Diabetes: la epidemia del siglo 21

Por Luis Zevillanos Bermúdez

Es conocida  la preocupación que existe  por el aumento en los casos de  diabetes mellitus a nivel mundial, no solo en pacientes que viven en países industrializados, sino  que por efecto de la globalización, también  se da en países de menor  desarrollo.

La diabetes es, básicamente, una enfermedad por la cual una persona  no puede mantener adecuadamente los niveles normales de glucosa (azúcar), debido a  una  poca secreción o resistencia  a la acción de insulina, sustancia necesaria para que la glucosa ingrese a las células, y pueda ser utilizada como fuente de energía.

La poca secreción de insulina provoca  que el azúcar  se eleve en la sangre y  ocasione  los  síntomas  ya conocidos: mucha sed y apetito, muchas ganas de orinar, entre otros. Con el tiempo  aparecen las  complicaciones  crónicas  tan temidas como la neuropatía, nefropatía y retinopatía diabéticas, que provocarán  amputaciones por pie diabético,  insuficiencia renal y ceguera, respectivamente.

Diabetes más frecuente
En nuestro medio,  la diabetes  más frecuente es la de tipo  2 (99% de los casos).  Se da cuando la grasa, el hígado y las células musculares, normalmente, no responden o presentan resistencia a la insulina. Como resultado, el azúcar de la sangre no entra en las células. Cuando esto sucede, se acumulan niveles anormalmente altos de azúcar en la sangre dando lugar a la hiperglucemia. Por lo general, este tipo de diabetes se desarrolla lentamente con el tiempo. La mayoría de las personas que la padecen tienen sobrepeso en el momento del diagnóstico; esto porque el aumento de la grasa dificulta que el cuerpo use la insulina de la manera correcta.

La diabetes tipo 2 se presenta generalmente en la adultez, en personas con sobrepeso  u obesidad, con algún antecedente familiar de diabetes. Inicialmente, quien la padece responden bien a la dieta, al ejercicio y a los antidiabéticos  orales. Aunque este patrón se  está alterando  y se está incrementando el número de adolescentes y niños  que sufren esta enfermedad.

Piura en el 2do. lugar
Nuestra ciudad ocupa el segundo lugar, en cuanto a pacientes con diabetes. Quizá sea porque existe una predisposición genética para desarrollar Diabetes; lo más probable es  sea porque en Piura tenemos enraizados malos hábitos de alimentación y mucho sedentarismo.  Hablando  en fácil: se come muy rico pero  inadecuadamente, existe mucha carga de carbohidratos  (harinas, azúcares) y consumo de muy pocas  verduras.

Por otro lado,  la actividad física es muy poca.  Con el pretexto del calor agobiante  casi nadie  camina; lo recomendable es caminar de 30 a 40 minutos, 3 o 4 veces por semana.

¿Cómo ahuyentar a la diabetes?
Cuidándonos. Debemos modificar nuestros hábitos de alimentación y dejar de lado algunas de las comidas que nos ofrecen los grandes centros comerciales: pizzas, pollo a la brasa, hamburguesas y otras que, aunque son muy sabrosas,  tienen muchas grasas y demasiadas calorías. Hay que procurar una dieta saludable; esto es: ingerir cantidades  adecuadas de proteínas,  grasas y carbohidratos, nutrientes que encontramos en las verduras  frutas, carnes   y lácteos.

En el caso de los escolares, las mamás o papás, según sea el caos, deben darse un tiempo para preparar loncheras  nutritivas y dejar de lado los jugos en caja,  golosinas, etc. Una  lonchera  saludable  debe contener: un refresco o infusión + una fruta, un pan pequeño con queso fresco o huevo duro.

Los niños deben comer  de todo,  leche, queso, huevo, carnes rojas y blancas, verduras y frutas en proporciones adecuadas a su edad.  Recuerde, no por darles  más cantidad de alimento se les está  nutriendo mejor;  además, la obesidad también es  producto de una mala nutrición.

Un requisito vital
Hacer ejercicio en forma regular es importante para todas las personas, especialmente, para las que padecen diabetes. El ejercicio, que hace que su corazón palpite más rápido y usted respire más a prisa, ayuda a bajar el nivel de azúcar en la sangre sin medicamentos y a quemar el exceso de calorías y grasa, de manera que usted pueda controlar el peso.

Los  ejercicios que dan mejores resultados son los de tipo aeróbico: caminar, correr, nadar, montar bicicleta, saltar soga, bailar. Todos aquellos que impliquen movimiento oxigenan mejor nuestro cuerpo.

El ejercicio puede ayudar a la salud, mejorando el flujo sanguíneo y la presión arterial; asimismo, aumenta el nivel de energía del cuerpo, baja la tensión y mejora la capacidad para manejar el estrés.

Médico Endocrinólogo.

Policlínico Universitario.

Universidad de Piura.

Artículo publicado en el suplemento SEMANA, diario El Tiempo, domingo 13 de noviembre de 2011.