“Y qué piurana al decir ¡gua!”

Por , publicado el 28 de octubre de 2013

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El che de los argentinos, el choy de los bolivianos y el gua de los piuranos son solo algunos ejemplos de los innumerables términos que utilizamos para expresar espontáneamente sentimientos de diversa índole. En lingüística, tales palabras reciben el nombre de interjecciones y se caracterizan por la posibilidad de constituir, en sí mismas, enunciados independientes. En este artículo pretendemos analizar las interjecciones che y gua partiendo de su etimología hasta llegar a describir su comportamiento gramatical y pragmático en el ámbito piurano.

Al igual que en Argentina –como también en Paraguay, Uruguay y Rio Grande do Sul (Brasil)–, los piuranos usamos el che para enfatizar algo con un valor de rechazo o asombro “¡Che, qué gracioso! Me invitas y yo pago”. Pero, a diferencia de esos lugares, no lo llegamos a utilizar como vocativo –para llamar o dirigirnos a una o varias personas–: “Che, pibe”; “Che, no hagan ruido”; ni como muletilla a lo largo del discurso “que sí che, que lo vi”.

Existen diversas teorías acerca de su etimología; la más extendida es la que le atribuye un origen guaraní (Paraguay), donde che aparece con el significado de mi/mío y es utilizado como tratamiento de respeto; así, “che patrón” equivaldría a “mi señor”. Otra teoría ve un aporte del catalán valenciano (España), que mantiene el uso del che semejante al argentino.

En el uso, ha pasado a ser una forma de tratamiento de personas con un gran poder de liderazgo; de este modo, es común oírlo en nombres de ciertos caudillos políticos como el denominado Che Guevara. En Perú y en otros países se utiliza para caracterizar y parodiar el habla de los argentinos; incluso, en la crítica deportiva se extiende su uso para el tratamiento de los futbolistas que juegan destacadamente fuera de su país; así tenemos el caso del Che Carranza.

Existen también varias hipótesis acerca de la etimología de la interjección gua. Se le atribuye un origen quechua; también, caribe y africano; incluso se dice que resultaría de la alteración fonética de ¡bah! o de una reducción de la interjección ¡guarda! Lo cierto es que gua se utilizó con mucha vitalidad en la Lima del siglo XIX, donde ya cantaba el dicho “No hay limeña sin gua”. Si bien actualmente en la capital no se registra su uso, en Piura –así como en la costa de Ecuador, algunas partes de Colombia, Venezuela, Bolivia, el interior argentino; y en las ciudades españolas de Canarias y Valencia– todavía se conserva para expresar admiración y sorpresa. Así, López Albújar en estos versos refleja la vitalidad del típico gua piurano (En Toro Montalvo, 1996: 321):

¡Qué guapa china la Carmela!
¡Cómo se mece al caminar!
Que bien mangache es su lisura
y qué piurana al decir ¡gua!

Che y gua, en ocasiones, pueden aparecer unidas: “¡Che, gua…qué lisura!”. Y a menudo precediendo a un sustantivo “¡Gua, paisano!”. Algunas veces, por necesidades expresivas, hacemos alargamientos vocálicos del tipo: “¡Cheeeeeee! ¿Qué te pasa, compadre?”, “¡Guaaa! Seré tonta”.

Concluimos diciendo que en nuestro ámbito ambos términos estarían dentro de la clasificación de interjecciones expresivas, junto con ay, ah, oh, Jesús, caray…; aunque debemos advertir que, a diferencia de estos términos ejemplificados, tienen una mayor estabilidad en el sentido de que se orientan siempre a contextos que exigen asombro por parte del emisor. Es decir que, mientras che y gua conservan en sí mismos la idea de una actitud de asombro por parte del hablante, interjecciones como ¡ay! dependen totalmente del contexto para significar: “¡Ay, qué pena!”, “¡Ay, qué alegría!”, “¡Ay, qué dolor!”.

Shirley Verónica Chumacero Ancajima

Es magíster en Filología Hispánica por el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Madrid – España. Tiene los estudios concluidos de Maestría en Lengua y Literatura, Universidad de Piura. Sigue la línea de investigación sobre Teatro, Literatura y Didáctica. Es coautora de  Entregas a Elena, Reflexiones sobre el uso de nuestra lengua, libro que recopila artículos publicados en el diario  Correo de Piura; asimismo, ha elaborado el manual autoinstructivo Programación y Evaluación en Lengua y Literatura (UDEP), y ha escrito varios artículos relacionados con el teatro y la literatura.

Foto: David Stanley (CC BY 2.0)

7 comentarios

  • ERIC SWEET dice:

    NÃO TERIA A VER COM A PALAVRA “CHE” DO MAPUCHE (“GENTE”) QUE, SE NÃO ME ENGANO, É DA MESMA RAIZ LINGUÍSTICA QUE O QUECHUA?
    OS MAPUCHES RESISTIRAM AOS INCAS E AOS ESPANHOIS POR 3OO ANOS, TRANSPUSERAM A CORDILHEIRA E DOMINARAM OS PAMPAS.
    FORAM DERROTADOS APENAS APÓS A INVENÇÃO DAS ESPINGARDAS DE REPETIÇÃO, COM CARTUCHOS.OS SOBREVIVENTES TORNARAM-SE OS PRIMEIROS GAÚCHOS, TRABALHANDO COM O PASTOREIO. DAÍ QUE OS GAÚCHOS FALAM SEMPRE “CHE,” NO MESMO SENTIDO COMO NÓS INTERJEITAMOS “GENTE.”

  • JoséLIllo dice:

    Por supuesto: El “che” argentino es del os mapuches!

  • Daniel Araujo dice:

    En El héroe discreto de Vargas Llosa lo usan mucho los personajes piuranos y quería saber qué significaba, me aclaraste esa duda. Sin embargo, soy de la Costa de Ecuador y nunca he escuchado ninguna expresión parecida, se usa más el “ve” (“ve, qué es lo que te pasa”) Saludos!

  • Luis Miguel dice:

    Gracias a la autora por aclarar el significado de “che gua” ya que estoy leyendo ‘El héroe discreto’ de Mario Vargas Llosa y quería saber más de esa expresión.
    Por supuesto no se usa en España, aunque si “che” en Valencia que es donde vivo

  • José Castro SIlva dice:

    Resulta muy importante instruir a las personas sobre el significado y origen de algunos vocablos que, si bien es cierto, no son propios de la lengua española, los pueblos americanos los han venido incorporando poco a poco. felicitaciones y gracias a la autora por la clarísima lección.

  • Bob Goossens dice:

    Being an admirer of Mario Vargas Llosa and just having read his latest, ‘The Discreet Hero’, in English translation, and being interested in languages, I thank you very much for this article.

    I encountered it looking around on the Net for an explanation on the regular use of ‘Hey waddya think’ in the conversations between people of Piura in the book, and thus learned that it was the translation of ‘che gua’, which brought me to your excellent article on this subject!

    Best wishes from Belgium,
    Bob Goossens, Leuven.
    (I visited Perù twice in the early eighties & enjoyed your country a lot!)

  • Hugo Alain Navarro Llacsahuache dice:

    Para mi parecer y sin analizar a profundidad el tema la palabra gua tiene significado tallan, por lógica seria tallan; tengamos en cuenta términos como chalacala, y palabras con tonacion fuerte al final

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