No me “ralles” más, que estoy a punto de “rayarme”

Por , publicado el 7 de noviembre de 2012

Hace poco dos personas que se comunicaban por el chat trataban de aclararse si se escribe: “no me ralles” o “no me rayes”. Tras una larga discusión, una de ellas le escribió a la otra: “No me ralles más, que estoy a punto de rayarme”, con lo que quiso decir: “No me molestes más, que estoy a punto de volverme loco”. En efecto, en las expresiones coloquiales que empleaban estos hablantes se pone en evidencia el uso de los verbos “rallar” y “rayar” en la comunicación escrita,  que, si bien en la oral pueden tener una pronunciación parecida, se diferencian claramente por su significado.

Según el DRAE (2001), “rallar” (de “rallo”) presenta dos definiciones comunes: desmenuzar algo restregándolo con el rallador’ (Mi madre ralla el pan tostado todos los días) y ‘molestar, fastidiar con importunidad y pesadez’ (No me ralles con tus comentarios), de uso coloquial; mientras que “rayar” (del latín radiāre) registra más significados tales como: ‘hacer rayas’ (Regañó al niño por rayar su libro con lapicero), ‘tachar lo manuscrito o impreso, con una o varias rayas’ (El editor rayó un párrafo innecesario), ‘estropear o deteriorar una superficie lisa o pulida con rayas o incisiones’ (El escritorio estaba rayado), ‘compartir límites o fronteras dos o más cosas’ (Los dos pueblos rayan con el país vecino), ‘amanecer, alborear’ (Rayar el alba, el día, la luz, el Sol), ‘asemejarse a otra cosa, acercarse a igualarla’ (Rayar en lo ridículo). En algunos países de Hispanoamérica y en el habla juvenil de España, se usa la forma pronominal “rayarse con el significado de ‘volverse loco’, ‘enloquecer’ (Está a punto de rayarse).

Se trata, pues, de dos verbos polisémicos que con el paso del tiempo han adquirido nuevas acepciones sin perder su significado originario. De ahí que en “no me ralles” o no me fastidies, no seas pesado, y “no me rayes” o no me vuelvas loco, los verbos en cuestión se emplean con esos nuevos sentidos debido a la relación de semejanza sustancial que se produce entre los significados en ciertos contextos comunicativos; es decir, así como los hablantes crean nuevos términos, también crean significados distintos a partir de palabras ya existentes en la lengua.

Susana Terrones Juárez

8 comentarios

  • Yomisma dice:

    Yo pensaba que “rayarse” venía de comerse la cabeza. Es decir, de pensar muchas veces en lo mismo, como un disco rayado…

  • Alejandro dice:

    Yo tengo claro que me “rallo” en España y me “rayo” en Sudamérica.

  • p dice:

    o como un queso

  • Eva dice:

    Mi hijo me lo dice mucho!! incluso con las amigas comentándolo, no sabíamos..a lo que diría mi hijo: ” no te rayes más, mamá ” Otra cosa nueva que aprendo de él.

  • Jorge dice:

    Lo de no me rayes viene de cuando los discos de vinilo se rayaban y no paraban de volver atrás y repetir el mismo trozo de canción. Quizás a la gente muy joven, que no los ha conocido y que no ha tenido que sufrir un disco rayado, no sabe de dónde proviene esa expresión.

  • Richard Mejìas dice:

    Es excelente que uno pueda aclarar estas dudas en internet, y que no sólo sea utilizado para tonterías. Gracias!

  • Anoni dice:

    Rayar lo usamos los jóvenes cuando estamos pensativos en plan q nos hemos rayado por que nos ha pasado algo con nuestra pareja o amigos y nos rayamos

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