrogativas directas totales. En esta oportunidad, se abordará el tema de las interrogativas directas parciales o pronominales. Su nombre se debe, precisamente, a que contiene, generalmente, un elemento interrogativo que se sitúa al comienzo de la oración –pronombre, determinante o adverbio– y que aporta la incógnita que debe ser descubierta en la respuesta. ¿Quién ha venido a verte?, ¿Qué traes en ese paquete?, ¿Dónde dices que vive esa chica? (Cfr. Nueva gramática de la lengua española, 2010: 304 42.3.3a). Suelen ser llamadas también interrogativas abiertas porque no se pueden responder solamente con un sí o un no, pues requieren una respuesta más amplia o detallada y ponen de manifiesto una serie de opciones como respuestas que el hablante elige de manera subjetiva.

Asimismo, en lugar del elemento interrogativo pronominal, la pregunta puede introducirse con un grupo sintáctico nominal ¿Qué música es la que prefieres?; preposicional ¿De dónde trajeron esos cuadros?; adjetival ¿Qué tan listo es ese congresista? o adverbial ¿Qué tan cerca vives? (Cfr. Nueva gramática… 806-807 42.3.3b). En el caso de los grupos preposicionales interrogativos exigen que en la respuesta se mantenga la preposición: –¿Con quién irás al concierto? / Con mi hermana; –¿De qué trata la novela? / –De un asesinato.

Respecto al sujeto de las interrogativas parciales, este suele seguir al verbo, ¿Qué estudia Mateo?, ¿Dónde encontró su celular Emilia? Excepto, cuando el mismo elemento interrogativo es a la vez el sujeto: ¿Quién tosía anoche? Cuando este sujeto interrogativo aparece al final del enunciado, se entienden, generalmente, como preguntas aclaratorias que solicitan que se repita o se aclare la información: ¿Mañana irás dónde? También se pueden usar para solicitar que se amplíe la información que se enuncia antes, por ejemplo, si alguien afirma, Voy a presentar un reclamo a mi profesor de Literatura, su receptor puede preguntar ¿Para reclamar qué?

Dentro de las interrogativas parciales están las siguientes: a) Las llamadas interrogativas parciales exploratorias que sugieren una posible respuesta, con una especie de añadido interrogativo, como en ¿Qué tiene hoy para almorzar? ¿Estofado?; ¿Qué quieres? ¿que salga a pedirle perdón? Estos apéndices pueden ser, a veces, disyuntivos: ¿Quién es más generosa? ¿Violeta o Carlota? b) Las interrogativas múltiples o complejas formadas con más de una palabra interrogativa dependiente de un mismo verbo: ¿Qué, cuándo y dónde vamos a almorzar?, ¿Quién dijo qué a quién?, ¿Cuándo y cómo piensas pagar ese préstamo?

Este tipo de interrogativas son muy usadas tanto en el lenguaje cotidiano: ¿Cómo se apellidan los nuevos vecinos?, ¿Cuánto calzas?, ¿Quién dices que se casa el próximo mes?, etc., como en los medios de comunicación, en las redes sociales, la publicidad: ¿Qué causó su deceso [del estudiante belga que murió al comer tallarines preparados 5 días antes]?; ¿Por qué comprar una casa de playa es una buena inversión? (Publicidad de El Comercio, 5/2/19); ¿Pero por qué no se rebelan, entonces, contra la tiranía de Maduro esos jóvenes oficiales –tenientes, capitanes– y soldados a los que golpea la atroz crisis económica igual que al resto de la población venezolana? (Mario Vargas Llosa, “Largo camino hacia la libertad”, en La República, 3/2/19).

Las interrogativas parciales también suelen aparecer como títulos de libros u otros textos, pero sin entonación interrogativa (por lo que en la escritura no llevan los signos de interrogación ¿?): Cómo mejorar la ortografía; Dónde invertir tu dinero sin temor a perderlo; Qué ropa puedes usar de acuerdo a la ocasión. Estas construcciones no son exactamente enunciados oracionales, porque no se solicita información ni respuesta; y, cuando se usan, se interpreta la información nominal que corresponde a la palabra interrogativa: Maneras de mejorar la ortografía. Lugares para que inviertas tu dinero sin riesgo a perderlo. La ropa que puedes usar de acuerdo a la ocasión, etc. (Cfr. Nueva gramática…,2010: 807 42.3.3f).

En conclusión, se puede decir que la modalidad interrogativa en el castellano es de uso frecuente en los diferentes tipos de textos sean estos orales o escritos. Tiene una entonación propia que la diferencia de la modalidad enunciativa y exclamativa, constituyendo de esta manera un rasgo pertinente de nuestro idioma. Es decir, que basta con que se cambia de una modalidad a otra para que el contenido del mensaje, no sea el mismo; de allí, la importancia de la entonación correcta de la línea melódica.

Nelly Trelles

Referencia de la imagen: Quino Todo Mafalda

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