Perú: tierra de tradiciones y contradicciones

La española Marta Mensa, docente de la Facultad de Humanidades, expresa su opinión sobre el Perú, tras diez años de vivir en este país.

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Fuente: Robyn Jay

Tener una única opinión del Perú es complicado, más que nada porque no existe un único Perú. Llevo diez años conociendo el Perú y puedo decir que todos los días me sorprende. Al no ser peruana la gente me pregunta habitualmente ¿qué se siente al vivir en el Perú? Solo existe una única respuesta: depende del día. He aprendido con los años que el concepto de “hogar” es muy relativo. Hogar no tiene nada que ver con las posesiones físicas y materiales que uno tiene, sino sentir paz y seguridad.

Lo que más me sorprende del Perú es la tierra. Aquí la tierra es fértil, a lo mejor plantas una semilla y de ella te nacen tres tipos de productos diferentes. Cuando voy a España añoro la papaya; la maracuyá; la chirimoya; la granadilla, etc.  Nosotros solo tenemos lo típico: naranja, manzana, pera y una única variedad de plátanos. La sierra es maravillosa, aún me estoy recuperando de la impresión que me llevé de mi viaje a Tarma. El contraste de climas es sorprendente: Tarma tiene un clima serrano de frío duro, pero de repente cruzas un túnel y estas en un clima tropical rodeado de palmeras y selva como es San Ramón o La Merced.

En Europa lo tradicional ha desaparecido, ahora ya está todo pre cocinado; pre elaborado; pre construido, pre determinado, se vive la generación “pre”. Aquí en cambio aún encuentras gente que cocina con ollas de barro; con fuego (sin gas ni electricidad) o que utiliza las espinas de un pez como batidora. La gente se recursea. No despilfarra nada y aprovecha lo que la naturaleza le brinda. Esto lo vi con mis propios ojos en Amantaní, una de las islas del Titicaca cuando hice turismo vivencial.

Por otro lado, existe el lado oscuro de Perú. Los únicos responsables son los ciudadanos. Hay cosas que suceden en el Perú que no soy capaz de comprender. Por ejemplo, el peruano es muy patriota, sin embargo es capaz de ensuciar su ciudad; tirar un papel en el suelo; contaminar las calles. Yo me pregunto, si tanto estimas a tu patria porqué no la cuidas. Sé que existe buena gente, pero en general hay mucha ignorancia  tanto del rico, que es prepotente, como del pobre que no tiene educación.

Otros de los aspectos negativos del Perú es la política. Aunque hoy en día existe una desconfianza mundial de los ciudadanos hacia sus políticos. La corrupción existe tanto en Perú como en España; como en los Estados Unidos. Pero ahora el congreso peruano da pena, parece un circo.  Me gustaría preguntarles a los congresistas qué entienden por política, porque confunden la oratoria por el espectáculo.

Por ello, son ustedes los peruanos quienes tienen la ardua tarea de cambiar este hermoso país, de hacer un Perú grande, poseen los recursos necesarios para lograrlo,  solo necesitan llenarse de valor y tener el coraje suficiente para lograr el gran cambio y de este modo alcanzar el progreso.