¿Una escultura de $58.4 mlls.? Jeff Koons, el artista vivo más cotizado

La retrospectiva del artista es la muestra más comentada de los últimos meses en todo el mundo. Marta Mensa, profesora de la Facultad de Humanidades de la UDEP, explica por qué es tan alabado como controvertido.

 Balloon Dog (Yellow), 1994–2000 (307.3 × 363.2 × 114.3 cm).

Balloon Dog (Yellow), 1994–2000 (307.3 × 363.2 × 114.3 cm).

Un perro de más de doce metros de alto cubierto de flores, esculturas de acero que simulan animales de globos, entre otras obras no menos coloridas han convertido al estadounidense Jeff Koons en el artista vivo más cotizado del mundo. En noviembre del año pasado su escultura Balloon Dog (Orange) batió récords al ser vendida en US$ 58,4 millones en la casa de subasta Christie’s. Además, ha colaborado con Lady Gaga y con la marca sueca H&M y su retrospectiva en el Whitney Museum de Nueva York es la muestra más popular de los últimos meses.

¿Cómo lo ha logrado? Marta Mensa, experta en Historia del Arte de la UDEP, señala que Koons es un ‘star system’ que ha convertido su nombre en una marca cotizada aprovechando la polémica que genera sus obras, tildadas por algunos de ridículas, superficiales, cínicas o banales.

“Koons es un artista que agrada mucho o desagrada enormemente; sin embargo él se ha aprovechado de ello para exagerar aún más su personalidad de hombre excéntrico (…). Porque Koons es un artista de marca. No vende obras de arte; se vende a él mismo. Es una celebridad, un transgresor, un polémico y un controvertido. El chisme, la provocación, los conflictos, las disputas venden. Cuando se compra una obra del artista estadounidense no se paga la pieza sino la marca”, explica.

Puppy, 1992. En Guggenheim Bilbao Museoa.

Puppy, 1992. En Guggenheim Bilbao Museoa.

La especialista coincide así con el mismo autor en que el catalán Salvador Dalí fue su maestro. “Dalí fue un gran gestor del marketing. Supo vender una imagen, real o ficticia, de un hombre extravagante, de excesos, controversial y transgresor. Lo mismo ha hecho Koons. Y los dos artistas se han juntado con musas, a la vez, polémicas. Dalí lo hizo con Gala y Koons con Cicciolina”, comenta.

Estilo polémico
Se dice que Koons pertenece al neo-pop, que puede ser minimalistasm, aunque hay quienes no lo consideran arte. Mensa apunta que cuando se trata de arte contemporáneo no es necesario cuestionar su naturaleza artística, ya que siempre se preguntará qué es arte y no hay una sola respuesta correcta.

“El arte contemporáneo no tiene definición, no tiene límites, no es estructurado, no es ni bello ni sublime, no es ni concreto, ni universal. Tanto Koons como los otros artistas contemporáneos te invitan a aceptar que es factible no poder encasillar las ideas. Esta incógnita la planteó Duchamp, un artista dadaísta, que en 1917 hizo una exposición y colocó una obra artística titulada “La fuente”, era un urinario. ¿Qué es el arte? Siempre nos lo vamos a preguntar, pero no existe “la” respuesta. El arte es inmenso, porque el arte lo hace el ser humano, y el ser humano es complejo”, analiza.

Michael Jackson and Bubbles. Escultura en porcelana.

Michael Jackson and Bubbles. Escultura en porcelana.

Y destaca que Koons es el padre del arte kitsch. “El Kitsch es la herencia del Pop Art. El Pop Art es un movimiento artístico que surgió en los años 60 y que convierte la cultura popular y el consumismo en obra de arte. Los fast food, las bebidas enlatadas, los tejidos sintéticos, los cómics o los anuncios de publicidad fueron los referentes de los artistas de la post-guerra. El Kitsch recoge este concepto y lo exagera. Kitsch en peruanismo sería “huachafo”. Su fuente de inspiración es la clase media ascendente: personas que no han adquirido un gusto estético y combinan lo incombinable. Koons se enfoca en el mundo cotidiano, en la cultura consumista y frívola americana con un toque de ironía y crítica”, detalla.

Jeff Koons junto a su escultura "Tulips".

Jeff Koons junto a su escultura “Tulips”.