Que, de que y que su

Por , publicado el 28 de octubre de 2019

Uno de los elementos gramaticales que más dudas o incorrecciones genera en su uso es la partícula que. Este término pertenece a dos categorías gramaticales diferentes: al sistema de pronombres relativos (junto con quien, cual, etc.), y al grupo de conjunciones como conjunción subordinante en las oraciones compuestas. En este artículo se tratarán las incorrecciones de su empleo en las oraciones compuestas subordinadas sustantivas. Estas incorrecciones se conocen como dequeísmo, queísmo y quesuismo.

El dequeísmo consiste en «el uso incorrecto de la secuencia de que en las oraciones subordinadas sustantivas cuando la preposición de no está justificada en ellas desde el punto de vista gramatical, como en Creemos de que educándonos vamos a convivir mejor…, frente a la variante correcta Creemos que educándonos vamos a convivir mejor». (Nueva gramática de la lengua española, 2009: 43.6a).

Casos de dequeísmo se dan sobre todo con los verbos de lengua (decir, explicar, opinar, etc.): *Se dijo de que no era verdad; con verbos de pensamiento (pensar, entender, etc.): *Entendió de que era lo mejor. Existe también dequeísmo en subordinadas de objeto o complemento directo: *Pienso de que Ana aprobará, en lugar de Pienso que Ana aprobará; o en *Opino de que la guerra no lleva a buen puerto, cuando lo correcto es Opino que la guerra no lleva a buen puerto; también en *Dijo de que volvería por Navidad, en vez de Dijo que volvería por Navidad.

Asimismo, son incorrectas las subordinadas de sujeto: *Me consta de que había más gente, en vez de Me consta que había más gente; *Resulta de que nadie lo sabía, por Resulta que nadie lo sabía.

La incorrección gramatical contraria al dequeísmo es el queísmo, que se produce cuando indebidamente se suprime la preposición de delante de la conjunción que exigida en la oración. Por lo general, se trata de una proposición subordinada que funciona como complemento de régimen (o suplemento) de la proposición principal. Por ejemplo, en la oración Los policías advirtieron que no se podía transitar por esa calle se da un caso de queísmo porque el verbo advertir, cuando significa ‘informar’ o ‘anunciar’, requiere de la preposición de. Por tanto, debería ser: Los policías advirtieron de que no se podía transitar por esa calle.  […]. Con el otro significado (‘enterarse de’, ‘percatarse’), no es necesaria la preposición de porque la naturaleza del verbo es distinta: No advirtieron el peligro y no *No advirtieron del peligro.

Las oraciones que desempeñan la función de complemento de régimen nunca deben aparecer sin preposición delante de la conjunción subordinante que. Como consecuencia de la ausencia de la preposición, se pueden dar diferentes casos de queísmo, no solo por la omisión de la preposición de sino por la omisión de otras preposiciones. Por ejemplo, el verbo confiar rige la preposición en, de manera que es correcto Confío en que tengas suerte y no *Confío que tengas suerte. Asimismo, es incorrecto *Insistió que fuéramos o *Aspira que le den el puesto de gerente por los usos correctos: Insistió en que fuéramos y Aspira a que le den el puesto de gerente.

En el caso de la perífrasis verbal deber de + infinito —referida a probabilidad—, se ha de poner esa preposición siempre delante para no confundirla con la de obligatoriedad: Pepe debe de estar llegando en estos momentos a Trujillo/ Pepe debe llegar (obligación)en …

También en el caso de las proposiciones subordinadas sustantivas que desempeñan la función de complemento preposicional de un sustantivo, adjetivo o adverbio, deben llevar la preposición para no incurrir en queísmo, como en Tengo la seguridad que me van a premiar, en vez de Tengo la seguridad de que… El queísmo es una incorrección que pasa más desapercibida entre los hablantes, pero no sucede lo mismo en el caso del dequeísmo, que es más evidente, pero no por eso se deja de producir.

Hay casos en que son correctas las dos formas de utilizar la conjunción que, es decir, con preposición antepuesta o sin ella con algunos verbos. Así, se puede decir dudar que o dudar de que; se sostiene que ambas formas son posibles.  Lo mismo sucede con avisar: El presidente avisó que implantarían una moratoria o El presidente avisó de que implantarían una moratoria.

Finalmente, está el llamado quesuismo, denominación que surge por paralelismo a queísmo y dequeísmo. Esta incorrección resulta de sustituir el relativo posesivo cuyo por la combinación de la forma que y un posesivo: *Nos encontramos con ese chico que su equipo ganó el campeonato; en lugar del correcto Nos encontramos con ese chico cuyo equipo ganó el campeonato. Este fenómeno se acrecienta por e hecho de que cuyo es un relativo posesivo que está en franca decadencia, sobre todo en la lengua hablada.

Estos problemas respecto a la utilización de que se dan más en la lengua oral que en la escrita y se asocian con el uso descuidado de la lengua, por lo que se recomienda evitarlos (Nueva Gramática de la lengua española. 2009: 43.6b).

Nelly Trelles

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