La estructura familiar aporta al capital humano de niños y jóvenes peruanos

Profesores del Instituto de Ciencias para la Familia presentaron investigaciones en el II Congreso Internacional Familia y Sociedad organizado por la Universitat Internacional de Catalunya, en Barcelona.

Dos investigaciones elaboradas por profesores del Instituto de Ciencias para la Familia (ICF) de la Universidad de Piura confirman que la estabilidad familiar tiene un  impacto positivo en los logros educativos de los niños y niñas (11-14 años) y en el acceso a la educación superior de los jóvenes peruanos. Los trabajos fueron presentados en el II Congreso Internacional Familia y Sociedad: Familia y Desarrollo Sostenible, organizado por la Universitat Internacional de Catalunya, el 24 y 25 de setiembre en Barcelona.

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En el primer trabajo, las profesoras Gloria Huarcaya (ICF) y Laurie DeRose (University of Maryland), demostraron que los niños que crecen con sus dos padres biológicos tienen mayor probabilidad relativa de estar matriculados en la escuela y cursar el grado esperado para su edad, que aquellos que crecen solo con un padre (15%), o sin padres (23%). En el modelo se aplicaron diversos controles como la riqueza del hogar, la educación parental, el sexo y la edad del niño (a), el lugar de residencia, la presencia de otros adultos y de otros niños. La ventaja para las familias biparentales fue consistente sólo para Perú, Brasil y Colombia, entre 10 países de América Latina y el Caribe.

“Si bien la ventaja de crecer con ambos padres es modesta, no deja de ser significativa e importante, considerando la elevada proporción de niños que experimenta la separación de sus padres en Latinoamérica. Además conforme haya mayor desarrollo económico, el aporte intangible de crecer junto a los padres, cobrará mayor relevancia”, manifestó la doctora DeRose.

Respecto a los jóvenes, los profesores Paúl Corcuera, Luis Alvarado (Administración), Gloria Huarcaya y la alumna Claudia Bravo, todos de la UDEP, diseñaron un modelo para identificar aquellos factores que favorecían o dificultaban el acceso a los estudios superiores, tomando como base de datos la Encuesta Nacional de la Juventud  (2011). Los resultados confirmaron estudios previos que indicaban ventajas para las mujeres, jóvenes procedentes de hogares con ingresos medios y altos, y con padres instruidos.

Este trabajo aporta explorando variables más subjetivas sobre los jóvenes, como su estado civil, salud mental, y su autogestión de la sexualidad. Así, los jóvenes  (18-29 años) que son jefes de hogar, no son solteros, tienen hijos, han sufrido violencia sexual, han iniciado precozmente su vida sexual, han experimentado un embarazo adolescente, o presentan síntomas de ansiedad o depresión, tienen menores probabilidades de continuar estudios superiores. Para Paúl Corcuera, director del ICF, las conclusiones de este trabajo podrían aportar a la equidad de oportunidades educativas, que faciliten no sólo el acceso a los estudios superiores, sino su continuidad y culminación exitosa.

Los profesores Patricia Soto (Economía) y Gerardo Castillo (Área de Ciencias Biomédicas) enviaron también sus trabajos, con un análisis sobre el impacto de la estabilidad y supervisión parental en el rendimiento académico de los adolescentes urbanos; y la contribución de las familias en la lucha contra la desnutrición infantil en el Medio Piura.