Un sombrero de la infancia, de paja y de Piura

Artículo publicado por Paola Celi Arellano, docente de la Facultad de Humanidades.

“¿Has estado en un barco de camarones?”- preguntó Bubba. “No, pero he estado en un barco de personas”- contestó Forrest. Este fragmento del diálogo entre dos personajes de la película Forrest Gump, permite reflexionar sobre los valores de la preposición “de”. Es claro que Bubba se refería a un barco para pescar camarones, en cambio, Forrest pensaba en un barco que transporta personas (él no había estado en uno cuyos pasajeros sean camarones).

El significado de algunas preposiciones es vago e impreciso, por eso para precisarlo se necesita del contexto. Este es el caso de la preposición “de”, que puede expresar distintos tipos de relaciones entre las palabras que une. Puede significar materia de que está hecho algo: “Compré un hermoso sombrero de paja en Piura”; asunto o tema: “Obama habló de la lucha contra ISIS”; naturaleza o condición: “Es un joven de valor”; posesión o pertenencia: “Esa cartera es de Ana”.

La preposición “de” también expresa tiempo y espacio. Con respecto al tiempo, la relación expresada puede ser de origen, procedencia o principio: “Es un amigo de la infancia”; de duración: “Estudia de noche”;  y de precisión: “Esta sopa es de ayer”. Con respecto al espacio, el valor es de origen, procedencia o principio del espacio: “El pisco es de Perú”, “Mi novio es de Ayacucho”, “Viene de la tienda”. Además, “de” establece relaciones de causa: “Estoy cansada de tu comportamiento irresponsable”; modo: “Oró de rodillas”; y destino o finalidad: “Llevó su cámara de fotos al viaje”.

Y, cómo olvidar el famoso dilema: ¿vaso con agua o vaso de agua? Ambas formas son correctas, pues las preposiciones “con” y “de” pueden significar atribución del contenido al continente.