A propósito del aniversario patrio

Con motivo del  aniversario patrio y del reciente mensaje presidencial, comentaremos dos aspectos resaltantes de lo que va de la gestión del presidente Humala. El primero: por fin un gobierno decide –a pesar del costo político que pueda tener– promulgar y defender la Ley del Servicio Civil, que beneficiará a más de medio millón de trabajadores públicos, pues podrán acceder a diferentes beneficios laborales; será de aceptación voluntaria y no implicará despidos masivos.

La idea de que para mejorar el aparato estatal se debía despedir trabajadores, quedó atrás. Ahora “se es consciente de que la mejora del Estado pasa por capacitar a los trabajadores y darles una mejor escala remunerativa basada en la meritocracia”, como ha dicho el Presidente. Existen recursos para promocionar y difundir los alcances y beneficios de esta ley. También hay S/. 3400 millones para capacitar a quienes accedan a este nuevo sistema laboral. Por tanto, es una ley cuyo objetivo es la mejora de la gestión pública y, por ende, de los servicios públicos. Asimismo, para trabajar en el reglamento se contará con una mesa de diálogo permanente con los gremios sindicales, a fin de recibir sus aportes y despejar todas las dudas sobre esta Ley.

Un segundo aspecto de este Gobierno es que trata de garantizar la seguridad de las inversiones. Sabemos que sin ellas no hay empleo ni crecimiento ni mejora social. El Perú ha triplicado su producción nacional, se ha creado riqueza que se traduce en mayores y mejores obras de infraestructura (carreteras, colegios, centros de salud,…). Es decir, y pese a la crisis internacional, nuestro país sigue en crecimiento (aunque quizá no con el mismo ritmo de años anteriores).

Además, se  ha informado que hay más de 2500 millones de dólares en proyectos adjudicados, en el primer semestre del 2013; y se anuncia una inversión de  15 000 millones de dólares para el 2014. Sin embargo, para consolidar este crecimiento se requiere del trabajo conjunto, confianza para la inversión del sector privado y un Estado moderno y eficiente que facilite las reformas, sobre todo, en sectores tan esenciales como los de Salud y Educación.