“No en vano” tú lees este blog

Por , publicado el 28 de enero de 2013

Hace poco un alumno que aprobó una práctica acudió a mi oficina para comentarme que por fin había obtenido una calificación “respetable”, y añadió que “no en vano se estudia cuando se ponen todos los medios”, pues hasta hace poco pensaba que su esfuerzo había sido “en vano”. Este ejemplo me sirve ahora para hacer un breve repaso de la forma “no en vano”, unidad lingüística que a menudo empleamos con cierto valor justificativo.

Según el DRAE (2001), “en vano” es una locución adverbial que significa ‘inútilmente, sin logro, sin efecto’; al negarse indica: ‘como efecto de…’. De ahí que para Catalina Fuentes (2004), el origen de “no en vano” sería: “el hecho X no fue en vano, sino que tuvo efecto”, y a partir de ahí indicaría “tuvo el efecto anterior”, esto es, establecería una relación de causalidad con el enunciado previo: “La muerte de la vicerrectora de profesores ha dejado un gran vacío en la Universidad de Piura, no en vano fue una directiva eficiente” (porque fue una directiva eficiente, su muerte ha dejado un gran vacío…). Aquí, además, “no en vano” conecta una secuencia de hechos y funciona al mismo tiempo como modificador del verbo: “no en vano fue”.

En muchos casos, “no en vano”, señala Catalina Fuentes (2004), se presenta con su valor original de adverbio, actuando como modificador verbal sin formar grupo, con libertad entre sus miembros: “No es en vano, no es casual que tú estés aquí”; “Pensamos que no en vano, y habiéndotelo dicho, tú estés aquí”; en otros casos, suele aparecer en posición fija, al inicio de un enunciado y, a veces, con una pausa en la escritura sin formar necesariamente una unidad de entonación: “No en vano, los alumnos estudian”.

Hoy la forma “no en vano” se emplea sobre todo para introducir un argumento objetivo y de peso en el discurso, con el fin de sustentar una aserción o una proposición en que se afirma o da por cierto algo: “Sudáfrica se vistió de gala en una alegre ceremonia de apertura plagada de color, esplendor y música, no en vano se le conoce por su proverbial hospitalidad, simpatía y energía”. Como podemos notar, “no en vano” introduce un argumento de peso, no solo suficiente, que reafirma una conclusión; de ahí que no puede aparecer con elementos de duda o de opinión: “Quizás no en vano se le conoce…”; ni se le puede confundir con relacionantes explicativos: “Debe estar en la bodega, “pues” (*no en vano) su moto está en la puerta, ya que “no en vano” introduce argumentos y no explicaciones. En ocasiones, se combina con otros conectores, ya sea conjunciones o enlaces: “Es mucho lo que tú hiciste, que no en vano te premiaron”; “Lo único que me queda es seguir adelante, por eso no en vano me esforcé”.

“No en vano” constituye, por tanto, una expresión de significado único que tiende a actuar como un marcador discursivo con claro valor argumentativo. No obstante, su significado de “tuvo efecto” también se mantiene y a veces se convierte en un argumento: “Todos los días conozco algo más sobre mi lengua, no en vano leo este blog” (porque leo Castellano Actual aprendo más sobre mi lengua y “leer Castellano Actual” es un argumento de peso para afirmar que estoy conociendo algo más sobre mi lengua).

Susana Terrones Juárez

5 comentarios

  • Marga dice:

    ¿Puede actuar la expresión “no en vano” como matiz de refuerzo en una oración?

  • Alberto dice:

    mi duda es la misma, ¿puede ser un argumento de refuerzo?

  • Marga dice:

    Alberto, por casualidad ¿te salió esta pregunta en el examen de lengua de la PAU>25?
    Tanto si es así como si no, te diré que en otro foro me respondieron que sí, que actúa con matiz de refuerzo ya que NO EN VANO significa que por algo (no por nada) se hizo lo que indica el resto de la oración.
    ¡Saludos!

  • Buenas tardes 🙂 me interesó bastante tu post 🙂 No soy muy de comentar pero aqui estoy! Un abrazo y gracias por el blog

  • Anahí dice:

    DRAE:
    en vano
    1. loc. adv. Inútilmente, sin logro ni efecto.
    2. loc. adv. Sin necesidad, razón o justicia.
    ¿no es raro que una palabra sirva tanto para indicar una finalidad (1) como para indicar una causa (2)? Bueno, o la ausencia de una u otra.
    Es como si me dijeran que hay una palabra cuya primera acepción es “derecha” y la segunda “izquierda”. De ahí viene usos como:
    fue un prodigioso escritor (no en vano recibió el Premio Nobel de Literatura)
    Para mí, eso significa que su recepción no fue inútil, surtió efecto, ABSURDO. Pero así se usa de una tiempo a esta parte.

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