“La abdicación del rey contribuye a consolidar el modelo constitucional español”

Luego de la abdicación, ¿qué? El profesor visitante de la Facultad de Derecho, Luis Martínez-Pujalte, opina sobre el rol que deberían asumir los políticos españoles tras la abdicación del rey Juan Carlos, y se muestra en contra de hacer una consulta para cambiar el modelo de Estado.

Por Aldo Chávez.
L. Martínez-Pujalte
Martínez-Pujalte afirma no tenerle miedo a un posible referéndum sobre el modelo de Estado.

Antonio Luis Martínez-Pujalte es doctor en Derecho por la Universidad de Valencia y profesor titular de Filosofía del Derecho de la Universidad Miguel Hernández de Elche (España), en la que fue el primer decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Jurídicas, entre 1997 y 2000.

Paralelamente a su labor académica, también ha ocupado diversos cargos políticos. Actualmente es teniente alcalde de Coordinación, Relaciones Institucionales y Acción Social en el Ayuntamiento de Elche.

Junto a la teoría general de los derechos fundamentales, sus principales líneas de investigación están relacionadas con la calidad de la democracia, y con el Estado del Bienestar y las políticas sociales, con especial atención a las políticas de discapacidad.

Martínez-Pujalte estuvo en la Universidad de Piura dictando clases en la Maestría de Derecho Público; asimismo, brindó la charla a los alumnos: “Calidad de la democracia, participación ciudadana y sistema electoral”.

En esta entrevista expone sus puntos de vista sobre el principal tema de debate y análisis de su país: la abdicación del Rey Juan Carlos y el futuro modelo de Estado de España.

Abdicación del rey
Foto: www.hispanidad.com

 ¿Qué ha significado para España la abdicación del rey Juan Carlos?

En cierto sentido ha sido un golpe para la sociedad española. Pero diría dos cosas: la primera es que me parece que ha sido una decisión oportuna porque contribuye a la estabilidad de las instituciones y a consolidar nuestro modelo constitucional español.

Por otro lado, ha sido un gesto de generosidad y desprendimiento por parte del rey Juan Carlos, a quien le debemos ser el principal impulsor de España a la democracia. Creo que le debemos agradecer este gesto porque ha entendido que lo mejor para el país era que dejase la jefatura a su hijo. Ha sido un ejemplo para todos los españoles.

¿Se debe hablar de continuidad o de nueva etapa de la monarquía?

Se debe hablar de ambas cosas a la vez. Es evidente que se abre una nueva etapa en el país: es el monarca que hizo una transición democrática y que ha estado al mando 39 años deja la jefatura y se la entrega a una persona de otra generación, más joven que él.

En esta nueva etapa hay retos distintos de los que existían hace 40 años y tenemos que enfrentarnos a ellos haciendo compatible la audacia para emprender los cambios necesarios con la continuidad y la estabilidad institucional.

Martínez-Pujalte
Para el especialista, Felipe VI es el idóneo para fortalecer la monarquía en el futuro.

¿Es Felipe VI el adecuado para darle un impulso a la monarquía?

Es el indicado pues tiene tres cosas: ha recibido una preparación académica y profesional de primer nivel y no se ha escatimado esfuerzo en eso.

En segundo lugar, desde que cumplió la mayoría de edad y juró la Constitución, ha ido adquiriendo mayores responsabilidades: realizó numerosos viajes nacionales e internacionales y ha ido asumiendo tareas propias del príncipe; en resumen, ha tenido mucha experiencia y dedicación durante todos estos años.

En tercer lugar, creo que ha aprendido muy bien el ejemplo de su padre. Ha vivido de cerca muchas situaciones y tareas propias de la jefatura, y eso es muy valioso.

¿Cómo deben tomar este anuncio los políticos españoles?

Creo que los principales partidos políticos españoles, el Partido Popular y el Partido Socialista, han manifestado su apoyo al nuevo rey. Efectivamente, como dice un refrán, “el rey reina pero no gobierna”; al rey no le corresponde en el sistema constitucional español tomar las decisiones políticas concretas; pero sí puede, a través de sus mensajes y contactos informales con los representantes de los distintos estamentos de la vida social, ejercer una tarea de liderazgo moral, que es muy importante.

Hemos visto protestas de ciudadanos y de algunos partidos, quienes han pedido el fin de la monarquía. ¿Es el momento de pedir una consulta popular sobre el modelo de Estado?

Creo que no hace ninguna falta porque ya lo hicimos en el año 58, cuando se aprobó la Constitución, y esta fue ampliamente votada por los españoles. Sin embargo, particularmente no le tengo ningún miedo a un referéndum; es decir, si fuese oportuno en algún momento realizar una consulta, estoy seguro que reflejaría una voluntad ampliamente mayoritaria a favor de la monarquía.

Es verdad que existen personas en España que están en una posición contraria, pero es minoritario. No hay que tener miedo, cada país tiene el régimen político que mejor le funcione. Lo cierto es que en España, las dos experiencias republicanas han sido experiencias traumáticas, y a lo largo de la historia de España se ha demostrado que la monarquía ha sido un elemento que ha favorecido la cohesión y la estabilidad.

Eso no quiere decir que la monarquía sea mejor que la república, ni al revés, lo que creo es que todas las opiniones son legítimas y se puede optar por el sistema político que se quiera. La democracia está garantizada aunque la jefatura del Estado no sea electiva, y hay muchas democracias que tienen una monarquía en Europa.

Creo que la experiencia histórica concreta de nuestro país demuestra que ha funcionado mejor la monarquía que la república, por lo tanto,  yo no veo que este sea un momento oportuno para iniciar una experiencia en otra línea.

 

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