Crónica trasnochada: horas previas al inicio de las Olimpiadas Ramón Mugica 2014

Alumnos y profesores han trabajado juntos toda la noche en el armado de sus carros alegóricos. Esfuerzo, aprendizaje e integración.

Por Gerardo Cabrera.

“En las aulas nos enseñan a solucionar problemas”, dice Israel Ríos, alumno de la Facultad de Ingeniería. A lo largo del viernes, los delegados de todas las Facultades de la Universidad de Piura se preparaban para gestionar una faena tan llena en adrenalina como en laboriosidad: armar su carro alegórico durante toda la noche y tenerlo listo hoy sábado, hasta que el corso de luces, música y color llegue al estadio Miguel Grau para la inauguración de las Olimpiadas Ramón Mugica. Israel es uno de ellos.

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Carro alegórico de las Facultades de Humanidades y Ciencias de la Educación.

“La organización del carro es una prueba única, sin ensayo”, comenta Alfonso Lip, alumno delegado del carro alegórico de la Facultad de Derecho. A diferencia de los ensayos constantes de barra y drill, la puesta en escena de los carros es definitiva, eludiendo cualquier error. Por ello, todo el esfuerzo se guarda para estos últimos días, si bien el proceso ha comenzado meses atrás. “El trabajo en equipo genera una convivencia más profunda entre alumno y profesor”, expresa Melissa Llauce, docente de la Facultad de Humanidades.

El campus de la Universidad es dinámico. Los alumnos de cada Facultad entran y salen con los materiales y estructuras que conformarán los carros alegóricos; los profesores visitan los lugares de trabajo: se sientan junto a sus discípulos a pintar, dibujar o dar ideas para concluir una figura. Durante la tarde, mientras las clases terminan, todos se disponen a ayudar, de primer a quinto año; incluso hay egresados, como Leyni Guerrero, de la Facultad de Comunicación, quien comenta: “Es un sentimiento que queda por siempre”. No hay excusa.

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Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales.

Hasta que llega la noche y el tiempo apremia. La consigna es terminar de arreglar sus carros al amanecer. Los alumnos apresuran el trabajo, los encargados gestionan materiales y los profesores apoyan con sus vehículos para diligencias urgentes. Los decanos realizan su visita respectiva y aparece el café, los sanguchitos, las papitas y la gaseosa. “Han nacido nuevas amistades”, comenta Mayra Fung, delegada de carro alegórico de las facultades de Humanidades y Ciencias de la Educación.

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Facultad de Ingeniería.

Los temas de los carros alegóricos de cada Facultad toman forma. Hay optimismo y ganas de terminar todo, pero el sueño aparece lentamente. Los párpados caídos de quienes llevan horas trabajando se advierten. Se escuchan palabras de ánimo. Los vehículos se convierten en dormitorios improvisados. No obstante, la conversación apacigua el sueño y la vigilia se mantiene con las bromas y el café. La ayuda entre Facultades surge como símbolo de una competencia sana: dos alumnos de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales acompañan a comprar material a otros de Ciencias de la Educación; los de Derecho comparten café con los de Comunicación. Es una integración.

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Facultad de Derecho.

¿Cómo es que una Facultad despierta tanta pasión? Los alumnos son los protagonistas, porque han amasado una idea desde hace meses, y la noche anterior a la inauguración la ven consumándose majestuosa. “Es un sacrificio”, coinciden algunos. Es un sacrificio que tiene una recompensa: “aprender a trabajar en equipo”, expresan otros. Las Olimpiadas Ramón Mugica empiezan esta tarde, con la salida de los carros alegóricos por la puerta principal de la UDEP, mientras las barras y los bailes aguardan su presentación en el estadio Miguel Grau de Piura.

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La Facultad de Comunicación empezando la faena.

Han pasado las horas y los carros alegóricos están casi listos. Las miradas se cruzan entre los alumnos de distintas Facultades. ¿Qué sentirán? Son las seis de la mañana. Las Facultades son puntos distintos en el amanecer, y entre ellos surgen alumnos y profesores soñolientos, quienes poco a poco se animan a seguir con los detalles de sus obras entre el verdor del campus, las últimas órdenes, la satisfacción del trabajo, la expectativa, el aprendizaje, los nuevos amigos y el cántico de los chilalos y las soñas.

 

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