Ideario de la Universidad de Piura

1. Principios Generales

  1. Este Ideario enuncia, en forma sumaria, aquellos principios fundamentales que, por reflejar los valores que identifican a la Universidad de Piura, deben presidir todas sus actuaciones, así como sus relaciones con quienes la integran: profesores, estudiantes, egresados graduados y personas que trabajan en los diferentes centros.
  2. La Universidad de Piura, cuya creación ha sido promovida y auspiciada por la Asociación para el Desarrollo de la Enseñanza Universitaria (ADEU), reconoce como Fundador a su primer Gran Canciller San Josemaría Escrivá de Balaguer, Fundador del Opus Dei, quien alentó y orientó decisivamente, desde un comienzo, la iniciativa de los promotores. Su Gran Canciller es el Prelado del Opus Dei.
  3. La Universidad de Piura, mediante el ejercicio de sus funciones primordiales, se propone contribuir a la elaboración de una síntesis de la cultura que armonice la dispersión especializada del saber con la unidad de la verdad humana, iluminada por la fe cristiana. Por consiguiente, en toda su labor, la Universidad de Piura se guía por los principios derivados de una concepción cristiana del hombre, de la sociedad y del mundo; concepción que puede ser compartida por cuantos, con independencia de su credo religioso, reconocen la dimensión espiritual del ser humano.La Prelatura del Opus Dei institución de la Iglesia Católica, tiene a su cargo la actividad de formación espiritual y doctrinal religiosa que, respetando siempre la libertad de las conciencias, imparte la Universidad de Piura.
  4. Son funciones primordiales de la Universidad de Piura:
    1. Proporcionar, mediante la enseñanza universitaria, formación integral y preparación profesional a sus alumnos, de modo que puedan servir eficazmente a sus conciudadanos y a toda la sociedad promoviendo el bien común por medio de la propia profesión y actuación cívica, desempeñadas con competencia humana y técnica, responsabilidad, rectitud moral y espíritu solidario; y proporcionar a sus egresados oportunidades suficientes para mantener, actualizar y perfeccionar la formación adquirida durante su paso por las aulas.
    2. Impulsar y divulgar la investigación científica en todos los campos, comenzando por los vinculados más directamente con la promoción de la calidad de vida de la comunidad regional, nacional e internacional.
    3. Procurar, en una auténtica igualdad de oportunidades, el acceso a los estudios universitarios de cuantos posean la necesaria capacidad académica y humana, con independencia de sus posibilidades económicas, su origen social, su raza o su religión.
    4. Realizar una amplia labor de extensión universitaria que contribuya a la elevación moral, cultural y material de los diversos sectores sociales.
    5. Llevar a cabo otras tareas de servicio a la sociedad en los ámbitos propios de su actividad docente y científica: labores asistenciales, intercambios culturales, asesoramientos técnicos, absolución de consultas, etc.
    6. La Universidad de Piura está abierta a cuantos respeten el presente Ideario, sean individuos o instituciones, del ámbito nacional o mundial. Con todos procurará mantener relaciones cada vez más intensas de colaboración, intercambio y mutua ayuda.

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2. Vida Académica

  1. La vida académica se ha de desenvolver siempre dentro de un régimen de libertad responsable, y con la adecuada disciplina, de modo que se cree el ambiente necesario para la mutua cooperación y respeto, a fin de que la Universidad de Piura pueda prestar un verdadero servicio a la sociedad. De este principio derivan:
    1. Un clima intenso de laboriosidad, sin interrupciones ni interferencias por causas ajenas al quehacer universitario, propio de la consideración del trabajo como uno de los más altos valores humanos y un medio imprescindible para el progreso y el ordenamiento cada vez más justo de la sociedad.
    2. El respeto a las diversas opiniones y a la legítima libertad de investigación, entendida como capacidad de esforzarse y comprometerse en la búsqueda y en el servicio de la verdad.
    3. El fomento de la honradez y entereza necesarias para que cada uno asuma, con responsabilidad personal, las consecuencias de sus decisiones y actos.
    4. Un alto nivel de exigencia académica que estimule los hábitos de estudio e investigación, y garantice la adecuada preparación científica del estudiante, concebida como su aporte social más valioso durante los años universitarios.
    5. El derecho de los alumnos a recibir una educación sana, que no deforme su personalidad; que, comprometida en la búsqueda de la verdad, ante las cuestiones opinables políticas, sociales, económicas, profesionales, etc., lejos de imponerles visiones parciales, desarrolle su capacidad de juicio y les proporcione conocimientos y criterios para que cada uno forme sus propias convicciones, en un legítimo pluralismo.
    6. Una adecuada atención de los profesores a los alumnos mediante la cual les ayuden a desarrollar todas las dimensiones de su personalidad, con un sentido solidario que se manifieste en obras de servicio.
    7. Una actitud permanente de confianza mutua, de diálogo y de convivencia entre todos los responsables de las actividades académicas, sin discriminaciones de ningún tipo.
    8. Una sensibilidad atenta a los problemas que se plantean en la sociedad, para estudiarlos con profundidad científica, sin desembocar en la acción política partidaria ni en otras tareas ajenas al fin de la Universidad, en busca de sus diversas soluciones posibles que favorezcan la paz, la justicia social y el bienestar verdadero de todo el hombre y de todos los hombres.
  2. En el quehacer académico, los conocimientos y saberes, manteniendo su autonomía legítima, estarán esclarecidos por la verdades de la fe, en las que se inspirarán, o con las que serán coherentes, todas las enseñanzas y la investigación, de modo que ambas proyecten una imagen cierta, cristiana, de la significación y del fin del hombre y de la realidad entera. Las materias relacionadas con el Dogma y la Moral de la Iglesia Católica se impartirán con plena fidelidad al Magisterio eclesiástico, garante del depósito de la Revelación cristiana.
  3. Profesores, alumnos, egresados graduados y personal no docente son, según sus capacidades y funciones, corresponsables junto con la entidad promotora, del buen funcionamiento de las actividades académicas, lo cual exige: a los profesores y al personal no docente, ejercer sus tareas con dedicación y competencia profesional; a los alumnos, empeñarse en el estudio y en el aprovechamiento de los medios didácticos y formativos; a los egresados graduados, brindar personalmente y promover, con iniciativa y generosidad, el apoyo social requerido para la continuidad y extensión de las actividades; a la entidad promotora, cautelar la vigencia plena y permanente de la axiología, por medio del Consejo Académico.
  4. Por su especial función en la vida académica, los profesores han de distinguirse por su competencia científica y pedagógica; por su rectitud de vida; por el cumplimiento estricto de sus deberes; y, en general, por su aptitud para identificarse con los principios de este Ideario. Tienen la responsabilidad de ser ejemplo y reflejo del espíritu que la Universidad desea transmitir, tanto dentro como fuera de los recintos universitarios.
  5. La Universidad de Piura proporciona una formación básica sólida, de amplio contenido humanístico y científico, como fundamento indispensable de todas las enseñanzas profesionales que imparte. Asimismo, promueve la colaboración mutua y las relaciones interdisciplinarias dentro de cada Centro y en el conjunto de ellos, pues no son entidades aisladas, sino partes de un todo para el logro de los fines de la corporación universitaria.
  6. La Universidad de Piura, con el máximo respeto a la libertad de las conciencias, brinda a todos los integrantes de la comunidad académica, en consonancia con su preparación científica, la ocasión de profundizar en el conocimiento de la doctrina católica conforme al Magisterio de la Iglesia, así como la oportuna atención espiritual. De este modo, cuantos libremente lo desean, pueden adquirir un sentido cristiano de su profesión; formarse en los criterios deontológicos de las tareas que desarrollan o desempeñarán más adelante; percibir cómo en las diversas ciencias, la fe y la razón se encuentran en la unidad de la verdad; y, en general, iniciar o mejorar su vida cristiana.
  7. La conducta de los alumnos, tanto dentro como fuera del campus, deberá favorecer la vida común, el respeto a los principios de este Ideario y al honor y dignidad a las demás personas.

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3. Gobierno

  1. La Universidad de Piura, en virtud de la autonomía académica, económica, normativa y administrativa de que goza, se rige por sus propios Estatutos y reglamentos, en conformidad con las normas constitucionales y legales que le sean aplicables según su propia naturaleza jurídica, sus características y necesidades.
  2. La autonomía de que goza la Universidad de Piura implica la potestad directiva de sus órganos de gobierno; la libertad de elección de profesorado, de admisión de alumnos y de elaboración de planes de estudio y programas de investigación; y la libertad responsable en la administración económica y financiera, sin excluir el ejercicio de la potestad sancionadora, cuando sea necesario, en los términos previstos en los reglamentos.
  3. El ejercicio del gobierno en la Universidad de Piura, y en cada uno de sus Centros, se inspira siempre en los principios de la autoridad –entendida como servicio–, de la colegialidad y de la participación, según los procedimientos que establecen las reglamentaciones respectivas, las cuales se adecúan en cada momento, tanto a las características y necesidades de la propia naturaleza jurídica de la Universidad, como a la experiencia recogida.
  4. El buen gobierno de la Universidad de Piura se aboca, primordialmente, a la plena y continua vigencia de su identidad axiológica, lo cual reclama, de cuantos forman parte de la Universidad o trabajan en ella y, en especial, de las autoridades, una fidelidad esmerada a este Ideario, y una colaboración eficaz, operativa, a su buen funcionamiento, a su crecimiento y al cumplimiento de sus fines.

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