22

May

2012

Docente de la UDEP inaugura Cátedra Vargas Llosa

(Piura).- “Mario Vargas Llosa y el dejo piurano” fue la ponencia que tuvo a cargo del Dr. Carlos Arrizabalaga, docente de la Facultad de Humanidades de la UDEP. La actividad se desarrolla en la UNP.

Por Carlos Arrizabalaga. 22 mayo, 2012.

(Piura).- “Mario Vargas Llosa y el dejo piurano” fue la ponencia con la que se inauguró la “Cátedra Vargas Llosa”, promovida por la Facultad de Educación de Universidad Nacional de Piura (UNP). La exposición estuvo a cargo del Dr. Carlos Arrizabalaga, docente de la Facultad de Humanidades de la Universidad de Piura, quien inició está cátedra en la que se tratará –en sesiones bimensuales–la vida y obra del Nobel peruano.

Para Arrizabalaga Lizárraga, los piuranismos en la obra de Vargas Llosa cobran especial importancia y son un gran reto para quienes traducen las obras del Nobel peruano. “Así, no nos debe extrañar que el señor Albert Bensoussan, quien viene traduciendo al francés las obras de Vargas Llosa desde hace más de cuarenta años, confesaba una vez, en un encuentro celebrado en Nueva Zelanda, que sin la ayuda del Breve diccionario folclórico piurano de Esteban Puig no habría podido traducir al francés muchas obras de Vargas Llosa”, señaló el lingüista.

Además, el experto refirió que la inclusión de piuranismos en la obra del novelista peruano, en una época de convulsiones políticas, tanto de conservadores como radicales, fue motivo de grandes discusiones. Sin embargo, afirma Arrizabalaga, citando a Julio Ramón Ribeyro, “… una de las grandes innovaciones y contribuciones de la literatura hispanoamericana a la literatura en lengua española era que los escritores latinoamericanos habían utilizado su norma lingüística, su propia manera de hablar”.

El docente de la UDEP concluye que en la literatura se pueden utilizar todas las figuras y todos los estilos de lenguaje que quieras y que el uso de un lenguaje castizo no asegura que sea una buena obra.

Ni peores ni mejores
Según el Dr. Arrizabalaga, en la obra de Vargas Llosa, “los piuranismos no son abundantes pero resultan muy característicos: algarrobo, algarrobina, médano, piqueo, seco de chabelo, cascarones, gua, churre, clarito, tondero o piajeno”. Para el docente, no es mejor la literatura que desborda lo provinciano que la que elabora un poema o una novela con pronunciación y las palabras de la expresión popular.

Con el tiempo, Mario Vargas Llosa caería en cuenta de que algunas “palabras resultarían incomprensibles y necesitarían de una conveniente explicación”; por ejemplo, “en La Casa Verde, aunque es más notoria en otras obras, tampoco se muestra de manera extensiva, sino intensiva. De ese modo utiliza no más de diez o doce términos inconfundiblemente locales con insistencia, pero evitando añadir otro más que podrían tal vez confundir al lector, ni distraerlo en un mero afán folclórico”.

El dato

 

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