“La crisis de la universidad peruana no será resuelta con esta ley”

La Ing. Isabel Chiyón propuso dos dimensiones que la nueva ley universitaria N° 30220 debe contemplar para que las universidades del Perú sean de rango mundial.

ley universitaria

En el marco de las conferencias: “Research and Innovation Seminars”, la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Piura presentó la exposición a cargo de la Ing. Isabel Chiyón, directora de estudios de la Facultad de Ingeniería, quien presentó el tema: “La nueva ley universitaria. Propuesta de un modelo para el sistema universitario peruano”.

La Ing. Chiyón explica que la nueva ley universitaria N° 30220 se promulgó con el propósito de palear la crisis de la educación superior y de formular una política pública que regule las decisiones que tome el Estado. “Son tres ejes importantes que se trasmiten a través de los 133 artículos de esta ley, que pueden ser considerados como bases para una nueva reforma universitaria en el Perú”, sostiene.

Indica, que en el primer eje el Estado asume la rectoría de las políticas educativas en todos los niveles, es decir ahora el Gobierno se hace responsable de la garantía de la calidad de la educación universitaria.

“Jamil Salmi, especialista en educación superior del Banco Mundial, afirma que cada vez es más difícil tener un sistema universitario de prestigio sin el apoyo del Estado, porque para hacer una universidad de alto nivel se necesita mucha infraestructura, leyes claras, incentivos, cursos de capacitación, etc., que favorezcan un sistema universitario de excelencia”, manifiesta.

El segundo eje, expresa, contempla instalar un mecanismo de regulación y aseguramiento de la calidad educativa, que irá desde el licenciamiento obligatorio hasta los sistemas de acreditación. Mientras que en el tercer eje se ratifica que la universidad es un espacio de construcción de conocimiento basado en la investigación y en la formación integral.

“Estos tres ejes darán el marco para una reforma de la educación universitaria. El modelo que se ha propuesto es la rectoría del Estado, el aseguramiento de la calidad como sistema y el regreso a lo académico y la investigación”.

Una nueva reforma  

exposicion isabel chiyon

Sin embargo, sostiene que la crisis de la universidad peruana, profunda y antigua, no será resuelta con esta ley. “Esta legislación da un marco normativo, una estructura política, sienta las bases para una nueva reforma, pero lo que se necesita es un modelo de planificación para el sistema universitario peruano, por ello en esta investigación propongo un modelo que contempla dos dimensiones, una cualitativa y una política”.

La dimensión cualitativa, explica, contempla un objetivo común para todas las universidades, unas líneas de acción con objetivos específicos.“Esta dimensión es la estructura política que debe tener el sistema universitario para que todo fluya, esto permitirá que el modelo de reforma social cambie hacia un modelo de reforma política, porque la educación, al igual que la salud, es responsabilidad del Estado, entonces las políticas públicas que se tomen deben ser del más alto nivel, con decisiones estratégicas a largo plazo”.

Por otra parte, la segunda dimensión es el contexto político. La especialista  manifiesta que hoy es muy poco probable que una universidad de rango mundial pueda establecerse rápidamente sin un entorno político favorable, debido a los grandes costos involucrados en la creación de capacidades e instalaciones de investigación avanzada.

Además, señala que para que una universidad sea de rango mundial, debe tener profesores altamente calificados, excelencia en la investigación, calidad de enseñanza, fuentes de financiación gubernamental o privadas, estudiantes sobresalientes, libertad académica, estructuras autónomas de gobernabilidad bien definidas e instalaciones bien equipadas para la enseñanza y la investigación.

“Jamil Salvi dice que se necesitan de tres factores claves para tener una universidad de prestigio mundial: concentración de talentos, abundantes recursos y gobernabilidad favorable. Es decir, un marco normativo de apoyo, autonomía, libertad académica, equipos de liderazgo, personal docente, investigadores y estudiantes internacionales. La intersección de estos tres factores dará como resultado una universidad de rango mundial, que se verá reflejada en los graduados, en los resultados de investigación y en la transferencia de tecnología”.