Un espectáculo llamado fútbol

Muchas acciones de marketing se encaminan a satisfacer la demanda del espectáculo del fútbol profesional. A continuación un análisis sobre el tema.

Lionel Messi

El fútbol es pasión, pero también un factor económico de primer orden. Y el marketing lo sabe. Este deporte supera las fronteras de la práctica deportiva y adopta diversas dimensiones: espectáculo, negocio, culto, fenómeno social, etc. Es por todo ello que muchas acciones de marketing se encaminan a satisfacer la demanda del espectáculo del fútbol profesional. Y es que los aficionados al fútbol, además de apasionados del deporte, comprometidos con sus colores y entusiastas del espectáculo, son consumidores de productos y servicios de muy variada índole. Por ello, el marketing aplicado al fútbol acoge todas las formas de comercialización de productos y servicios relacionados al consumo de este deporte.

Alguna vez te habrás preguntado ¿qué hace que todo el mundo se paralice cuando hay un partido importante en la liga española? La respuesta es simple, un marketing exitoso. Claro está, implementado en torno a marcas que representan equipos como el Real Madrid o el Barcelona. Y es que se ha creado (y sostenido) la imagen de que el fútbol español es el mejor del mundo. Con ello, se ha hecho que los jugadores de esa liga se conviertan, más que en jugadores excepcionales, en productos fantásticos, todo ello gracias a una maquinaria comercial que se dedica a destacar a sus mejores exponentes, haciéndolos valiosos deportiva y comercialmente. En definitiva, un marketing donde Lionel Messi y Cristiano Ronaldo (CR7 desde que el marketing entro en su vida) encabezan la lista.

Es evidente que la creación de marcas requiere dinero, tiempo y esfuerzo. Sin embargo la inversión trae consecuencias como las que podemos ver en las principales ligas del mundo. Descendiendo un poco, podemos apreciar como se han adaptado productos a toda clase de consumidores y con ello han conseguido cautivar estratégicamente a diversos sectores. Tan buena es la fórmula, que actualmente los segmentos de público objetivo no solo se limitan al fanático hombre adulto, sino también jóvenes, niños y mujeres de todo el mundo. Una consecuencia inmediata de ello es que los jugadores hayan dejado de ser aquellos hombres rudos de antaño, para convertirse en cuasi-artistas, modelos o semidioses, algunos incluso llegando a ser personajes con mucho carisma y personalidad. Otra dato relevante del marketing creado por el fútbol es el dinero invertido en publicidad. No hay momento en que no dejen de buscar alcanzar la mente y el corazón de los fanáticos con campañas promocionales impulsadas por importantes marcas (deportivas en su mayoría). La estrategia se respira en cada detalle: los logos, la imagen de los jugadores, los uniformes, los estadios, etc. Todo vende y es parte de una coordinada estructura comercial.

En síntesis, han llevado al fútbol a algo más que partidos, torneos y clasificatorias: lo han transformado de un simple deporte entretenido a un espectáculo de titánicas dimensiones. Y, sobre todo, han conseguido convertir en fanáticos (y potenciales consumidores) a quienes no lo eran. Con ello queda claro que una estrategia de marketing ya sea orientada para negocios grandes o pequeños, pero debidamente planificada, es fundamental para el éxito en las ventas de productos en mayor o menor escala.

Columna Francisco Arbaiza