Vienes, vengas, ven: uso de los modos verbales

Por , publicado el 12 de junio de 2017

Hernández, D y Gunko, T Indicativo y Subjuntivo: Actividades y juegos para practicar [Figura]. Recuperado de https://www.profedeele.es/gramatica/indicativo-y-subjuntivo/

Los modos verbales, como la expresión lo dice, son las maneras de considerar un hecho verbal desde el punto de vista del hablante. Esto es, la actitud del hablante ante lo que dice: Regina recitará un poema para nosotros (modo indicativo). Espero que Regina recite para nosotros (modo subjuntivo). Regina, recita para nosotros (modo imperativo).

El significado del verbo se expresa con el modo indicativo, si lo consideramos como un hecho real; con el subjuntivo, si lo expresamos como duda, deseo o posibilidad; con el imperativo como mandato, ruego o petición. El indicativo tiene un sentido de afirmación frente al subjuntivo que expresa la suspensión de la afirmación y se puede utilizar para expresar hechos reales cuando no se quiere afirmar. Por ejemplo: Dios mío, que se salve; Quizá esté aquí.

Un médico, al decir Su enfermedad tiene curación, ve la curación como un hecho real. Pero, si sostiene Su enfermedad tendría solución, no afirma, pero al utilizar el condicional del modo indicativo, lo ve como  posibilidad realizable. Si dijera: Quizá su enfermedad tenga curación, al emplear el subjuntivo ve el hecho como menos probable. Cuando el hablante es tajante en su afirmación, utilizará el imperativo: ¡Soluciona tu problema!; Cuidado con lo que dices. Se trata de una orden o un consejo para quien lo escucha.

Los modos verbales pueden expresarse con carácter afirmativo, negativo o dubitativo. No obstante, el imperativo suele emplear sus formas propias con carácter afirmativo (lee, sal, escucha  ̶ en el español de América ̶ ), pues para la negación utiliza  formas del subjuntivo (no leas, no salgas, no escuches…). También se usa en tercera persona del subjuntivo, aunque realmente se trata de la segunda: Lea usted; Escuchen (ustedes) lo que debo decir…

El subjuntivo es el modo más utilizado en las oraciones subordinadas; de ahí su nombre subjuntivo, herencia de la etimología sub iungure> ‘estar atado a’, es decir, subordinado a otro verbo: Cuando trabajes, tendrás tu propio auto. Dime, si comiese (o comiera) mariscos ¿se intoxicaría?

Como hemos sostenido al principio, los modos son distintos puntos de vista de una misma significación verbal. Mi amiga María puede llegar a mi casa de tres maneras: realmente como un hecho factible, que se puede realizar, para lo cual utilizaría tiempos del modo indicativo; en este caso el futuro simple: Mi amiga María llegará hoy a mi casa. Como un hecho posible o no posible, emplearía formas verbales del modo subjuntivo, más aún cuando la duda o la probabilidad es más acentuada: No creo que mi amiga María llegue hoy a mi casa. Y, como un hecho impuesto o de mandato o de ruego, utilizaría el modo imperativo en segunda persona: María, ven hoy a mi casa.

En la primera expresión, la afirmación es objetiva cien por ciento, el hablante no interviene en el hecho. El segundo enunciado es subjetivo, es una opinión del que habla. En el tercer caso, a pesar de que el hablante demuestra una voluntad decidida, la ejecución de la acción la realizará el actuante.

Ahora bien, ¿en qué contextos se impone el modo indicativo y en cuáles el subjuntivo? Aquí algunos casos:

Seleccionan el modo indicativo en la subordinada sustantiva las clases de predicados que expresan sobre todo las nociones siguientes: a) acontecimiento: acontecer, ocurrir, suceder, etc. La policía sostiene que el túnel está bien alumbrado; b) lengua o comunicación: afirmar, aludir (a), apuntar, asegurar, comentar, (sobre), decir, describir, gritar (de), indicar, señalar, pregonar, (con), etc.: El colaborador eficaz Jorge Barata sostendrá lo que afirmó sobre la pareja presidencial; c) entendimiento: aprender, averiguar, convencer (de), creer, enterarse (de), leer, olvidar, saber, etc.: Averigua qué datos son necesarios; d) percepción bien sensorial, bien intelectiva: advertir, caer en la cuenta (de) encontrarse (con), mirar, notar, observar, oír, percibir, recordar, reparar (en), tropezar (con), ver: Notó que cojeaba de un pie.

Por otro lado, el modo subjuntivo  en los complementos es requerido por verbos que semánticamente significan lo siguiente: a) voluntad, intención e influencia: procurar, urgir: Lo urgían a que reclamase su herencia; b) oposición o rechazo: objetar: Le aconsejé que no objetase nada de lo que dijera el jurado; c) causa: hacer, provocar: El polvo pudo provocar que la herida se infectara; d) consecución: conseguir, lograr: El Gaviero consiguió que prosiguieran el camino (Mutis, Maqrolt); e) dirección o inclinación: conducir: La epidemia ha conducido a que se aíslen  a los pacientes contagiados; f) afección: alegrar, doler, lamentar: Duele que muchos inocentes mueran en las guerras. (Cfr. Nueva gramática de la lengua española, 2010: 477 y sgtes.).

Nelly Trelles

Referencia de imagen: Hernández, D y Gunko, T. Indicativo y Subjuntivo: Actividades y juegos para practicar [Figura]. Recuperado de https://www.profedeele.es/gramatica/indicativo-y-subjuntivo/

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