Los grados del adjetivo

Por , publicado el 15 de agosto de 2016

comparativos

Los hablantes solemos utilizar diversas maneras para marcar la intensidad de una cualidad; así, por ejemplo, decimos de una persona que nos cae muy bien que es buena, de otra a la que queremos mucho que es más buena que aquella, o, mejor aún, podemos decir que es muy buena o buenísima. Trasladando estas tres maneras al plano gramatical reconocemos los tradicionales grados del adjetivo: grado positivo, grado comparativo y grado superlativo. Esta vez explicaremos solo los dos primeros.

Un adjetivo está en grado positivo cuando no sufre ningún tipo de modificación y se presenta la cualidad tal cual es: mujer guapa, chica inteligente, muchacho tímido, hombre honrado, etc. Igualmente, cabe precisar que podemos marcar el grado positivo teniendo un contenido semántico determinado –posibilidad, legibilidad, comodidad– atribuido positiva o negativamente: sillón cómodo o incómodo, letra legible o ilegible, situación posible o imposible.

Por medio del grado comparativo, en cambio, examinamos alternativamente dos o más realidades para apreciar sus semejanzas y sus diferencias. Para marcar la comparación en español necesitamos del adjetivo base acompañado de los adverbios intensivos más, tan y menos, según se trate del comparativo de superioridad, de inferioridad o de igualdad. La superioridad se establece por medio del adverbio más y la conjunción que para introducir el segundo elemento: Miguel es más responsable que Julián. En este caso, el adverbio más solo admite que, nunca como, de entre las conjunciones; de allí, que sea incorrecta la oración: *Pocos jugadores hay más inteligentes con la pelota como Messi; deberá decirse: Pocos jugadores hay más inteligentes con la pelota que Messi.

En el comparativo de inferioridad, el adjetivo se cuantifica por medio del adverbio menos; y también la conjunción que introduce el segundo elemento de la comparación: Carlos es menos responsable que Julián. En cambio, la comparación de igualdad se establece no solo con el adverbio tan, sino también con la locución igual de. Si se usa tan aparecerá el término comparativo como, mientras que si se emplea la locución igual de esta exigirá la presencia de la conjunción que: Carlos es tan responsable como Julián y Carlos es igual de responsable que Julián.

Es importante precisar que en español tenemos algunas formas que en sí mismas son comparativas porque proceden directamente de las formas latinas, por lo que es incompatible ponerles marcas comparativas. Se trata de los llamados comparativos sintéticos y son: mejor, peor, mayor, menor, superior e inferior; así pues, es incorrecto, por ejemplo, Aquí estoy más mejor que en mi pueblo, lo correcto sería Aquí estoy mejor que en mi pueblo; Esteban es más menor que Luis, en lugar de Esteban es menor que Luis; La situación se está poniendo más peor cada día, en lugar de La situación se está poniendo peor cada día.

Eliana Gonzales Cruz
Universidad de Piura

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