Arriendos de útero ¿soluciones o dramas?

(Piura).- Sobre este polémico tema conversamos con el Dr. Hernán Corral, experto de la Universidad de Los Andes, Chile, quien dictó clases en la Facultad de Derecho de la Universidad de Piura.

(Piura).- En un momento de ‘emotividad’ quizá parezca justo que un matrimonio infértil recurra a la fecundación in vitro o al  arriendo de útero para ‘realizarse’. Sin embargo, hay mucho más en juego. Esto  va desde la cosificación de la persona que arrienda, la negación de los derechos a la propia identidad de los niños, hasta la muerte de los embriones (niños no nacidos) que son ‘desechados’ en el camino hasta conseguir el ‘producto idóneo’.  Sobre este polémico tema conversamos con el Dr. Hernán Corral Talciani, experto de la Universidad de Los Andes, Chile. Él llegó a  dictar clases en pre y posgrado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Piura.

Una primera idea bulle en mí. Trato de imaginar que arriendo mi útero y durante 9 meses llevo en mi vientre a un bebé ajeno. Siento los malestares propios del embarazo, la satisfacción y alegría que produce su primera ‘patadita’, me angustio pensando si nacerá sanito/a, qué será, e instintivamente, seguro toco mi panza y noto que ‘mi bebé’ va creciendo; y pido a  Dios que nazca bien. Quizá hasta sueñe con su carita. Luego, la pesadilla. No debo pensar, no debo apegarme, el bebé no es mío, no debo quererlo, es mi trabajo, me pagan por llevarlo dentro… Y, eso,  todo lo que yo sienta, mis contradicciones, mis penas, angustias y alegrías, formarán, indudablemente parte de la vida futura de aquella criatura. ¿Alguien puede afirmar que no será así?

¿Qué opina doctor Corral?

Efectivamente, lo que se pide a las madres que arriendan su útero es que no se apeguen afectivamente al niño/a. Contradictoriamente, al mismo tiempo, las leyes les exigen que  lo cuiden, que lo protejan, que no hagan nada que ponga en riesgo su vida y que lo traten como si fuese propio.  Esto es algo realmente muy duro. En el fondo es una forma de explotación de la mujer.

¿Se sabe hasta qué punto han sido afectado los niños nacidos de esta forma, porque estas prácticas ya llevan más de 20 años, no?

La literatura sobre esto es muy escasa y discutible -en cuanto a su rigor científico- porque normalmente hay intereses psicológicos e ideológicos detrás. También depende mucho de la muestra que se estudie. El problema es que se conocen solo los casos célebres, pero la mayoría se practica en reserva, por lo que no se puede estudiar en forma rigurosa qué efectos psicológicos han producido en los niños concebidos mediante éstas técnicas. Sin embargo, si  con el maltrato infantil el niño sufre tantos traumas se podría presumir que si un niño descubre que ha sido concebido y tratado como un producto, eso le afectaría aún más.

A veces, parece razonable  el derecho de un matrimonio a tener su ‘propio hijo’…

El arriendo de úteros normalmente no sirve para que el niño tenga los caracteres genéticos de ambos padres, porque normalmente también hay una donación de óvulos: sea de la misma gestante, de la que arrienda su útero o de una tercera donante, porque por lo general la madre que encarga no tiene óvulos utilizables para la gestación. Entonces, tampoco es una alternativa. El niño no necesariamente se parecerá a la madre, al padre sí.

¿Problema de infertilidad o egoísmo?

“Al comienzo, la maternidad de vientre de alquiler se planteó para matrimonios que tenían problemas de infertilidad. Hoy se está dando para parejas en las que las mujeres aunque pueden no quieren someterse a las molestias y gravámenes de un embarazo, por razones laborales, sicológicas, estéticas etc.  Luego, empiezan los casos de parejas del mismo sexo que quieren tener un hijo con este método. Hoy, incluso, se ha constituido en moda -entre algunas celebridades- recurrir al arriendo de útero de una mujer anónima, para que una pareja del mismo sexo tenga un hijo.

Una última forma que se está dando es la de un hombre o una mujer sola que quieren tener un hijo. Parece que se quiere ser padre ‘en exclusiva’ sin que haya una mujer que pueda asumir el rol materno, es una forma de vedarle al niño la posibilidad de tener, aunque sea legalmente, una madre; él es el único progenitor con derechos sobre ese niño”.

¿Qué derechos del niño vulnera el arriendo de úteros?

Con estas técnicas se considera que un niño es un producto, una cosa, un bien. Quienes arriendan se creen con derecho a la compra, a adquirir un bebé. No se cuestionan cuáles son los derechos del concebido pues lo han cosificado y las cosas no tienen derechos. Se vulneran derechos tanto de la madre como del hijo. A la mujer se le considera máquina de gestación; como proveedora o incubadora como si no tuviera emociones ni sintiera la relación de afectividad con la criatura que está gestando, esa madre es madre de alguna manera… Por eso han llegado a los tribunales casos de madres que no quieren entregar al niño, no quieren abandonarlo. No se tienen en cuenta las necesidades emocionales, psicológicas de ese niño, que tiene derecho a ser concebido en un hogar con padre y madre.

¿Qué derechos podría reclamar ese niño o niña, si pudiera hablar?

El principal, es un criterio clave del artículo 3ro de la Convención de los derechos del niño, aludido en cualquier proceso  judicial, administrativo siempre que intervengan adultos y niños: el interés que se considera superior es el del niño. Con lo del vientre de alquiler el interés del niño no solo no es superior sino que es invalidado, no se tiene en cuenta para nada, de lo contrario, se tendría que prohibir el arriendo de úteros.

Además, se vulnera el derecho a la vida de ‘sus hermanos’. En todas estas técnicas de reproducción asistida las estadísticas más optimistas dicen que hay una eficacia del 15 al 20%. Muchos embriones se pierden: mueren en el camino o  se les ‘desecha’ porque se les supone no viables o con problemas o malformaciones o enfermedades. Allí también hay vulneración de los derechos del niño discapacitado, aunque esté recién concebido. También se pone en peligro su integridad física ya que por lo general se implantan, por lo menos, 2 ó 3 embriones, y estos embarazos múltiples no solo son riesgosos para la madre sino también para los niños.

¿Hay abortos voluntarios o exigidos  también?

Hay ciertas legislaciones, en países que admiten el arriendo de útero, que contemplan en el contrato de arriendo que la madre encargante puede exigir a la gestante que aborte al niño si lo ve con defecto congénito o si ya no se quiere tener al niño. Todo ello vulnera el derecho a la vida e integridad física.

También se vulnera su derecho a la identidad y a conocer la identidad de su padre biológico y a tener unidad de padres biológicos, porque lo que se hace con este arriendo es disociar los vínculos parentales porque la madre gestante es madre de alguna manera y la dueña del óvulo también es madre y la que encarga asume la responsabilidad, en este caso el niño aparece con 3 posibles madres y hasta con 2 padres, si el esperma es de otra persona. La convención del niño dice que el niño tiene el derecho, en la medida de lo posible, el derecho a conocer la identidad de su padre y de su madre, por tanto el niño tiene derecho a tener un padre y una madre.

¿En qué países se está permitiendo abiertamente el tema de arrendamiento de útero?

Las legislaciones son bastantes disímiles; en algunos países como Francia, España, Alemania y otros de Europa está absolutamente prohibido el arriendo de úteros.  En algunas está prohibido hacerlo con fines de lucro y lo permiten con un fin altruista (sin recibir dinero a cambio), aunque esto también se presta para abusos, pues se da dinero a cuenta de gastos u otros motivos hace muy difícil distinguir cuándo es una remuneración y cuándo es reembolso de gastos. Existen otros países en donde está permitido, como en Estados Unidos; el estado más permisivo es el California. En algunos sitios se está pensando en fomentar el ‘turismo de la fertilidad’ porque hay mujeres muy pobres que están dispuestas a ganar dinero de esta forma. En la India y Ucrania, también en algunos países de África, se están promocionando el alquiler de útero.

Si en su momento dijimos no al tráfico de niños, también deberíamos preocuparnos por este tráfico de niños gestados en vientre ajeno.

Esto está al alcance de gente que tiene muchísimo dinero…. ¿qué intereses se mueven?

Es un negocio lucrativo al que acceden quienes tienen mayores ingresos, como casi siempre sucede, quienes tienen mayores ingresos y puede optar por abusar de los más débiles. Además, el niño no conoce su identidad biológica y si algún día quiere saber quién es su madre también se le niega ese derecho. Creo que aquí hay un claro abuso en contra de los más desvalidos y más pobres.

La adopción: una muy buena alternativa

Dr. Corral, ¿qué alternativas hay entonces para la infertilidad dentro del matrimonio?

La alternativa legal ya existe: la adopción. Hay muchos niños que están esperando padres. En todo caso, si se quiere que el niño tenga la información genética de ambos progenitores, esa aspiración es un fin que se puede apoyar efectivamente con tratamientos –hay varios tipos- que permiten mejorar la fertilidad. Si no se logra, habría que preguntarse: ¿un fin bueno justifica el uso de un medio equivocado?  Aunque la aspiración sea legítima si para llegar a ella se vulnera o anulan derechos del niño, yo creo que ningún buen padre o madre optaría por sus propios intereses perjudicando los de su hijo o hija. Los padres pueden renunciar generosamente a esa aspiración de ser los padres biológicos para darles la paternidad a hijos abandonados, que necesitan una familia.

Yo conozco, y quizá muchas de ustedes también, a padres  absolutamente felices que se identifican completamente con sus hijos adoptivos. La paternidad y maternidad les ha llevado a entregar lo mejor de sí a esa criatura que se les ha confiado.

Pero, en muchos países, incluido el nuestro, el proceso de adopción es largo, oneroso…

El tema no es fácil. No se trata de simplificarlo porque sí, porque también en la adopción pueden darse abusos y hay que proteger a los infantes del tráfico de niños, de la pedofilia (puede usarse la adopción para abuso de menores). Frente a todos esos peligros todos los países han adoptado muchas medidas de precaución con las cuales se han incrementado los resguardos, trámites, medidas y trabas para la adopción. Lo peor de todo es que mientras más grande sea el niño menos posibilidad de ser adoptado tiene. Cuando se retarda la adopción no solo se perjudica a los posibles adoptantes sino también al niño que tendrá menos posibilidades de tener un hogar.

¿Qué hacer?

Se deberían poner más recursos para los servicios de agencias estatales de tramitación de padres adoptivos, para que haya suficiente velocidad y mayor eficiencia en la evaluación de la idoneidad de los padres adoptivos de modo que, en 6 meses como máximo, se pueda tener al menor bajo guardia y si durante el tiempo de observación se revela que esa custodia es saludable para el niño se decide la adopción. Un año es razonable… y evita otros trámites irregulares y hasta el tráfico o secuestro  de niños.

A la larga, se ahorrarían muchos de los gastos que se tendría que hacer después el Estado para atender a niños abandonados, que están en hogares infantiles y que devienen luego en personas anti sistema con problemas de violencia, drogas etc. Eso significaría, en definitiva un ahorro en el futuro aunque sea un gasto hoy.