Alerta ciudadana ante los desastres naturales

En las últimas semanas, las catástrofes naturales como: sismos, terremotos, tsunamis y El Fenómeno El Niño han sido tema de conversación de muchos piuranos. Los medios han difundido diversas opiniones de políticos y expertos, respecto a la posibilidad de que ocurra alguno de estos fenómenos y sobre las actividades de prevención que debieran ejecutarse ya. Sin embargo, lo único perceptible, y seguro, es que la Región Piura este año, como en los anteriores, aún no está preparada para afrontar desastres como los mencionados, ni siquiera puede afrontar, y menos recuperarse rápidamente, lluvias de poca intensidad, como la de menos de 7,5mm ocurrida la madrugada del 26 de marzo.

Haciendo una rápida búsqueda, encontré interesantes iniciativas, cercanas a nuestra realidad, que se han puesto en marcha. Ricardo Mena, jefe de La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, UNISDR, lanzó en Lima, en mayo de 2012, la campaña “Desarrollando Ciudades Resilientes: ¡Mi Ciudad se está Preparando!” (Resilient, vocablo inglés que significa “que tiene poder de recuperación”).

Según Mena, esta campaña busca impulsar el desarrollo local sostenible, poniendo énfasis en la reducción de riesgos de desastres y la adaptación al cambio climático; problemas que vive actualmente nuestra región, con mucha intensidad, sufriendo los impactos que de estos se derivan. En el Perú existen 50 municipalidades que participan en esta campaña, con sorpresa descubrí que Piura estuvo durante el lanzamiento de la misma. Confío en que los responsables públicos de nuestra ciudad estén haciendo su trabajo, participando activamente y poniendo en marcha políticas alineadas con esta campaña.

A pesar de esto, pienso que esta no es una tarea exclusiva de las autoridades; sino, sobre todo, de los ciudadanos responsables que habitamos en Piura. Por ejemplo, el jefe de familia debe disponer de recursos para la preparación de la mochila de emergencia, que debe ser renovada periódicamente para reemplazar los productos perecibles. Los expertos señalan que se ha demostrado la utilidad de este elemento en caso de ser necesaria.

Asimismo, conocedores del mal servicio que las empresas de telecomunicaciones suelen brindarnos, debemos dar por descontado que –en caso de catástrofe– las líneas telefónicas colapsarán indudablemente. Por ello, las familias deben prever planes de comunicación en caso de desastres: acordar dónde reunirse, hacia dónde dirigirse, etc. También, se sugiere diseñar planes de evacuación y comportamiento para los distintos momentos en los que pueda ocurrir un desastre natural; por ejemplo, cuando los miembros de la familia se encuentran en el trabajo, cuando los niños estén en las escuelas o cuando estén en casa; cuando la familia esté de paseo en la calle, o viajando en algún vehículo, etc.

El Perú es uno de los países que se encuentra en el denominado Cinturón de fuego del Pacífico (llamado también círculo o anillo de fuego) y Piura es una de las regiones más afectadas por el Fenómeno El Niño; creo que no hacen falta más razones para aplicar continuamente medidas de prevención, para remediar los problemas preexistentes desde hace años, como los de infraestructura, defensas ribereñas, puentes, alcantarillado, etc., y para fortalecer las estrategias que permitan afrontar los fenómenos naturales sin que haya graves consecuencias.