ARTÍCULO DE OPINIÓN

Aprendamos a respetar las diferencias

Aprovechemos la curiosidad innata de los niños para hablar con ellos sobre estereotipos y discriminación. Tarde o temprano serán testigos de actitudes negativas hacia los demás en libros, películas o en situaciones reales.

Por Jaime Ancajima, el en Diario El Tiempo.
Fuente: Freepik

Cuando uno tiene el gran privilegio y bendición de viajar, no solo en su propio país, sino a otros países y continentes, tiene la maravillosa oportunidad de conocer nuevas culturas, idiomas, comida y mucho más. Esto, indudablemente, abre nuestra mente y ojos a nuevas realidades que nos llevan a valorar y respetar lo nuestro y lo ajeno.

En un mundo tan globalizado, como en el cual vivimos hoy, se hace necesario enseñar, desde casa y en los colegios, el respeto a las diferencias de origen, de cultura, religión, pensamiento, e incluso, de capacidades diferentes para así evitar cualquier clase de intolerancia, irrespeto, discriminación y prejuicios.

Los niños no nacen con prejuicios o discriminación, ni le dan importancia a las diferencias de nacionalidad, color de piel o idioma; a ellos solos les interesa el lenguaje universal de los juegos. Desafortunadamente, con el tiempo van adquiriendo prejuicios a partir de lo que observan en su entorno e, igual que los valores, estos se transmiten de padres a hijos. Por eso, es tan importante para padres, profesores y la sociedad en su conjunto, ayudar a los niños, los futuros ciudadanos de nuestros países, a tener una mente abierta, enseñándoles con el buen ejemplo.

El portal “Educo”, en uno de sus artículos, nos da los siguientes consejos para desarrollar en nuestros niños el respeto y la tolerancia a las diferencias. Desarrollar en ellos actitudes que no discriminen pues son muy conscientes de lo que nos escuchan decir y nos ven hacer; y saben distinguir cuándo mentimos, nos sentimos incómodos y cuándo lo que decimos y lo que hacemos se contradicen.

Es importante ser un modelo positivo para seguir, ya que los niños imitan a sus padres. Su modo de ver el mundo y de interactuar en él depende de cómo lo hagan ellos. Ser conscientes y respetar las diferencias que hay entre todos los miembros de la familia es el primer paso. Revisemos cuál es nuestra actitud hacia la diversidad y corrijamos si tenemos estereotipos aprendidos.

Aprovechemos la curiosidad innata de los niños para hablar con ellos sobre estereotipos y discriminación. Tarde o temprano serán testigos de actitudes negativas hacia los demás en libros, películas o en situaciones reales de la vida; y, contestémosles sus preguntas de manera respetuosa y honesta.

Finalmente, recordemos que los niños con una autoestima saludable se valoran y se respetan, y es más probable que traten a los demás de la misma manera. Los niños que no se sienten cómodos siendo quienes son tienden a tratar mal a los demás.

Este es un artículo de opinión. Las ideas y opiniones expresadas en él son de responsabilidad del autor.

Próximamente


SUSCRÍBETE A DESDE EL CAMPUS


Conoce los Términos de uso de datos de la Universidad de Piura.

Comparte

Desde UDEP Hoy

Esta entrada fue publicada en UDEP Hoy en la sección Familia, Gente, Opinión, Prensa y etiquetada con , , , . Guarda el enlace.