Al maestro con cariño… y ¡en vida!

“Si quieres hacer feliz a alguien que quieras mucho…díselo hoy, sé muy bueno en vida, hermano, en vida…No esperes a que se muera la gente para quererla y hacerle sentir tu afecto en vida,  hermano, en vida…”.

Estas frases pertenecen al famoso poema “En vida, hermano, en vida” uno de los más conocidos de Ana María Rabatté, oriunda de Tamaulipas, México, quien con sus poemas invitaba a expresar el amor hoy y no esperar a la muerte de nuestros seres queridos y amigos para hacerles saber lo que sentimos por ellos. Tras su fallecimiento, Martha Martínez, quien fuera su secretaria por casi 11 años, dijo: “No se casó, tampoco tuvo hijos, pero ayudó a muchos y nos seguirá ayudando con sus libros y pensamientos.”

Primer encuentro con el maestro

Trabajé en el colegio Santa María hace más de diez años. Fue ahí donde tuve la oportunidad de conocer a uno de los más grandes concertistas de piano, director de coros, arreglista y compositor que el Perú tiene, el Maestro Arturo Hernández Chávez. No solo dirigió el coro de secundaria, sino también de primaria, inicial y hasta de profesores. Inclusive me apoyaba; y daba su visto bueno a los grupos de alumnas que preparaba para participar en los concursos de canto en inglés de la ciudad.

Luego, el destino hizo que también lo encontrara en la Universidad de Piura, cuando ingresé a trabajar en el Centro de Idiomas. Ahí, mi sorpresa fue mayor al ver como hacía castings de alumnos y alumnas de todas las facultades, interesados en integrar el prestigioso Coro de la UDEP, que él dirige desde 1992.

Algunos datos personales

El Maestro está casado con Gladys García y tiene dos hijas, Roxana y Elizabeth. Realizó sus estudios musicales en la Escuela Superior de Música “José María Valle Riestra” de Piura, donde fue alumno fundador; luego, profesor durante veintiún años y, finalmente, director por cinco años. Ostenta el título de Artista Profesional de Música y ganó el concurso a nivel nacional para ser solista de piano de la Orquesta Sinfónica Nacional.

En la actualidad es docente en las facultades de Ciencias de la Educación y Humanidades de la Universidad de Piura (UDEP). Además, es director de la Coral Universitaria y del Coro Universitario. Es arreglista de innumerables obras corales que son interpretadas por coros nacionales y del extranjero. Como concertista de piano ha actuado en diferentes lugares del Perú y del extranjero y ha recibido la Medalla de la Ciudad de Piura, otorgada por el Concejo Provincial, en mérito a su destacada trayectoria musical.

El Coro Universitario interpreta numerosos arreglos para cuatro voces juveniles, que son obra de su director; y composiciones del maestro Hernández como ‘Gloria’ y el ‘Soneto a Jesús Crucificado’.

El Coro de profesores

Precisamente, en el último Concierto del 2013 (con motivo de la Navidad), el maestro nos invitó a formar un Coro de Docentes Universitarios de los distintos centros y facultades. Inmediatamente acudimos cerca de 15 profesores. Lo increíble de esta bella experiencia fue que, solo trabajando bajo su dirección, durante 30 minutos (por cuatro días), formó un coro para interpretar, a cuatro voces, dos canciones conmemorativas a la navidad: Mundo Feliz (Joy to the world) y Noche de Paz (Silent Night).

La presentación sorpresa de los profesores se realizó después de que el Coro universitario había interpretado más de diez bellas piezas musicales; entre ellas, una selección de las presentadas en el Festival Internacional de Coros, realizado en Quito, Ecuador, donde el público ovacionó de pie a los jóvenes músicos.

Después de la presentación del CORO UDEP, el maestro anunció al Coro de profesores y todos los asistentes, entre padres de familia, alumnos e invitados, vieron a licenciados, másteres y doctoras: del Centro de Idiomas, Ingeniería, Humanidades, Ciencias Económicas y Empresariales, entre otros centros, luciendo las becas de su facultad y listos para interpretar las canciones preparadas. Al final, el público brindó una ovación de pie por la calidad interpretativa y el profesionalismo demostrado por el Maestro Hernández y por el coro de profesores y el de estudiantes.

Reconocimiento en vida

El haber estado entre los espectadores del CORO UDEP por muchos años y, luego, haber sido sus alumnos durante 4 días, nos dio la oportunidad de comprobar el gran talento que Dios le ha dado y el profesionalismo y la paciencia para enseñar y conseguir la correcta dicción y vocalización a través de diversos ejercicios, así como el gran espíritu  de servicio, convicción y vocación que tiene para con la Universidad, los alumnos, los profesores, y la comunidad en su conjunto.

Como lo mencionó Ana María Rabatté, debemos reconocer y mostrar nuestro amor y afecto hacia nuestra familia y amigos, en vida. La Universidad de Piura y la ciudad de Piura cuentan con un  talentosísimo director de coros que ha llevado el nombre de Piura por diferentes lugares del país y el extranjero. Por eso, creo que esta época de fiestas y unión familiar es propicia para dedicar este reconocimiento al gran Maestro por su incansable labor en la docencia, difusión de la música, descubrimiento de talentos y  por ser ejemplo de profesional a carta cabal desde hace más de 40 años.