Doce palabras claves para entender el Año Nuevo Chino

Es la fiesta más importante para nosotros, como la Navidad para occidente. La celebramos con unas semanas de retraso y, a veces, como esta, después de más de un mes del inicio del calendario internacional.

PorelSofia Ma Zheng, en Suplemento Semana, diario El Tiempo..

Aquí, explicamos algunas palabras claves para saber un poco más sobre esta fiesta que celebra a lo grande casi una quinta parte de la población mundial.

Fecha. La fecha se define según el calendario chino, en este, al costado de cada fecha indicada en grande (la del calendario internacional) suele ir otra pequeña, en la que vemos nuestras fiestas. El  año nuevo chino suele caer entre el 21 de enero y el 20 de febrero.

Denominación. Aunque se le conoce  como Año Nuevo Chino, su nombre en chino (春节, Chūnjié) significa: Fiesta de la Primavera, porque su origen se asocia con la llegada de esta.

Periodo. Aunque la fecha central es la víspera y el 1 de enero del calendario chino, en realidad la fiesta empieza el 23 de diciembre. A partir de esa fecha, en cada día hay una labor asignada. El 23 se rinde homenaje a la deidad de la cocina, el 24 se limpia la casa. Luego, cada día se prepara una comida particular y el 30 en la tarde, se decorará la casa con adornos típicos. El 1 de enero, cuando se encuentran los vecinos, lo primero que deben decir es 新年好 (Xīnniánhăo). Feliz Año Nuevo. También se visita a los viejos amigos; el 2, las casadas pueden regresar a casa de sus padres. El 5 es el último día de la celebración central. Luego de una pausa en los festejos, el 15 se celebra la primera luna llena. Recién entonces termina todo el periodo del Año Nuevo Chino. 

Color. El color por excelencia para esta fiesta es el rojo. Se usa en los adornos, en la ropa, en los nudos para decorar interiores y en el par de dísticos, con versos rimados, impresos o escritos a mano, que se coloca en las puertas de las casas. Cuando no había computadora ni impresora, era casi un concurso implícito de la caligrafía china.

Mascota. Doce animalitos se turnan la guardia de cada año. Constituyen el  horóscopo chino. Este año le corresponde al perro. Cada persona nacida en el 2018 tendrá este signo. Mientras Occidente lee los 12 signos de la constelación, los chinos vemos la compatibilidad con los animalitos. Si tu signo  está de guardia, deberás usar algo rojo (vestido o accesorio), todo el año. 

Reunión. Como en Navidad, la temática de la fiesta del Chūnjié es la reunión familiar. Por ello, se agotan los  pasajes de tren o de avión. Unos días antes de la fiesta, las estaciones y aeropuertos están increíblemente saturados. Los pasajeros viajan con  su maleta cargada de regalos, ansiosos de volver a ver sus seres queridos, de quienes están alejados por sus estudio, trabajo o progreso personal.

Antepasados. En el sur y en muchas zonas rurales aún se conserva la costumbre tradicional de rendir homenaje a los antepasados en el templo familiar donde se conservan las tablas con sus  nombres grabados. Según nuestras  creencias, todo lo que disfrutan las generaciones actuales es gracias a los esfuerzos de nuestros ancestros, por lo que no podemos dejarlos en el olvido.

Ravioles. En chino se llama 饺子 (Jiăozi). Por un lado, es homófono de una palabra que significa tránsito de un año a otro; y, por otro, su forma medio redonda simboliza la reunión familiar. Además de ser ricos, el deleite está en reunir a toda la familia en un mismo espacio, para preparar los ravioles. Todos ayudan en el procedimiento mientras conversan sobre lo que no pudieron hablar mientras estaban separados. Los ravioles se comen imprescindiblemente en la víspera: la cena más importante de esta fiesta, y en el desayuno del día siguiente (el 1 de enero chino).

Aguinaldo. Otra  costumbre muy típica es que padres y abuelos den un sobrecito rojo a los niños o a los jóvenes estudiantes de la familia. Contiene una cierta cantidad de dinero, en billetes nuevos solicitados antes al banco. El monto puede ser  grande o pequeño, según la solvencia económica de cada uno. Le llamamos 压岁钱 (Yāsuìqián). Su origen, por homofonía, se relaciona con ahuyentar los malos espíritus. Los hijos, cuando sean mayores y trabajen, darán sobrecitos rojos a sus padres. Hasta hoy,  se conserva esta costumbre, con la que  padres o tíos muestran su apoyo a los chicos que estudian, y los hijos, apoyan a  sus viejitos. Al  reencontrarse, después de la fiesta, los chicos suelen preguntarse por el monto ganado con los sobres: El que recibió más no deja de presumir de ello.

Petardo. En diversas horas y fechas se aprecia un concurso de petardos y fuegos artificiales: antes de comer los ravioles, en la víspera, a las 00 horas de la misma noche, antes del desayuno, etc. Era casi fenomenal, salir al día siguiente y pisar una alfombra de papelitos rojos dejados por los petardos quemados. Actualmente, para proteger el medio ambiente, en muchas ciudades está prohibido quemar petardos, aunque en el campo se conserva esta costumbre milenaria. 

Ferias. En un determinado parque, calle o u otra zona marcada, se montan toldos para vender  golosinas, juguetes, curiosidades, recuerdos, etc. Estas ferias típicas duran, por lo menos, una semana. 

Chūnwăn(春晚). Una costumbre muy curiosa surge en 1983, cuando la Televisión Central de China CCTV empezó a emitir, en la víspera del Año Nuevo Chino, una gala que combina el canto, la ópera, la música, el baile, la magia y los diálogos cómicos, a nivel profesional. Su popularidad se relaciona con el número de estrellas del espectáculo en China del año anterior, que participan en esta fiesta. Este programa se ha enraizado con las celebraciones del Año Nuevo Chino, convirtiéndose en uno de los más importantes, a tal punto que en la víspera, la familia se apresura a preparar y comer los ravioles, para estar frente al televisor cuando inicie el programa: 8 de la noche. Sin embargo, por la diversificación actual de los programas de entretenimiento, esta gala va perdiendo terreno entre la audiencia, pero sigue uniendo a las generaciones de chinos, aunque sea como  fondo para una conversación familiar.

Actualmente, hay chinos en todas partes del mundo, en los cuales esta fiesta también se ve y se siente. Quienes no pueden regresar a su casa en estas fechas, siempre buscarán una manera de practicar algunas de estas tradiciones. Como vemos, a pesar de la distancia y lejanía, un chino siempre tendrá muy presentes a sus seres queridos, más aún en la fiesta más importante del año.

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