¿Querer o amar?

Por Lic. Paola Celi Arellano

“¡Qué bonito es amar, qué bonito es querer, pero aún es más bonito cuando se sabe corresponder!”. Esta expresión de Ricardo Arjona nos lleva a preguntarnos si  “amar” y “querer” son sinónimos.

La lingüista Ivonne Bordelois, en su libro Etimología de las pasiones (2005), señala que “querer” proviene del latín “quaerere”, que significa originalmente ‘desear, tener, buscar’; es decir, tiene un matiz de posesión. En cambio, la palabra “amar” (del latín amãre) se refiere a la entrega absoluta y el  sacrificio.

Estos significados etimológicos coinciden con el orden en el que aparecen las distintas acepciones de ambas palabras en el Diccionario de la Real Academia Española (2001). En este, el primer significado de “querer” es ‘desear o apetecer’ (matiz de posesión que coincide con lo señalado por Bordelois), el segundo es ‘amar, tener cariño, voluntad o inclinación a alguien o algo’; las demás acepciones se alejan de la relación con la palabra “amar”.

“Amar” se define, más bien, como ‘tener amor a alguien o algo’; a su vez “amor”, significa, entre otras cosas, ‘sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser’.

Ciertamente podemos afirmar que entre ambos verbos existen diferencias semánticas. En la oración: “Quiero un chocolate”, (con el significado de ‘apetecer’)  no se puede reemplazar “quiero” por “amo”. Aunque “querer” coincide con el significado de “amar” en una de sus acepciones: ‘amar a alguien o algo‘. Cabe resaltar que, partiendo de la etimología de ambas palabras, es “amar” la que originalmente significa un sentimiento noble hacia el otro.  Tal vez esto explique el significado en desuso de “amar” como “desear”.

En conclusión, “querer” y “amar” pueden usarse como sinónimos solo cuando se refieren a las relaciones interpersonales, es decir, son sinónimos contextuales (palabras que tienen un mismo o muy parecido significado en determinadas situaciones comunicativas); por ejemplo, en las oraciones: “Amo a mis hijos” y “Quiero a mis hijos”; “amo” y “quiero” tienen igual significado. Del mismo modo en “Te amo” y  “Te quiero”, aunque para  gran parte de los hablantes, “amar”  sea un término más “intenso” que “querer”. Por todo lo dicho,  este 14 de febrero podemos decir “te amo” o “te quiero”, sabiendo que en este contexto, “amar” y “querer” son sinónimos.

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