“No deben permitir violencia en las aulas”

Milagros Ramos, docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de la UDEP, explica algunas de las razones que generan estos comportamientos violentos.

Milagros R. ¿Por qué se está dando un aumento de agresividad entre los escolares?
Faltan modelos de conducta que favorezcan otro tipo de relaciones; o los que existen no son los más populares. Los niños observan modelos violentos en el contexto donde se desenvuelven: hogar, escuela, calle. También en los medios: los diarios, el cine y los programas de televisión. En esta, incluso se presenta (a través de series ‘familiares’) a niños con conductas violentas, como si fueran ‘normales’ y propias de cualquier infante; ello, definitivamente, contribuye a que la agresividad, sobre todo verbal,  incremente.

Muchos enfrentamientos suceden en plena clase, ¿cómo actuar ante esta situación?No es lo mismo prevenir que corregir. Lo primero, aparentemente, es más sencillo, pues la conducta violenta aún no se manifiesta. Sin embargo, frente la agresividad exteriorizada, el docente debe controlar la situación de inmediato y, posteriormente, trabajar solo con el agresor, víctima e involucrados. En estos casos, la sola presencia del maestro es insuficiente; necesitará: especialistas que ayuden a corregir conductas y del trabajo integrado con miembros de la comunidad educativa (directivos, profesores y personal de apoyo) y padres de familia. Las escuelas deben brindar seguridad a sus alumnos, sin permitir la violencia.

¿Los maestros reciben orientación suficiente para enfrentar este problema?
Algunos más que otros. No obstante, sienten que este problema merece mucha atención y quieren capacitarse. El plan de estudios de nuestra carrera de Educación incluye asignaturas (como Orientación educativa y Práctica profesional) que forman a los futuros docentes,  en temas referidos al comportamiento de estudiantes, dándoles pautas para actuar. El trabajo es continuo y tiene mejores resultados si se realiza sobre el conocimiento real de la situación.

Y los padres de familia, ¿no son los responsables del comportamiento de sus hijos? Ellos son los primeros responsables de la formación de sus hijos; por ello, deben trabajar junto al centro educativo en la tarea de formar personas con valores, íntegras (esto no está ocurriendo). La familia y el colegio deben perseguir los mismos intereses: la formación integral de los estudiantes.

¿Qué medidas debería considerar el Minedu para disminuir los índices de violencia?Todo organismo interesado en la Educación debe tener en cuenta que cualquier problemática necesita de soluciones reales e inmediatas. Se debe empezar por concientizar a las familias y, posteriormente –desde las escuelas– a la comunidad. El trabajo debe estar integrado para que la formación recibida se transforme en un estilo de vida para el alumno: dentro y fuera de la casa y de la escuela; con presencia o ausencia de los padres, del docente o director. Para ello, los perfiles de estos deben transmitir verdadera autoridad al estudiante y a la comunidad. El Estado debe resguardar la auténtica labor y autoridad de los progenitores y profesores.

Una reflexión final sobre la problemática…
La violencia contra niños de cualquier edad es un atentado contra sus derechos y tiene consecuencias destructoras a corto y largo plazo para ellos y para la sociedad. Por ello, es necesario mejorar la educación y formar a los escolares, desde muy pequeños, en hábitos y virtudes, de modo que actúen mejor frente a cualquier hecho. Además, hay que darles la posibilidad de interactuar con verdaderos modelos humanos, de quienes aprendan qué deben hacer o evitar. Estos primeros modelos son sus padres y maestros, quienes deberían ser idóneos para desempeñar su función.

Milagros Ramos