¡Viva el Perú, carajo!

Por , publicado el 31 de julio de 2017

Los peruanos celebramos en el mes de julio (especialmente, los días 28 y 29) la fiesta del Perú y una de las frases que más representa nuestro orgullo patrio es ¡Viva el Perú, carajo!

¿De dónde proviene carajo que, por lo general, se considera una palabra malsonante? Una búsqueda rápida en el Diccionario de la lengua española (2014) arroja como primer dato que su origen es incierto. Sin embargo, Ayala Gómez (en su artículo ¡Carajo!, http://www.fundeu.es/noticia/carajo/) afirma que, probablemente, su aparición se remonte a la tardía Edad Media como parte de la jerga de los marineros; carajo era «la cesta que se encontraba en la cima del mástil central de los barcos, y solo se usaba en catalán, gallego y portugués. Subir al carajo era una tarea ardua y riesgosa, de donde debió derivarse la expresión “esto está más difícil que el carajo”».

Su escritura en catalán, gallego y portugués es carall, carallo y caralho, respectivamente. A propósito de esto, cabe recordar que Cataluña y Portugal fueron lugares de una gran actividad naviera durante la Edad Media y que suministraron al castellano un buen número de términos náuticos.

Actualmente, la Academia recoge como primer significado el de ‘miembro viril’ (considerado un sustantivo malsonante) y luego especifica que en Colombia, Costa Rica, Honduras, República Dominicana y Venezuela se refiere a una ‘persona a la que en una conversación no se quiere mencionar para desvalorizarla: Ya está aquí ese carajo’ (DLE, 2014).

Con la misma connotación negativa aparece en expresiones como Al carajo las matemáticas, ¿Qué carajos pasa aquí?, Un ambiente del carajo, Me importa un carajo tu opinión, Todo mi esfuerzo se fue al carajo, etc.

Del término carajo deriva también  carajear y carajeada. El diccionario de peruanismos, DiPerú (2016), define carajeada como ‘reprimenda áspera acompañada de palabras agresivas y malsonantes’ y carajear como ‘reprender de manera áspera, con palabras malsonantes’.

Pero cuando se exclama ¡Viva el Perú, carajo!, no se quiere transmitir un sentido negativo, sino todo lo contrario. Carajo funciona como una interjección (‘clase de palabra que se especializa en la formación de enunciados exclamativos’, Nueva gramática de la lengua española, 2010, 32.1.1a) que expresa admiración y orgullo, es decir, funciona igual que la interjección viva de la frase citada.

A pesar de esto, el uso de ¡Viva el Perú, carajo! está condicionado por las variedades diafásicas, que dependen del registro formal o informal (determinado por el contexto comunicativo). Por ejemplo, es normal que cuando se entone el Himno Nacional en una ceremonia académica, solo se diga ¡Viva el Perú!, evitando la palabra carajo.

En conclusión, podemos gritar a toda voz ¡Viva el Perú, carajo! ya sea en la previa de un partido de fútbol, como parte de una canción criolla o en cualquier otro contexto informal en el que se tenga la intención de exaltar nuestro amor por el Perú con esta frase.

Paola Celi Arellano

Referencia de la imagen: http://peru.com/futbol/la-nueve/asi-se-canta-himno-nacional-peru-noticia-279486

2 comentarios

  • Juan Pérez Nomás dice:

    Esta nota parece redactada por Marco Aurelio Denegri y me recuerda el clásico grito en la cazuela del cine “¡Ya pues carajo, no digan lisuras!

  • Carlos A. Gainza dice:

    “No hay palabra mal dicha, sino mal interpretada”, se suele decir.
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    “A pesar de esto, el uso de ¡Viva el Perú, carajo! está condicionado por las variedades diafásicas, que dependen del registro formal o informal (determinado por el contexto comunicativo). Por ejemplo, es normal que cuando se entone el Himno Nacional en una ceremonia académica, solo se diga ¡Viva el Perú!, evitando la palabra carajo.”
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    El carajo lo acepta la RAE, pero creo que este foro también es algo académico.

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